
BYD Tang: hasta 850 km de autonomía, carga rápida en 5 minutos y mucha tecnología para el SUV eléctrico
BYD prepara una profunda renovación de uno de sus SUV más importantes con una tercera generación que apuesta por un diseño completamente renovado; el nuevo modelo incorpora un interior más sofisticado y una importante evolución tecnológica; su llegada a China está prevista para los próximos meses.

BYD sigue renovando por completo su gama de modelos de la familia Dynasty, y uno de los nombres más importantes de esta estrategia es el Tang. La tercera generación del SUV, que está a la venta en Europa, llega con una imagen renovada mucho más tecnológica y mejores prestaciones.
El nuevo BYD Tang se convierte en una de las grandes novedades de la marca para este año. Es un F-SUV de cinco plazas que llegará al mercado chino a finales de este año, por lo que a Europa no lo esperamos hasta el segundo semestre de 2027.
El diseño exterior supone una evolución de la actual filosofía de la marca. El frontal está dominado por una gran firma luminosa horizontal de tecnología LED, acompañada por unas entradas de aire que aportan un aspecto más agresivo. En los laterales aparecen un techo flotante y tiradores de las puertas parcialmente ocultos, mientras que los compradores podrán elegir entre llantas de 20 y 21 pulgadas.
Con más de metros de longitud, el BYD Tang se mueve claramente en el terreno de los grandes SUV. Mide 5,05 metros de largo, 1,98 metros de ancho y 1,76 metros de alto, con una distancia entre ejes de 2,95 metros. La ausencia de una tercera fila permite a BYD concentrar el espacio disponible en cinco ocupantes, con especial atención a las plazas traseras y el maletero.
Un interior completamente renovado y una tecnología de primer nivel

El interior es uno de los elementos que más cambia en esta tercera generación. BYD ha presentado ahora las primeras imágenes oficiales del habitáculo, donde aparecen dos nuevas combinaciones de colores denominadas Dune Beige y Amber Brown. El ambiente busca alejarse de la imagen más convencional de las anteriores generaciones y acercarse al nivel de sofisticación que la marca está aplicando en sus modelos superiores.
El salpicadero está protagonizado por el denominado diseño Star Ring, acompañado por una gran superficie acristalada panorámica. BYD también ha recurrido a tapicerías de cuero con un patrón de costuras en forma de diamante y a una iluminación ambiental integrada que recorre el salpicadero y los paneles de las puertas, creando un habitáculo con una imagen bastante más cuidada.
A nivel tecnológico, el Tang incorpora una instrumentación digital integrada con la pantalla central y una estrecha pantalla adicional situada sobre ella, destinada a mostrar información relacionada con multimedia, climatización, estado del vehículo y otros parámetros. También dispone de carga inalámbrica para teléfonos y mantiene algunos controles físicos, una decisión que puede resultar interesante frente a la tendencia de concentrar absolutamente todas las funciones en las pantallas.
El equipamiento tecnológico va mucho más allá del interior. El BYD Tang incorpora el sistema DiSus-A, que combina suspensión neumática de doble cámara con una función capaz de anticipar las irregularidades de la carretera. De esta forma, el sistema puede modificar el comportamiento de la suspensión para adaptarse con mayor rapidez al estado del firme.

También forma parte del equipamiento de serie el sistema de asistencia a la conducción God's Eye B, que incorpora un sensor LiDAR y permite funciones de asistencia tanto en carreteras como en entornos urbanos, además de aparcamiento automático. BYD está extendiendo esta tecnología por sus modelos de mayor nivel para competir con los sistemas de asistencia desarrollados por otros fabricantes chinos.
En el apartado mecánico, la configuración que se ha mostrado hasta ahora utiliza un único motor eléctrico TZ205QYD con una potencia máxima de 300 kW (402 CV) y una velocidad máxima homologada de 250 km/h. Por el momento BYD no ha comunicado una cifra oficial de aceleración de 0 a 100 km/h, por lo que no conviene tomar como definitiva ninguna de las estimaciones aparecidas en algunas publicaciones.
La parte más interesante está en la batería. El Tang utiliza la segunda generación de la Blade Battery, con dos capacidades disponibles: 88,68 kWh y 105,79 kWh. En función de la versión, BYD anuncia autonomías de 730, 830 y hasta 850 kilómetros CLTC; según nuestra estimación, serían aproximadamente 635, 722 y 740 kilómetros respectivamente en una equivalencia más próxima al ciclo WLTP.
Y aquí aparece una de las principales novedades del nuevo modelo: la tecnología de carga rápida Flash Charging. BYD asegura que el Tang puede pasar del 10% al 70% de carga en aproximadamente cinco minutos en condiciones normales de temperatura, mientras que puede alcanzar el 97% en unos nueve minutos. En condiciones de frío extremo, el proceso se alarga aproximadamente tres minutos.
Son cifras especialmente llamativas, aunque habrá que esperar a conocer la curva de carga completa y, sobre todo, comprobar cómo se comporta el sistema fuera de las condiciones ideales de las pruebas del fabricante. Aun así, la combinación de una batería de más de 100 kWh, una autonomía anunciada de hasta 850 kilómetros CLTC y una carga capaz de recuperar la mayor parte de la batería en apenas unos minutos coloca al Tang entre los modelos más avanzados de BYD.
El fabricante todavía no ha comunicado el precio definitivo del nuevo Tang ni los detalles completos de todas sus versiones. Su lanzamiento en China está previsto para el cuarto trimestre de 2026, por lo que será entonces cuando conozcamos la gama completa y las tarifas oficiales.



