
El pedal de freno del Maextro V800 se rompe tres veces y aumenta las preocupaciones sobre la calidad de algunas marcas chinas
El lujoso Maextro V800, desarrollado por Huawei y JAC, se ha visto envuelto en una polémica tras unas pruebas realizadas en China; el incidente ha obligado a la marca a revisar uno de sus componentes de seguridad; la respuesta del fabricante abre nuevas preguntas sobre los controles de calidad de los modelos de alta gama.

El Maextro V800, un lujoso monovolumen de siete plazas desarrollado por Huawei y JAC, se ha convertido en el centro de una polémica que afecta directamente a uno de los aspectos más importantes de cualquier coche: la seguridad. El problema salió a la luz después de que un medio chino detectase una avería estructural durante varias pruebas de frenada de emergencia.
El incidente ha obligado a la marca a pronunciarse y anunciar cambios en el diseño de un componente fundamental. El caso también pone sobre la mesa cuestiones sobre los controles de calidad y la validación de los nuevos modelos, especialmente en un mercado chino donde la competencia está acelerando el desarrollo de nuevos coches y acortando los plazos de lanzamiento.
Las pruebas, realizadas por el medio especializado Dongchedi en un circuito cerrado, consistieron en frenar desde 100 km/h hasta detener completamente el vehículo. En los tres ejemplares examinados se produjo la rotura del soporte del pedal de freno, aunque el fallo apareció después de un número diferente de intentos. En el tercer vehículo, recién comprado para la prueba, el pedal llegó a romperse durante la segunda frenada a fondo.
Un fallo estructural que compromete la frenada
Los resultados han llamado especialmente la atención porque el problema no se limitó a una unidad concreta. El primer Maextro V800 sufrió la rotura en el tercer intento, mientras que el segundo falló en el cuarto. En el tercero, el soporte cedió durante la segunda prueba de frenada de emergencia. La repetición del mismo fallo en los tres vehículos apunta a un posible defecto de diseño o a un problema en la resistencia de los componentes empleados.
Dongchedi también aclaró una de las cifras que inicialmente acompañaron a la polémica. Aunque una imagen del vídeo parecía mostrar una fuerza de 4.589 newtons, el medio explicó posteriormente que esa lectura era un efecto visual provocado por la diferencia entre la frecuencia de imagen de la cámara y la pantalla del equipo de medición. La fuerza máxima real registrada antes de la rotura fue de 1.612 newtons, una cifra inferior a los 2.000 newtons que, según la información publicada, exige la normativa china durante una prueba de resistencia de cinco segundos.
El análisis preliminar apunta a varios aspectos mejorables en la construcción del conjunto. El centro del pedal se encuentra a unos 130 milímetros del eje de giro, mientras que la zona del pivote dispone de una sola capa de refuerzo vertical. Otros modelos que emplean componentes del mismo proveedor recurren a dos o tres capas. Además, la inspección de las piezas fracturadas reveló zonas soldadas sometidas a grandes esfuerzos, un espesor de material reducido y nervaduras de refuerzo que podrían resultar insuficientes.
Las consecuencias de una avería de este tipo son especialmente graves. Si el pedal pierde su funcionalidad, el conductor puede quedarse sin capacidad para accionar el freno de pie de la forma habitual. Las pruebas realizadas por Dongchedi indicaron que, al recurrir a la posición P de la transmisión para intentar detener el vehículo, la distancia de frenado pasó de unos 38 metros a aproximadamente 140 metros. El propio manual del Maextro V800 advierte de que esta función de emergencia sirve para reducir la velocidad, pero no sustituye al sistema de frenado convencional.
Maextro promete corregir el problema

Tras la publicación de las pruebas, Maextro confirmó que optimizará el diseño del pedal de freno y ofrecerá gratuitamente una actualización a los propietarios afectados. La compañía también aseguró que revisará los procedimientos de validación del diseño, los parámetros de ensayo y los controles de calidad de producción relacionados con estos componentes.
La marca, sin embargo, defendió que el proceso de pruebas del V800 superó los requisitos establecidos por las normas nacionales chinas GB 21670-2025 y GB 7258-2026, así como los de la norma sectorial QC/T 788-2018. También afirmó que no se habían registrado roturas de la base del soporte del pedal durante el uso por parte de los clientes desde las primeras entregas.
El caso resulta especialmente llamativo por el posicionamiento del vehículo. El Maextro V800 se comercializa en China con precios de entre 766.000 y 1.016.000 yuanes (entre 101.800 y 135.000 euros) por lo que no estamos hablando de un modelo económico en el que se pueda justificar una concesión en la calidad de sus componentes. La avería plantea interrogantes sobre los controles de desarrollo y fabricación, en un momento en el que numerosos fabricantes chinos compiten por lanzar modelos cada vez más avanzados en plazos muy ajustados.
El problema tampoco implica que todos los coches eléctricos o electrificados chinos presenten deficiencias similares, pero sí recuerda que la tecnología, las pantallas y las cifras de potencia no bastan para garantizar un producto seguro. La resistencia de los componentes mecánicos más sencillos sigue siendo fundamental, especialmente cuando un fallo puede comprometer la capacidad de detener un vehículo de casi cuatro toneladas.
La respuesta de Maextro y la actualización gratuita anunciada son un primer paso, pero será importante comprobar cómo se ejecuta la solución y si las modificaciones afectan a todas las unidades que ya están en manos de sus propietarios. En un modelo de este precio, la seguridad debe quedar demostrada tanto en las especificaciones como en las pruebas reales.


