
Los taxis autónomos de Tesla no pueden circular por la noche debido a la negativa de Elon Musk a usar radar o LiDAR
El servicio de robotaxis de Tesla tiene varias limitaciones: los vehículos no pueden salir a autopista, y tampoco pueden circular por la noche. Esto se debe a que el sistema de Tesla solo utiliza cámaras, mientras que otros coches autónomos también emplean radares y LiDARs.

Los robotaxis de Tesla no funcionan por la noche. Hasta ahora, el servicio en Austin terminaba a las 22:00; sin embargo, recientemente se ha ampliado hasta las 23:00. Esta limitación se debe a las dificultades que experimenta el sistema de detección de los vehículos, basado en el uso de cámaras, a la hora de percibir ciertos objetos o animales en la oscuridad.
En condiciones de poca luz y bajo contraste, el sistema de conducción autónoma de Tesla no ofrece un funcionamiento fiable, algo que no ocurre con los vehículos de la competencia dotados de sensores redundantes (radar, LiDAR...), ya que no se ven afectados por la ausencia de luz. Elon Musk, CEO de Tesla, ha explicado por qué sus robotaxis no circulan por la noche.
"Lo que intentamos [...] es asegurarnos de no atropellar a las mascotas cuando son difíciles de ver de noche. Literalmente, intentamos evitar atropellar gatitos grises en el asfalto gris en la oscuridad". La negativa de Tesla a utilizar radares o LiDARs responde tanto a motivos de coste como de escalabilidad.
Por comparar, los vehículos de Waymo, la empresa de conducción autónoma de Google, funcionan las 24 horas del día. El sistema de sexta generación de Waymo cuenta con trece cámaras, cuatro LiDARs y seis radares. Tesla en cambio eliminó el radar en 2021, dejó de usar sensores ultrasónicos en 2022 y nunca ha utilizado LiDARs, que en opinión de Musk son "una pérdida de tiempo". El ejecutivo afirmaba hace unos años que "cualquiera que confíe en el LiDAR está condenado al fracaso".

El sistema FSD de Tesla, bajo investigación
Esta no es la única limitación del servicio de robotaxis de Tesla, que actualmente está restringido a zonas urbanas de baja velocidad: los vehículos no pueden salir a autopista, lo que evidencia las carencias de una tecnología que, si bien ha sido vendida como totalmente autónoma por la compañía y su director ejecutivo, en realidad se encuentra muy por detrás de la competencia.
Actualmente, la NHTSA (Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos) está investigando si el sistema FSD (Full Self-Driving) ofrece un funcionamiento seguro en escenarios de baja visibilidad (niebla, deslumbramientos, etc) tras varios incidentes. A pesar de que los robotaxis de Tesla cuentan con operadores remotos para evitar percances, actualmente tienen una tasa de accidentes bastante superior a la de un conductor humano.

Musk señalaba recientemente que "necesitamos recopilar datos de conducción específicos del Cybercab antes de poder ponerlos en circulación en gran número". Por lo tanto, el despliegue inicial del nuevo modelo será lento. ¿Tiene futuro un taxi autónomo de dos plazas desprovisto de radares y LiDARs? Sólo el tiempo lo dirá.
Fuente | Electrek


