
Se presenta el nuevo Tesla Roadster, un deportivo eléctrico capaz de volar gracias a sus 10 propulsores de cohete
Tesla ha presentado la versión de producción del Roadster de segunda generación. Entre otras cosas, el vehículo es capaz de levitar y realizar piruetas gracias al uso de diez propulsores de gas frío similares a los de un cohete de SpaceX.

Nueve años después de la presentación del primer prototipo, Tesla reveló el pasado jueves por la noche el Roadster de segunda generación. El nuevo buque insignia de la firma estadounidense ha sido completamente rediseñado: su anguloso diseño tiene poco que ver con el de la unidad roja de hace casi una década, cuyas orgánicas curvas han desaparecido en favor de un lenguaje inspirado en los más rectilíneos Cybertruck y Cybercab.
Durante el evento de presentación, Tesla realizó varias demostraciones de una de las características más llamativas del coche: mediante el uso de diez propulsores de gas frío similares a los que se utilizan en los cohetes de SpaceX, el vehículo puede levitar y realizar piruetas; por ejemplo, tras hacer un loop utilizando un sistema de succión (del que hablaremos más adelante), se 'descolgó' estando bocabajo, dio una vuelta sobre sí mismo en el vacío y aterrizó sobre sus cuatro ruedas.
También 'saltó' sobre el resto de modelos de la gama (Cybercab, Cybertruck, Semi, Model Y y Model 3). Esta tecnología es fruto de la colaboración entre Tesla y SpaceX. Se ofrecerá como parte de una edición especial (Rocket) a la que solo se podrá acceder con invitación. ¿Será homologable para su uso en la calle? Probablemente no.
La gama del Roadster estará formada por tres versiones: Performance (la estándar), Thrust (edición limitada con propulsores de gas frío en la parte trasera) y Rocket. Mientras que las dos primeras son biplaza (el Roadster de 2017 tenía cuatro plazas), la tercera solo tendrá un asiento. Podrán completar el 0-60 mph (0-96,6 km/h) en menos de 1,6 segundos, menos de 0,9 segundos y menos de 0,59 segundos respectivamente.

El Tesla Roadster tendrá más de 483 km de autonomía
La velocidad punta rebasará los 370 km/h en la versión Rocket, mientras que la autonomía superará los 483 km (entendemos que bajo el ciclo de homologación estadounidense EPA). Datos como la configuración mecánica, la capacidad de la batería o los tiempos de carga no se han revelado, dejando a los propulsores de gas frío todo el protagonismo.
Todas las versiones cuentan con un sistema de ventilación multimodo y sellado al suelo, el cual actúa como generador de carga aerodinámica, extrayendo el aire de debajo del vehículo. Según Tesla, esto genera tal fuerza de succión que puede mantener el coche boca abajo, incluso en parado. Los ventiladores eléctricos y los alerones activos buscan maximizar la tracción y la velocidad en curva.

La dirección es electrónica y se asocia a un volante yoke. Tesla afirma haber usado magnesio, titanio y fibra de carbono para reducir el peso del vehículo. El habitáculo cuenta con una gran pantalla en posición central. Su lanzamiento al mercado tendrá lugar en 2028 (si Tesla cumple los plazos previstos, cosa que no hizo con el Roadster de 2017). Ya se puede reservar previo depósito de 50.000 euros.
Fuente | Tesla


