Stellantis patenta un sistema que expulsa la batería del coche eléctrico en caso de incendio

Stellantis ha patentado un sistema pensado para afrontar una de las situaciones más complicadas que puede sufrir un coche eléctrico; la propuesta busca separar la fuente del problema del resto del vehículo y permitir que este se aparte; por ahora se trata únicamente de una patente, pero plantea una solución tan llamativa como controvertida.

Stellantis patenta un sistema que expulsa la batería del coche eléctrico en caso de incendio
Sistema de expulsión de batería de Stellantis. Imagen creada con IA

Publicado: 28/09/2026 08:30

8 min. lectura

Los fabricantes llevan años trabajando en sistemas capaces de detectar y controlar los problemas que pueden aparecer en las baterías de los coches eléctricos. La gestión térmica, la refrigeración, la monitorización de las celdas y los sistemas de desconexión de alta tensión son ya elementos fundamentales para intentar evitar que un problema localizado termine afectando al resto del vehículo. Pero Stellantis ha planteado ahora una solución bastante más radical.

La compañía ha registrado una patente en Estados Unidos que propone separar físicamente el pack de alta tensión del coche cuando detecte una situación peligrosa. La idea recuerda inevitablemente a un sistema de expulsión, aunque aquí no saldrían disparados los ocupantes: sería la batería la que abandonaría el vehículo para que este pudiera alejarse de ella.

El motivo detrás de una propuesta tan llamativa es la fuga térmica. Cuando una celda de una batería comienza a calentarse de forma descontrolada, el proceso puede propagarse a otras celdas y terminar afectando a una parte mucho mayor del pack. Investigaciones recientes realizadas sobre baterías completas han demostrado precisamente cómo este proceso puede extenderse desde unas celdas hacia otras, aumentando rápidamente la intensidad del incendio y complicando las labores de extinción.

La patente de Stellantis plantea atacar el problema desde un punto de vista muy sencillo: si la batería es la fuente del peligro, separar la batería del coche. El sistema permitiría desconectar eléctricamente el pack de alta tensión y después liberar sus anclajes para dejarlo físicamente separado del vehículo.

Un sistema que desconecta la batería y permite alejar el coche

Stellantis patenta un sistema que expulsa la batería del coche eléctrico en caso de incendio

Según la documentación de la patente, el conductor podría activar un mecanismo de liberación rápida mediante diferentes soluciones, entre ellas una palanca, un botón físico, un mando en la pantalla o un interruptor. Una vez activado, el sistema desconectaría la batería de alta tensión del resto de la instalación eléctrica y procedería a liberarla mecánicamente.

Para conseguirlo, Stellantis contempla diferentes posibilidades. Una de ellas utiliza una estructura deslizante que permite liberar el pack, mientras que otra recurre a elementos pirotécnicos capaces de romper los anclajes que mantienen la batería unida al coche. De esta forma, el pack podría caer al suelo mientras el vehículo permanece intacto en su posición.

Y aquí aparece uno de los detalles más curiosos de toda la propuesta. Desconectar la batería principal dejaría al coche sin su fuente habitual de energía, pero Stellantis plantea utilizar entonces la batería de baja tensión para proporcionar la energía necesaria para mover el vehículo durante un corto periodo de tiempo.

El objetivo no sería continuar circulando con normalidad, sino permitir que el coche se desplace una distancia suficiente para alejarse del pack que acaba de dejar atrás. La patente contempla incluso utilizar el motor eléctrico para realizar esta maniobra de emergencia.

La propuesta no es completamente nueva. En 2025 ya se presentó en China un sistema de características similares desarrollado por el China Vehicle Collision Repair Technical and Research Center junto con Joyson Electronics. En aquel caso se mostró sobre un Chery iCar 03 y el sistema utilizaba un generador de gas para expulsar el pack varios metros del vehículo cuando detectaba una fuga térmica.

La diferencia es importante. Mientras aquella solución china planteaba lanzar la batería fuera del coche, la propuesta de Stellantis parece apostar por una estrategia más controlada: soltarla y después utilizar la energía disponible en el sistema de baja tensión para que el vehículo pueda apartarse.

Sobre el papel, tiene sentido desde el punto de vista de la seguridad. Una batería que ha sufrido una fuga térmica puede convertirse en una fuente de calor muy difícil de controlar, por lo que aumentar la distancia entre ella y el habitáculo podría reducir determinados riesgos para los ocupantes y facilitar el trabajo de los servicios de emergencia. La investigación científica también ha constatado que un incendio de una batería completa puede presentar una propagación rápida y una elevada generación de calor.

El problema aparece cuando trasladamos la idea del laboratorio a una carretera real. Dejar una batería de alta tensión dañada en medio de una vía puede crear otro peligro. Un vehículo que circule detrás podría impactar contra ella, mientras que una batería que permanezca extremadamente caliente junto a otros vehículos, edificios o instalaciones tampoco sería precisamente una situación ideal.

Además, hablamos de un componente muy pesado. El pack de un coche eléctrico puede superar ampliamente los cientos de kilogramos, por lo que cualquier sistema destinado a liberarlo tendría que garantizar que el proceso no genera un peligro adicional para las personas que se encuentren alrededor.

También queda por resolver qué ocurre en situaciones en las que el vehículo está detenido en un lugar poco apropiado para abandonar la batería. Una carretera con tráfico, un aparcamiento cerrado o una zona urbana plantean escenarios muy diferentes y obligarían a determinar cuándo y cómo sería realmente seguro utilizar un sistema de este tipo.

Por ahora, la patente no significa que Stellantis vaya a instalar este sistema en los futuros Dodge, Jeep, Chrysler u otras marcas del grupo. Los fabricantes registran continuamente soluciones técnicas que posteriormente no llegan a producirse. La propia existencia de la patente demuestra que Stellantis está estudiando nuevas formas de gestionar uno de los escenarios de seguridad más complejos asociados a las baterías de alta tensión.

Y quizá ese sea el aspecto más interesante de esta propuesta. En lugar de limitarse a intentar contener una batería que ya ha comenzado a sufrir una fuga térmica, Stellantis plantea una estrategia mucho más radical: separar la fuente del problema del resto del coche y poner distancia entre ambos.

Todavía quedan muchas incógnitas antes de que algo así pueda convertirse en una solución real para un coche de producción, pero la idea demuestra hasta qué punto los fabricantes están explorando nuevas formas de reducir las consecuencias de un incendio de batería.

Este artículo trata sobre...

Pixel