
El 97% de quienes tienen un coche eléctrico está satisfecho: estos son sus motivos
Una encuesta francesa muestra cómo utilizan sus coches quienes ya han dado el salto a la movilidad eléctrica. El ahorro y la comodidad destacan entre las ventajas, mientras la recarga pública concentra varias quejas. Las características de los hogares encuestados ayudan a entender los resultados.

La autonomía, los viajes y la recarga, además del precio, siguen protagonizando buena parte de las conversaciones sobre los coches eléctricos. Pero quienes ya tienen uno en el garaje describen una experiencia bastante más favorable de lo que sugieren esas dudas. Una encuesta permite conocer cómo los utilizan, qué valoran más y dónde encuentran todavía problemas. Y también deja una advertencia: disponer de un enchufe en casa influye mucho en esa experiencia.
Así lo indican los resultados de una encuesta recogida por Enedis, empresa pública francesa encargada de gestionar y mantener la red de distribución de electricidad de Francia, y realizada el instituto francés CSA, entrevistó a 1.009 particulares en julio de 2026. La muestra incluye propietarios de coches eléctricos (BEV) e híbridos enchufables (PHEV), una distinción importante porque algunas cifras agrupan ambas tecnologías. La satisfacción conjunta alcanza el 96%, cinco puntos más que en la edición anterior, pero entre los usuarios de coches eléctricos sube al 97%, frente al 92% de los híbridos enchufables.

El principal motivo de satisfacción tiene mucho que ver con el bolsillo. El ahorro durante el uso aparece en el 56% de las respuestas, seguido por la calidad y el confort de conducción, mencionados por el 52%. Para estos conductores, gastar menos en energía y disfrutar de una conducción cómoda son argumentos de peso. Eso no elimina las limitaciones, aunque ayuda a entender por qué una valoración positiva puede convivir con críticas concretas.
La encuesta también cuestiona la idea de que estos coches se compran únicamente para hacer pequeños desplazamientos. Los participantes declaran recorrer 15.432 km al año, frente a los aproximadamente 11.600 km del parque de combustión utilizados como referencia por Enedis. La primera cifra incluye eléctricos e híbridos enchufables y corresponde a kilometrajes declarados, por lo que no permite atribuir toda esa diferencia a la tecnología. Aun así, cerca de un tercio de los encuestados asegura superar los 20.000 km anuales.
La frecuencia de uso refuerza esa imagen: el 76% conduce su coche más de cinco días por semana y, en los hogares con varios coches, el eléctrico es el principal en el 78% de los casos. Además, el 55% utiliza su modelo enchufable tanto para los desplazamientos cotidianos como para escapadas y vacaciones. Esta última proporción baja ligeramente respecto al año anterior, de modo que los resultados muestran un uso amplio, aunque no todos los indicadores mejoren.
Entre los conductores de coches eléctricos que los emplean para ocio y vacaciones, la mitad se siente preparada para afrontar recorridos de al menos 600 km con tranquilidad, aceptando paradas para cargar. Es una señal de confianza en los viajes, pero también aquí hay un pequeño retroceso respecto al 53% anterior. Conviene leer el dato completo: se refiere a ese grupo de usuarios y a viajes con recarga durante el trayecto, no a recorrer toda esa distancia de una sola vez.
La recarga en casa marca la experiencia; la pública sigue teniendo un problema de precio

El domicilio continúa siendo el centro de la recarga para el 81% de los encuestados, cuatro puntos más que en 2025. Entre quienes viven en una casa unifamiliar, la proporción alcanza el 87%, mientras que en los edificios de viviendas se queda en el 48%. En este último caso hay un avance considerable desde el 38% anterior, aunque la diferencia muestra que acceder a una plaza con recarga sigue condicionando las posibilidades de muchos compradores.
Aquí aparece una de las claves para interpretar el estudio: el 85% de los participantes vive en una casa unifamiliar. La encuesta describe la experiencia de quienes ya han comprado un coche enchufable, con una presencia muy elevada de hogares donde instalar un cargador suele resultar más sencillo. Sus conclusiones son útiles para conocer a esos usuarios, pero no representan las condiciones de todos los conductores franceses ni pueden trasladarse directamente a España.
Para salir de ese entorno doméstico, la red pública resulta fundamental. El 71% de los propietarios de coches eléctricos declara utilizarla, principalmente durante fines de semana y vacaciones. Entre quienes expresan una opinión sobre la recarga rápida en autopista, el 66% considera que la oferta está adaptada a los viajes largos, frente al 54% de la edición anterior. Es uno de los avances más claros de la encuesta.
Sin embargo, contar con más infraestructura no resuelve todas las quejas. El precio es el principal aspecto que mejorar, señalado por el 48%, por delante de las esperas para acceder a los cargadores, con un 26%. Después aparecen los problemas de funcionamiento, con un 18%, y la ubicación, con un 17%. El despliegue empieza a convencer a más usuarios, pero el coste de cargar durante un viaje sigue siendo una asignatura pendiente.
Las críticas tampoco desaparecen por el hecho de estar satisfecho con el coche. La autonomía genera descontento en el 24% de los participantes y las dificultades de recarga en el 15%. En conjunto, la proporción que menciona al menos un motivo de insatisfacción cae del 70% al 42%. Son preguntas diferentes: alguien puede estar contento con su compra y, al mismo tiempo, reclamar mejoras en determinados aspectos de su uso.
Otro resultado llama la atención precisamente porque el ahorro encabeza las ventajas percibidas. Entre quienes cargan en casa, solo el 32% programa sus sesiones siempre o casi siempre para aprovechar, por ejemplo, las horas más económicas. Enedis estima que gestionar la recarga para elegir el momento adecuado puede reducir al menos un 15% el gasto eléctrico asociado, dependiendo del contrato y de los hábitos. Ese margen no es automático: hace falta que las condiciones de la tarifa lo permitan.
Por último, el 29% de los propietarios de coches eléctricos afirma sentir la necesidad de cargar sistemáticamente, independientemente de la energía que quede en la batería, frente al 21% anterior. Esto no permite concluir que estén cuidándola mal: faltaría conocer la química, el límite de carga y las recomendaciones del fabricante. Sí refleja que disponer de autonomía de sobra sigue dando tranquilidad, incluso entre usuarios cuya valoración del coche es muy positiva.


