
Tesla consigue un apoyo clave en Europa: Alemania presionará para aprobar su FSD
El sistema FSD de Tesla está cada vez más cerca de homologarse por el resto de Europa; Alemania ha cambiado su postura y ahora quiere acelerar el proceso de aprobación con un cambio extremadamente sencillo.

Los propietarios de un Tesla en Europa empiezan a ver la luz al final del túnel ya que cada vez está más cerca el poder disfrutar del sistema de asistencia FSD. El proceso de homologación ha dado un inesperado salto adelante gracias al apoyo de un mercado clave.
Alemania ha dado un paso especialmente relevante. El Ministerio Federal de Transporte ha anunciado que apoyará una aprobación rápida del sistema de Tesla a escala europea, después de mantener conversaciones con el fabricante durante el pasado mes de septiembre y alcanzar un acuerdo sobre algunas de las cuestiones que estaban encima de la mesa.
La noticia supone un cambio de posición importante por parte de uno de los países con mayor peso dentro de la Unión Europea. Alemania no solo es uno de los principales mercados del automóvil del continente, sino también el país donde Tesla tiene su fábrica europea. La posición del Gobierno alemán puede resultar determinante en el procedimiento que todavía debe completarse.
Alemania da su apoyo al sistema de Tesla

El anuncio ha sido realizado por el ministro federal de Transporte alemán, Steffen Bilger, que ha confirmado que su intención es trabajar para que el sistema pueda ser homologado en Europa lo antes posible. Según el Ministerio, durante las conversaciones mantenidas con responsables de Tesla el pasado mes de septiembre se alcanzó un entendimiento sobre los aspectos técnicos y las cuestiones relacionadas con la responsabilidad del conductor.
Bilger considera que los conductores de Tesla deberían poder utilizar las funciones de asistencia a la conducción en toda la Unión Europea cuanto antes. Sin embargo, el propio Ministerio alemán evita presentar el sistema como una tecnología de conducción autónoma y recuerda que el conductor continúa siendo responsable en todo momento de la conducción.
Esta precisión no es menor. El nombre FSD, siglas de Full Self-Driving Supervised, ha generado durante años cierta confusión sobre las capacidades reales de la tecnología. El Ministerio alemán considera que la denominación actual puede resultar engañosa, ya que no se trata de un sistema capaz de asumir por completo la conducción sin supervisión humana.
Tesla ya ha planteado una solución: cambiar el nombre a Tesla Assisted Driving, una denominación que refleja mejor que estamos ante un sistema de asistencia a la conducción y no una conducción autónoma como muchos todavía piensan.

El acuerdo alcanzado entre Alemania y Tesla incluye además uno de los puntos que más polémica habían generado durante el proceso de homologación. El sistema podrá superar ligeramente el límite de velocidad, con un máximo del 10%, una posibilidad que Alemania se ha mostrado dispuesta a defender dentro del procedimiento europeo.
Esto significa que, por ejemplo, en una vía limitada a 50 km/h el sistema podría llegar a circular a 55 km/h. El Ministerio alemán considera que estas pequeñas diferencias pueden contribuir, dependiendo de la situación, a conseguir un tráfico más fluido y uniforme.
La cuestión es especialmente relevante porque la capacidad del sistema para gestionar determinadas situaciones de circulación urbana y su comportamiento respecto a los límites de velocidad han sido algunos de los aspectos examinados durante el proceso. Alemania asegura que ha mantenido conversaciones tanto con Tesla como con las autoridades encargadas de la homologación para analizar estas cuestiones.
Ahora queda que Bruselas remate el trabajo. El primer paso importante ya se produjo en abril, cuando la RDW concedió a Tesla una homologación europea con validez provisional en Países Bajos. Para que el sistema pueda extenderse al resto de países, la solicitud debe continuar su recorrido dentro de las instituciones europeas y recibir el respaldo necesario de los Estados miembros.
La autoridad neerlandesa explicó que el proceso contempla precisamente esa posibilidad de extensión al conjunto de la Unión Europea. Para ello, la solicitud debe pasar por el procedimiento correspondiente y los Estados miembros deben pronunciarse sobre ella.

La RDW, además, ha defendido que su decisión no se tomó únicamente a partir de los datos proporcionados por Tesla. La autoridad realizó durante más de un año y medio pruebas propias en circuitos y carreteras públicas, con más de 3.000 horas de ensayos y más de 1.000 recorridos de prueba. En el proceso también se analizaron datos correspondientes a unos 1,8 millones de kilómetros recorridos en Europa con el sistema activado.
Por tanto, el movimiento de Alemania tiene una importancia considerable. Hasta ahora el acceso al sistema ha estado limitado a los mercados en los que las autoridades han completado los correspondientes procedimientos, mientras que otros grandes mercados europeos permanecen a la espera de la decisión definitiva.
Para Tesla, el cambio de postura alemán supone en cualquier caso un avance importante. La compañía lleva años intentando conseguir que su FSD, o TAD según la nueva nomenclatura, pueda ofrecer en Europa unas capacidades similares a las que ya disfruta en otros mercados, aunque la versión europea está sometida a una regulación específica y no puede compararse directamente con la utilizada en Estados Unidos.
El propio organismo neerlandés encargado de la homologación ha advertido de esta diferencia. La versión europea del sistema está desarrollada y evaluada bajo las normas comunitarias y sus funciones no son necesariamente idénticas a las disponibles en Estados Unidos.
La gran incógnita ahora es cuánto tardará el procedimiento europeo en completarse. Con Alemania alineándose públicamente con Tesla y defendiendo una autorización rápida, la compañía gana uno de los apoyos políticos más importantes que podía conseguir dentro de la Unión Europea.
Por ahora, eso sí, el FSD de Tesla sigue siendo un sistema de asistencia a la conducción y no una conducción autónoma. Incluso si finalmente recibe la aprobación europea, el conductor seguirá siendo responsable de controlar el coche y deberá permanecer atento durante su utilización. Es precisamente esta diferencia la que Alemania quiere dejar clara antes de permitir su despliegue generalizado.
Opinión
Dejando de lado que resulta totalmente absurdo que unos países de la UE lo homologuen, y otros no, la cuestión es que su activación en Europa es inevitable e inminente. Es cuestión de semanas o de pocos meses, momento en el que Tesla dará otro golpe sobre la mesa a nivel comercial, lo que reforzará todavía más su liderazgo.
El principal problema es que Tesla no tiene competencia. Los fabricantes europeos están a años de acercarse a este sistema, y los chinos han decidido que de momento limitarán los suyos a su propio mercado. Pero en 2027 es de esperar que empiecen a llegar alternativas, como la de Xpeng, que añadan algo de competitividad y baje los precios de un FSD que solo se vende por suscripción, y con un precio de nada menos que 99 euros al mes.


