
BMW prepara su M3 más radical: cuatro motores eléctricos y una batería de más de 100 kWh
BMW prepara una nueva generación del M3 que supondrá uno de los mayores cambios en la historia del modelo; la división M trabaja en una arquitectura completamente eléctrica pensada para mantener el carácter deportivo de la berlina; cuatro motores y un sofisticado sistema de control serán las claves de esta nueva etapa.

BMW lleva décadas asociando la letra M con prestaciones, precisión y una puesta a punto pensada para disfrutar al volante. La electrificación no va a cambiar esa filosofía, aunque sí obligará a la división deportiva alemana a replantear por completo la forma de conseguirla. Y el próximo M3 será precisamente uno de los primeros encargados de demostrarlo.
La llegada de la Neue Klasse ha abierto la puerta a una nueva generación de modelos BMW M que usan una arquitectura eléctrica desarrollada específicamente para ellos. BMW ya ha confirmado que esta nueva familia llegará a partir de 2027 y que tendrá como uno de sus pilares un sistema de cuatro motores eléctricos.
La idea de BMW no consiste simplemente en colocar una enorme cantidad de potencia bajo el acelerador y convertir el M3 en una máquina para hacer tiempos espectaculares en línea recta. La marca quiere trasladar a la era eléctrica una de las características que históricamente han definido a sus modelos M: la capacidad para entrar en una curva, cambiar de apoyo y salir de ella con una precisión difícil de igualar.
El desafío tiene además un nuevo componente. En los últimos años han aparecido coches eléctricos deportivos procedentes de China con cifras de potencia que hace no demasiado tiempo estaban reservadas a los hiperdeportivos. Un buen ejemplo es el DENZA Z, que utiliza tres motores y alcanza hasta 1.604 CV, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 1,96 segundos en su versión Racing.
BMW parece tener claro que entrar en esa guerra únicamente a base de potencia no sería suficiente para un M3. Por eso, la auténtica novedad se encuentra en la forma de utilizar esos cuatro motores.
Cuatro motores, uno por rueda, para llevar el M3 eléctrico a otro nivel

El futuro M3 eléctrico utilizará el sistema BMW M eDrive, una arquitectura que coloca un motor eléctrico independiente en cada rueda. De esta manera, el coche no tendrá que limitarse a repartir el par entre los dos ejes, sino que podrá modificar de forma individual la entrega de cada una de sus cuatro ruedas. BMW ha confirmado oficialmente esta configuración y su integración con el sistema BMW M Dynamic Performance Control.
La diferencia frente a un sistema de tracción total convencional puede ser enorme. En lugar de utilizar un diferencial para repartir la fuerza entre las ruedas, la electrónica puede decidir prácticamente en tiempo real cuánto par necesita cada una. Esto abre la puerta a controlar con mucha mayor precisión el comportamiento del coche al acelerar, frenar o entrar en una curva.
BMW quiere mantener además una personalidad claramente orientada hacia el eje trasero. Aunque el M3 tendrá tracción total, el sistema permitirá incluso desconectar por completo los motores delanteros cuando no sean necesarios. De esta forma, en determinadas circunstancias podrá funcionar con un comportamiento similar al de un coche de propulsión, al tiempo que se reduce el consumo energético.
La solución resulta especialmente interesante porque permite combinar dos características que tradicionalmente han sido difíciles de juntar en un coche eléctrico de altas prestaciones: la enorme capacidad de tracción de un sistema de cuatro motores y la agilidad de una configuración que favorezca el eje trasero.

El sistema también actuará sobre la recuperación de energía y los frenos. BMW explica que el control individual de cada rueda permitirá coordinar la propulsión y la frenada de forma mucho más precisa, algo que debería tener un efecto especialmente importante cuando el coche se acerque a sus límites de adherencia.
En cuanto a la potencia, aquí conviene separar lo que BMW ha confirmado de las cifras que circulan como previsiones. La marca todavía no ha dado una cifra definitiva para el M3 de producción. Algunas informaciones apuntan a una versión inicial situada en torno a 670 CV, mientras que otras especulaciones han llevado el potencial de esta arquitectura hasta cifras cercanas a los 1.300 CV.
Esta última cifra está relacionada con el potencial tecnológico mostrado por BMW en sus prototipos de desarrollo, pero no debe interpretarse como la potencia confirmada del M3 que llegará a los concesionarios. De hecho, BMW está dejando claro que el objetivo principal de este proyecto no es establecer una cifra récord de potencia, sino conseguir un comportamiento dinámico propio de la división M.
La base técnica será la arquitectura de 800 voltios de la Neue Klasse, acompañada de una batería de alto voltaje con más de 100 kWh de capacidad. BMW también ha desarrollado para estos modelos una evolución específica de sus celdas cilíndricas de sexta generación, optimizada para entregar grandes cantidades de energía y soportar una recarga de elevada potencia.

Eso debería permitir que el M3 eléctrico no sea únicamente rápido en una carretera secundaria o en un circuito, sino también utilizable en viajes largos. La marca habla expresamente de una elevada capacidad de autonomía y de tiempos de recarga rápidos gracias a la combinación de la arquitectura de 800 voltios, la nueva batería y una recuperación energética de alta eficiencia.
Por ahora, BMW no ha comunicado oficialmente la capacidad útil definitiva de la batería, la autonomía homologada, la potencia máxima de carga ni las cifras de aceleración del modelo de producción. Tampoco hay todavía un precio oficial para España. Por tanto, cualquier cifra cerrada que aparezca antes de su presentación debe considerarse una estimación o una filtración y no un dato definitivo.
Lo que sí está confirmado es que BMW M dará el salto a los cuatro motores eléctricos en 2027, inaugurando una nueva generación de modelos deportivos que utilizarán la tecnología de la Neue Klasse.
Y hay otro detalle importante. Aunque durante meses se ha utilizado el nombre iM3 para identificar al futuro modelo, BMW no ha confirmado oficialmente esa denominación. Las informaciones más recientes apuntan a que el modelo podría conservar simplemente el nombre M3, independientemente de que utilice un sistema eléctrico en lugar de un motor de combustión.
La berlina eléctrica deportiva tendrá así una misión bastante más complicada que la de conseguir una aceleración espectacular. Tendrá que demostrar que un M3 puede cambiar de tecnología sin perder aquello que durante décadas ha hecho reconocible a la familia M: la respuesta inmediata, el protagonismo del eje trasero y, sobre todo, la capacidad para convertir la potencia en diversión cuando llega una curva.


