Harán falta más de 300 minas nuevas de litio hasta 2035 para sostener la demanda del mineral

Uno de los minerales clave en la producción de baterías es el litio, y su demanda no para de aumentar, así como su precio. Se espera que para 2032 la demanda del litio se multiplique por seis, por lo que harán falta más de 300 nuevas minas en 2035 para satisfacer la demanda. En caso contrario, el precio subirá aún más y será todavía más difícil que vayan apareciendo coches más económicos sin motor de combustión.

Es una de las conclusiones del último informe de Benchmark, que también tiene en cuenta el potencial del reciclaje. Actualmente la principal fuente de materiales reciclables viene de las propias factorías que hacen celdas, pues tienen desperdicios. Por ejemplo, hay baterías que no alcanzan el estándar de calidad y se mandan a reciclar sin haber desempeñado ninguna función útil.

A mediados de la próxima década la principal fuente de materiales reciclables serán las baterías fuera de uso, pero de momento el crecimiento de la industria del reciclaje está limitado a cuántos insumos puede conseguir. Por lo tanto, las minas seguirán siendo la columna vertebral de la cadena de suministro durante bastante tiempo.

En amarillo, el litio que viene de baterías fuera de uso (EOL), en azul los desperdicios de las fábricas de baterías – Fuente: Benchmark Minerals

Para hacernos una idea del potencial del reciclaje, la consultora estima que harían falta 62 nuevas minas de cobalto en 2035, pero reutilizando los materiales harán falta muchas menos, 38. Esto se refiere a baterías NMC, ya que otras químicas, como LFP, no necesitan cobalto. Ahora el principal productor de materiales reciclables es China, ya que -oh, sorpresa- es el mayor fabricante mundial de baterías. Una cosa lleva a la otra.

Durante un tiempo la continua bajada del litio hizo que no se hiciesen las inversiones necesarias en nuevas explotaciones o ampliar las existentes, y las consecuencias las estamos disfrutando ahora. El litio se lo rifan varios fabricantes de baterías, pequeños y grandes, y empieza a interesar explotar yacimientos donde antes no tenía sentido hacerlo. Podemos hacer un símil con el petróleo no convencional, cuando el barril sube, interesa, pero si está bajo, los números no salen.

Hasta que no se impongan avances en tecnologías alternativas al litio para baterías, como puede ser azufre de sodio o de aluminio, todo lo que suena a litio parece un negocio seguro, ya sea en su extracción, su refinado o su reciclado. En cualquier caso, la demanda va por delante de la oferta, porque la primera crece más rápido que la última.

Fuente | Benchmark Minerals

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