
El BMW iX7 se prepara en Nürburgring: un SUV eléctrico deportivo y familiar
El BMW iX7 continúa sus pruebas en Nürburgring mientras se acerca su presentación. El futuro SUV eléctrico combinará rasgos conocidos de la marca con nuevas soluciones de diseño y tecnología. Su desarrollo deja varias pistas, aunque todavía quedan detalles importantes por confirmar.

BMW sigue avanzando en el desarrollo de su futuro SUV eléctrico de gran tamaño. El iX7 ha vuelto a aparecer camuflado, esta vez rodando en Nürburgring, donde la marca continúa afinando su comportamiento y poniendo a prueba su resistencia. Aunque el exterior apenas muestra cambios respecto a los prototipos vistos anteriormente, estas imágenes permiten conocer algo mejor la receta que prepara el fabricante alemán para electrificar su modelo más familiar.
La presentación del BMW iX7 se espera para 2027, y una de sus particularidades estará bajo la carrocería. Según la información publicada hasta ahora, utilizará la plataforma CLAR, en lugar de la arquitectura específica para coches eléctricos de Neue Klasse. Una decisión que permitirá mantener una base común con las versiones de combustión del X7, aunque eso no significa que vaya a quedarse al margen de las novedades tecnológicas de BMW.
En el exterior, el prototipo conserva los faros divididos en dos niveles, una solución que mantiene el vínculo visual con el X7 y el Serie 7. El frontal tendrá así una personalidad diferente a la del nuevo iX3, sin adoptar íntegramente su diseño. El camuflaje todavía impide apreciar los detalles, y por ahora tampoco se han facilitado las dimensiones definitivas del modelo.

Sí se esperan superficies de carrocería inspiradas en el lenguaje de diseño de los nuevos BMW, además de tiradores de las puertas ocultos y de accionamiento eléctrico, que sustituirán a los tradicionales. La transformación será, por tanto, más selectiva de lo que podría sugerir su denominación: conservará algunos de los rasgos de los modelos grandes de la marca mientras incorpora soluciones de su nueva generación.
En el interior, las informaciones apuntan a la llegada de la última generación del puesto de conducción y de los sistemas digitales de BMW. Todavía falta conocer cómo se trasladará esa tecnología al habitáculo y qué equipamiento ofrecerá de serie. El planteamiento será el de un SUV de lujo con tres filas de asientos, donde la comodidad y el espacio tendrán tanto protagonismo como las prestaciones.

Para la propulsión, se espera que el iX7 comparta componentes con el iX5. Una de las configuraciones que se barajan combina dos motores y alrededor de 600 CV, con tracción total. Más adelante también podría incorporarse una variante de mayores prestaciones con el sello M, aunque ni la gama definitiva ni los datos de aceleración han sido anunciados oficialmente.
La batería es otra de las piezas pendientes de concretar. La información adelantada apunta a una capacidad superior a los 110 kWh, pero todavía no hay una autonomía WLTP confirmada. Un pack de ese tamaño daría margen para afrontar viajes largos, aunque habrá que conocer el consumo para valorar el resultado: en un SUV de estas características, la capacidad por sí sola no cuenta toda la historia.
También quedan por conocer las potencias y los tiempos de carga, fundamentales para valorar su utilidad en carretera. El interés estará en comprobar cuánto de la nueva tecnología eléctrica de BMW consigue trasladar este modelo a una plataforma compartida con versiones de combustión. Por el momento no se han anunciado precios, de modo que habrá que esperar a su presentación para saber dónde se situará dentro de la oferta eléctrica de la marca.




