Tesla se queda sin coches: las entregas del Model Y se van al primer trimestre de 2027

Tesla está viviendo un cambio de escenario en Europa con una demanda que se dispara y ya supera a la capacidad de producción; la compañía americana prepara un importante aumento del ritmo de producción en Alemania, acompañado del incremento de su plantilla, todo en un escenario donde otros grupos tienen que recortar y despedir.

Tesla se queda sin coches: las entregas del Model Y se van al primer trimestre de 2027
Fábrica de Tesla en Berlín

Publicado: 05/10/2026 09:06

9 min. lectura

Tesla se encuentra ante una situación que muchos envidian en Europa. Después de varios meses en los que la disponibilidad y las matriculaciones habían sido uno de los principales puntos débiles de la marca, el Model Y vuelve a acumular pedidos hasta el punto de que algunas versiones ya obligan a mirar al próximo año para encontrar una fecha de entrega.

El movimiento resulta especialmente llamativo porque llega en un momento en el que el mercado europeo está atravesando una transformación profunda. Mientras algunos fabricantes ajustan producción, cierran instalaciones o reducen sus plantillas para adaptarse a un escenario de menor utilización de sus fábricas, Tesla está haciendo justamente lo contrario en su única planta europea.

El configurador de Tesla muestra actualmente una fecha de entrega de enero-febrero de 2027 para el Model Y más accesible, mientras que las versiones Long Range están dilatándose hasta una fecha algo más indeterminada, primer trimestre de 2027.

Tampoco hay un atajo en las unidades en stock, ya que no hay stock. Tesla tiene ahora mismo cero unidades del Model Y de entrega inmediata, y la forma más rápida es optar por el Model 3, que tiene...dos unidades disponibles. Y para más datos, la versión Long Range de dos motores es más cara que si la configuramos nueva. Una locura.

Tesla se queda sin coches: las entregas del Model Y se van al primer trimestre de 2027

No es solamente una cuestión de producción. Tesla está aumentando el ritmo de fabricación precisamente porque necesita disponer de más unidades para atender los pedidos europeos. Y ahí aparece uno de los datos más interesantes de la situación: Giga Berlin se prepara para fabricar 7.500 Model Y a la semana, frente a las aproximadamente 5.000 unidades semanales con las que venía trabajando.

El aumento estaba previsto inicialmente en varias etapas. La fábrica pasó de un objetivo de 5.000 unidades semanales a 6.200 durante el verano y Tesla mantiene ahora el objetivo de alcanzar las 7.500 unidades semanales durante octubre. Para conseguirlo, la compañía ha recurrido incluso a turnos adicionales y a la incorporación de nuevos trabajadores.

En términos anuales, mantener 7.500 unidades semanales supondría un ritmo teórico de alrededor de 390.000 Model Y al año, aunque evidentemente la producción real dependerá de paradas, mantenimiento, vacaciones y de la evolución del ritmo de fabricación. La cifra, en cualquier caso, muestra hasta qué punto Tesla quiere aprovechar la capacidad de la planta de Grünheide.

La visita interna a la Gigafactory Berlín ayuda a entender de dónde puede salir parte de ese margen. Según el informe realizado durante el recorrido, la fábrica fue levantada en apenas 843 días desde el anuncio del proyecto en noviembre de 2019 hasta el inicio de producción el 4 de marzo de 2022. En su interior conviven grandes máquinas y robots con nombres tan poco habituales como King Kong o Godzilla, además de numerosas obras de grafiti repartidas por las zonas de producción y descanso.

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Uno de los aspectos más llamativos está en la zona de fundición. Tesla ha conseguido reducir de forma importante el tiempo de ciclo mediante un sistema de refrigeración más eficaz de las piezas y la utilización de una prensa de recorte. El proceso, que superaba los dos minutos, se sitúa ahora alrededor de 59 segundos, con un objetivo mínimo de 45 segundos.

La pintura también ha ganado eficiencia. El proceso de secado ha pasado de necesitar tres hornos a utilizar dos, reduciendo tanto el espacio necesario como el tiempo asociado a una de las etapas de fabricación. Son mejoras que, tomadas individualmente, pueden parecer pequeñas, pero que adquieren mucha importancia cuando se aplican miles de veces cada semana.

El propio diseño de la fábrica ayuda a acelerar los movimientos internos. El nivel inferior está ocupado principalmente por trabajadores y grandes equipos, mientras que buena parte del transporte de componentes se realiza por encima de sus cabezas mediante sistemas automatizados. El resultado es una planta bastante despejada, en la que el movimiento de piezas no depende continuamente del tráfico de carretillas por las zonas de trabajo.

El informe apunta además a una cifra especialmente llamativa: fabricar un Model Y completo requiere alrededor de 10 horas. Según la explicación recibida durante la visita, el Volkswagen ID.3 necesita unas 30 horas. La comparación debe tomarse con cierta cautela porque los procesos industriales y la definición exacta del tiempo de fabricación pueden variar entre fabricantes, pero sirve para ilustrar el nivel de automatización y la organización de Grünheide.

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Incluso hay detalles más curiosos. En determinadas zonas de la fábrica suena música electrónica para crear un ambiente de trabajo más agradable para los empleados. También pueden encontrarse por las instalaciones numerosos carteles relacionados con los programas de participación en la comunidad local, mediante los que Tesla fomenta y recompensa el voluntariado de sus trabajadores.

Otro detalle del proceso aparece al final de la línea. Una vez superados los controles de calidad, los Model Y pueden desplazarse de forma autónoma hasta las zonas de aparcamiento y distribución. Si durante el proceso se identifica algún problema, la unidad se aparta para su revisión antes de continuar.

Todo esto adquiere otra dimensión cuando se compara con lo que está ocurriendo a pocos cientos de kilómetros. Volkswagen está avanzando en una dirección completamente distinta, con una profunda reducción de capacidad y plantilla para intentar recuperar competitividad.

El fabricante alemán acordó inicialmente reducir en más de 35.000 puestos de trabajo en sus instalaciones alemanas hasta 2030 y recortar en 734.000 unidades su capacidad productiva. Pero el proceso no se ha quedado ahí. El nuevo plan de reestructuración presentado en septiembre contempla otros 50.000 empleos menos a nivel del grupo, elevando hasta aproximadamente 100.000 los puestos afectados por el proceso de ajuste.

Además, Volkswagen ya no garantiza la asignación futura de producción en las plantas de Emden, Zwickau, Hannover y Neckarsulm a partir de 2031-2034. El grupo reconoce un exceso de capacidad de más de 500.000 unidades en sus fábricas europeas, mientras trata de reducir costes y simplificar una gama que considera demasiado compleja.

El contraste es difícil de ignorar. Tesla está aumentando turnos, contratando trabajadores y elevando el ritmo de producción en Berlín porque necesita más Model Y, mientras Volkswagen está reduciendo capacidad industrial y negociando una fuerte reducción de plantilla. No significa que ambos fabricantes estén ante situaciones idénticas ni que el crecimiento de pedidos de Tesla garantice por sí solo una tendencia permanente, pero sí refleja dos estrategias industriales radicalmente diferentes para afrontar el mismo mercado europeo.

La conclusión es clara. Tesla ha apostado desde el primer segundo por el coche eléctrico, y ha logrado un posicionamiento difícil de batir. Incluso con los intentos de Elon musk de boicotear a su propia empresa, esta ha resistido y ahora crece aupada a la ola de demanda de coches eléctricos en Europa, donde no hay mucha competencia por parte de los grupos alemanes, que lanzan productos con precios exagerados y prestaciones mejorables, y unos chinos que todavía están estableciéndose y no tienen el posicionamiento suficiente en el continente.

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