Las ventas de BMW caen un 4.9% en el segundo trimestre a pesar del ascenso del coche eléctrico

El Grupo BMW incrementó sus entregas de coches eléctricos en Europa durante el tercer trimestre de 2026, donde ya representan uno de cada tres matriculaciones. Sin embargo, sus entregas mundiales cayeron entre enero y septiembre, lastradas principalmente por el desplome en China. MINI destaca como la única marca de automóviles del grupo que consigue crecer en el acumulado anual.

Las ventas de BMW caen un 4.9% en el segundo trimestre a pesar del ascenso del coche eléctrico

Publicado: 16/10/2026 19:00

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BMW está viviendo una situación de fuertes contrastes. Mientras sus coches eléctricos ganan terreno en Europa y alcanzan una cuota cada vez más importante dentro de sus ventas, el grupo alemán sigue sufriendo las consecuencias de su pérdida de competitividad en China, un mercado que está condicionando sus resultados globales.

La electrificación se está convirtiendo en uno de los principales motores comerciales de BMW, especialmente en Europa, donde la demanda de sus modelos eléctricos mantiene una evolución muy positiva. Sin embargo, este crecimiento no está siendo suficiente para compensar las dificultades que atraviesa el fabricante en otros mercados, especialmente el chino, donde la competencia local está poniendo contra las cuerdas a las marcas tradicionales.

Los últimos resultados del Grupo BMW, correspondientes a los nueve primeros meses de 2026, muestran precisamente esa doble realidad. Por un lado, una Europa donde los coches eléctricos siguen ganando peso y donde el fabricante alemán está consiguiendo reforzar su posición. Por otro, una China donde las ventas continúan retrocediendo a un ritmo preocupante.

Entre julio y septiembre, BMW entregó cerca de 82.000 coches eléctricos en Europa, un 37,5% más que durante el mismo periodo del año anterior. Una cifra que supone que el 34,7% de todos los coches vendidos por el grupo en la región fueron eléctricos. Es decir, prácticamente uno de cada tres BMW y MINI entregados en Europa ya no lleva motor de combustión.

En Alemania, su mercado doméstico, la evolución fue incluso ligeramente mejor, con un incremento del 38,5% en las entregas de coches eléctricos. Un dato especialmente interesante teniendo en cuenta la importancia que tiene este mercado para el fabricante y el peso que todavía mantienen las motorizaciones tradicionales.

Las ventas de BMW caen un 4.9% en el segundo trimestre a pesar del ascenso del coche eléctrico

A escala mundial, las cifras también fueron positivas durante el tercer trimestre, aunque con un crecimiento bastante más moderado. Entre julio y septiembre, BMW entregó algo más de 110.000 coches eléctricos, un 7,2% más que un año antes.

Sin embargo, cuando ampliamos el análisis al conjunto del año, la fotografía cambia. Entre enero y septiembre, las entregas mundiales de coches eléctricos se situaron alrededor de las 315.000 unidades, un 2,7% menos que durante el mismo periodo de 2025.

Si sumamos los híbridos enchufables, las entregas de modelos electrificados alcanzaron aproximadamente las 446.000 unidades, lo que supone una caída del 5,1%. Durante el tercer trimestre, este volumen se situó en unas 151.000 unidades, prácticamente sin cambios respecto al año anterior.

El BMW iX3 impulsa las expectativas mientras China se convierte en el gran problema

BMW

Una de las principales esperanzas del fabricante alemán está puesta en el nuevo BMW iX3, el primer modelo de su nueva generación de coches eléctricos, conocida como Neue Klasse.

Según BMW, el modelo ha conseguido superar los 100.000 pedidos en Europa durante su primer año, un resultado que la compañía considera el lanzamiento comercial más exitoso de un modelo del grupo. Unas cifras que reflejan el interés despertado por una propuesta que supone un importante salto tecnológico respecto a la anterior generación.

El BMW iX3 50 xDrive anuncia una autonomía homologada de entre 666 y 806 kilómetros WLTP, dependiendo de su configuración. Una de sus principales cartas de presentación para competir en un segmento donde la autonomía, la eficiencia y la velocidad de recarga están ganando cada vez más importancia.

Las ventas de BMW caen un 4.9% en el segundo trimestre a pesar del ascenso del coche eléctrico

Además, BMW prepara su desembarco en China con una versión específicamente adaptada a las preferencias de los consumidores locales, cuya introducción comenzará en noviembre. Un movimiento importante, ya que precisamente China se ha convertido en el principal quebradero de cabeza para la compañía.

Jochen Goller, responsable de Clientes, Marcas y Ventas del consejo de administración de BMW AG, ha destacado que la fortaleza de los pedidos de coches eléctricos confirma que la estrategia del grupo va por el buen camino. También ha señalado el elevado interés que están despertando el nuevo Serie 3 y el X5, dos modelos llamados a desempeñar un papel importante en la renovación de la gama.

Pero mientras BMW prepara su nueva ofensiva de producto, los resultados globales siguen mostrando importantes dificultades.

Durante los nueve primeros meses del año, BMW entregó alrededor de 1,71 millones de coches en todo el mundo, un 4,9% menos que en el mismo periodo de 2025.

La caída contrasta con el comportamiento del mercado europeo, donde las entregas aumentaron un 4,5%, hasta superar las 732.000 unidades. En Alemania, el crecimiento fue del 7,5%, según los datos provisionales de matriculaciones.

Estados Unidos también aportó resultados positivos, con un incremento del 3,4% para el conjunto del grupo. La marca BMW consiguió crecer un 4,3% en este mercado, apoyada especialmente en la demanda de sus SUV de la familia X, a pesar de la contracción general del mercado estadounidense.

La situación es muy diferente en China. Hasta septiembre, las entregas de BMW y MINI en este mercado retrocedieron un 21,8%, mientras que durante el tercer trimestre la caída se aceleró hasta alcanzar el 24,8%.

Un desplome que pone de manifiesto las dificultades de los fabricantes europeos para mantener su posición en un mercado donde las marcas nacionales están ganando protagonismo, especialmente gracias a su oferta de coches eléctricos y modelos electrificados.

BMW atribuye este retroceso a la evolución general del mercado chino, aunque las cifras también reflejan hasta qué punto la compañía depende de recuperar terreno en un país que durante años fue uno de sus principales motores de crecimiento.

La única excepción dentro de China fueron los modelos deportivos de BMW M, que consiguieron mantener estables sus entregas. Sin embargo, a escala mundial, BMW M GmbH tampoco escapó de la tendencia negativa, con unas 148.500 unidades entregadas hasta septiembre, un 6,1% menos.

También retrocedieron las ventas en la región que BMW denomina Fourth Pillar, que agrupa mercados de Asia-Pacífico, Europa del Este, Oriente Medio y África, con una caída del 10%.

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Dentro del grupo, MINI está siendo una de las pocas buenas noticias. La marca británica entregó más de 220.000 coches entre enero y septiembre, un 6,8% más que durante el mismo periodo del año anterior, convirtiéndose en la única marca de automóviles del grupo que consiguió crecer en el acumulado anual.

Además, el 37,2% de las ventas de MINI ya corresponden a coches eléctricos, una proporción incluso superior a la registrada por el conjunto del grupo en Europa durante el tercer trimestre. La compañía destaca la buena acogida de los John Cooper Works y de la edición Paul Smith, mientras espera un nuevo impulso comercial con el Countryman Untamed Edition.

El resto de las divisiones tampoco está atravesando su mejor momento. Rolls-Royce entregó 3.592 coches durante los nueve primeros meses del año, un 12,4% menos, mientras que BMW Motorrad comercializó alrededor de 149.500 motos y escúteres, con una caída del 6,1%.

Los resultados dejan una lectura interesante. BMW está demostrando que puede aumentar de forma importante sus ventas de coches eléctricos en Europa, hasta el punto de que ya representan más de un tercio de sus entregas trimestrales. Pero el crecimiento de esta tecnología no garantiza, por sí solo, una mejora de los resultados globales.

El problema está en China, donde el fabricante alemán tiene que enfrentarse a una competencia cada vez más fuerte y a unos consumidores que están cambiando sus preferencias a gran velocidad. La nueva generación de modelos eléctricos puede ayudar a recuperar parte del terreno perdido, pero BMW necesita algo más que buenos resultados europeos para volver a crecer.

Y es que, mientras en Europa uno de cada tres coches que entrega el grupo ya es eléctrico, en China BMW sigue perdiendo prácticamente una de cada cuatro ventas trimestrales. Dos realidades muy diferentes que explican buena parte de los desafíos que tiene por delante.

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