El BYD Seagull cambia por completo: más espacio, LiDAR y carga en cinco minutos por solo 10.000 euros

BYD ha presentado una nueva generación del Seagull que crece y amplía sus posibilidades de uso; la renovación incorpora más equipamiento y carga ultrarrápida en determinadas versiones; su llegada busca recuperar terreno frente al éxito de Geely en China.

El BYD Seagull cambia por completo: más espacio, LiDAR y carga en cinco minutos por solo 10.000 euros

Publicado: 20/10/2026 19:49

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Por fin después de muchos adelantos, BYD acaba de presentar en China la segunda generación del Seagull, el pequeño coche eléctrico que sirve de base al Dolphin Surf que conocemos en Europa. La renovación va bastante más allá de un cambio de imagen: crece de forma considerable, gana una plaza y recibe tecnologías que hasta hace poco parecían reservadas a modelos más caros. Todo ello acompañado de una rebaja en el precio de acceso en su mercado doméstico.

El lanzamiento llega en un momento importante para el fabricante. El Seagull necesita recuperar terreno frente a una competencia cada vez más fuerte, encabezada por el Geely EX2, conocido en China como Xingyuan. La respuesta de BYD combina mayor espacio, más equipamiento y una mejora especialmente llamativa en las versiones superiores: la incorporación de su sistema de carga ultrarrápida.

Un Seagull mucho más grande y con tecnología de segmentos superiores

BYD Seagull

El cambio de tamaño es uno de los aspectos más importantes. El nuevo Seagull mide 4,21 metros de largo, 1,81 metros de ancho y 1,57 metros de alto, con una distancia entre ejes de 2,65 metros. Frente al modelo chino anterior, gana 42,5 centímetros de longitud y 15 centímetros de batalla, cifras respecto a la versión china que es más pequeña que la europea.

Ese aumento permite pasar de cuatro a cinco plazas, ampliando sus posibilidades como coche para algo más que desplazamientos urbanos. También incorpora un maletero delantero de 94 litros y anuncia hasta 1.380 litros de capacidad trasera con los asientos abatidos. Esta última cifra corresponde al volumen ampliado, no al maletero disponible utilizando todas las plazas.

El diseño mantiene el lenguaje estético de la familia Ocean, con una imagen más baja y deportiva y una nueva firma luminosa. La oferta contempla seis colores de carrocería, entre ellos verde, rosa, blanco, naranja, azul y gris. Es una renovación que busca conservar el carácter desenfadado del modelo, pero con unas proporciones bastante diferentes a las de su predecesor.

BYD Seagull

El habitáculo también da un salto. La pantalla central alcanza las 15,6 pulgadas y utiliza el sistema DiLink 150, con integración de DeepSeek. BYD anuncia nuevos materiales y tres ambientes interiores, además de un equipamiento que, según la versión, incluye regulación eléctrica de los asientos delanteros, calefacción y ventilación, y función de masaje para el conductor.

La dotación disponible se completa con carga inalámbrica para el teléfono de 50 W, iluminación ambiental de 127 colores y un equipo de sonido de ocho altavoces. Conviene tener presente que se trata del equipamiento ofrecido en la gama china: no significa que todos estos elementos formen parte de la versión más económica ni que vayan a trasladarse sin cambios a Europa.

En asistentes de conducción, la novedad más destacada es la disponibilidad del DiPilot 300 con LiDAR. Este sistema permite incorporar funciones de asistencia con navegación en ciudad y autopista, reconocimiento de semáforos y actuación ante obstáculos. Son ayudas a la conducción que requieren supervisión, aunque la denominación comercial pueda sugerir un grado de autonomía mayor.

La seguridad contempla una estructura de carrocería reforzada, hasta seis airbags y un sistema de estabilización ante un reventón. En el apartado del chasis, BYD incorpora una suspensión trasera independiente multibrazo y anuncia un radio de giro de 4,95 metros. Son cambios relevantes para un modelo que crece y busca ofrecer mayor comodidad y estabilidad.

BYD Seagull 2027

La oferta mecánica incluye motores de 85 kW (116 CV) y 95 kW (129 CV), ambos con 130 Nm de par. La marca anuncia un consumo de 9 kWh/100 km bajo las condiciones de homologación recogidas para el mercado chino, una cifra que no debe confundirse con un resultado real en carretera ni compararse directamente con consumos europeos medidos bajo otro ciclo.

Las baterías Blade de segunda generación ofrecen 30,1 kWh y 320 km CLTC, o 39,2 kWh y 420 km CLTC. Según nuestra estimación, estas autonomías equivaldrían aproximadamente a 278 y 365 km WLTP, respectivamente. Son referencias orientativas, pendientes de una homologación europea que permita conocer las cifras aplicables a nuestro mercado.

El BYD Seagull cambia por completo: más espacio, LiDAR y carga en cinco minutos por solo 10.000 euros

La gran novedad llega en las tres versiones superiores, equipadas con la batería de mayor capacidad. Según BYD, su sistema Flash Charging permite pasar del 10 al 70% en cinco minutos. Es un avance importante para reducir las paradas, aunque el intervalo anunciado no es el habitual 10-80% y requiere disponer de una infraestructura y unas condiciones de carga adecuadas.

Con esta renovación, BYD quiere frenar la caída comercial del modelo. Según los datos, el Seagull acumuló unas 266.000 unidades mundiales entre enero y septiembre de 2026, un 33% menos que un año antes. En China, el retroceso fue más acusado, hasta unas 83.600 unidades, mientras el Geely EX2 alcanzó alrededor de 310.000 matriculaciones.

Por ahora, el lanzamiento corresponde a China y no se ha comunicado en la información facilitada una fecha para una adaptación europea. El crecimiento de tamaño también plantea una cuestión interesante para BYD: cómo encajaría esta generación junto al Dolphin en nuestro mercado, donde la separación entre ambos modelos sería menor.

En cuanto a los precios en China, la gama arranca en los 8.800 euros al cambio para el modelo de acceso, 9.700 euros para el Freedom, 10.100 euros para el Ease, 11.100 euros para el Flight y 13.300 euros para el Smart. Esto significa que el acceso a Flash Charging parte de unos 10.100 euros, no de la tarifa básica.

Unos precios muy competitivos incluso en el mercado chino frente a sus rivales directos, como el Geely EX2, y que anticipa una dura guerra por captar a los clientes en los próximos meses. Ahora queda por ver si llega a Europa, cuándo, y cuánto costará aquí.

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