
Volkswagen apostó por Xpeng para remontar en China, pero su primer coche juntos es un desastre total
Su la cabeza de los directivos de Volkswagen la idea era perfecta. Si no puedes con ellos, únete. Pero la alianza entre Volkswagen y Xpeng no está dando los frutos esperado con un estreno que ha quedado muy lejos de las expectativas.

Volkswagen buscó en Xpeng un socio capaz de ayudarle a recuperar terreno en China. La idea tenía sentido: combinar la experiencia industrial del fabricante alemán con la tecnología de una marca acostumbrada a competir al ritmo del mercado chino. Sin embargo, el estreno comercial de su primer modelo conjunto está mostrando que disponer de una buena base tecnológica no basta para convencer a los compradores.
El Volkswagen ID. UNYX 08 vendió una media de 267 unidades mensuales entre su lanzamiento en abril y agosto, según los datos de Reuters. La distancia respecto a las expectativas es enorme: los documentos internos consultados por la agencia muestran que Volkswagen había previsto una media de 3.622 unidades al mes durante este año. Es decir, las ventas equivalen aproximadamente al 7% de aquel objetivo.
Según los expertos, esto se debe a una combinación de problemas de producto, posicionamiento y distribución. Volkswagen consiguió acelerar el desarrollo, pero la propuesta que finalmente llegó a los concesionarios ha encontrado dificultades para hacerse un hueco frente a sus rivales.
El contexto hace que este tropiezo resulte especialmente delicado. China fue durante décadas uno de los grandes motores de Volkswagen, que mantuvo el liderazgo del mercado hasta 2022. El gigante asiático ha pasado de aportar cerca de la mitad de los beneficios del grupo a representar alrededor del 10%. Recuperar competitividad allí tiene, por tanto, consecuencias que van mucho más allá de las ventas de un único modelo.
Tecnología china, pero problemas para llegar al comprador

La colaboración con Xpeng arrancó en 2023 y posteriormente se concretó en acuerdos para desarrollar conjuntamente dos coches eléctricos. Volkswagen también entró en el accionariado del fabricante chino, con una participación cercana al 4,99%. Era una forma de acceder a tecnología local y acortar los plazos necesarios para ofrecer productos adaptados a un mercado que estaba cambiando mucho más deprisa que las gamas de numerosas marcas extranjeras.
Volkswagen defiende que la alianza ya ha producido resultados. En su respuesta a Reuters, destaca el desarrollo de una nueva arquitectura eléctrica para modelos fabricados localmente, completado en 18 meses, y señala los UNYX 08 y UNYX 09 como otros frutos de la cooperación. La marca no comentó las previsiones comerciales que aparecen en los documentos internos, mientras que Xpeng declinó hacer declaraciones.
El problema es que sus competidores tampoco se han quedado esperando. Reuters señala que modelos chinos situados en una franja de precio similar ofrecían argumentos tecnológicos difíciles de ignorar: el Xiaomi YU7 destacaba por su conjunto de sensores y el Zeekr 7X por la carga rápida. Entre abril y agosto, el primero rozó las 57.000 unidades y el segundo superó las 21.000, frente a las aproximadamente 1.300 del Volkswagen.
La comparación refleja la dificultad de sostener una propuesta comercial apoyándose en el prestigio de la marca. Si otros fabricantes ofrecen equipamiento y prestaciones tecnológicas más atractivas por un desembolso parecido, el comprador tiene menos motivos para elegir el modelo alemán. Uno de los analistas consultados por Reuters también cuestiona la frescura de su diseño: cuando Volkswagen enseñó las primeras imágenes a los analistas en 2024, ya podían verse propuestas similares en el mercado.

A estas dificultades se suma una decisión comercial relevante. Volkswagen vendió el UNYX 08 principalmente mediante una red nueva vinculada a Volkswagen Anhui, en lugar de aprovechar de forma generalizada los más de 3.000 concesionarios de sus empresas conjuntas con FAW y SAIC. Según las fuentes consultadas por Reuters, esa menor presencia hizo que muchos consumidores ni siquiera conocieran la existencia del coche.
La compañía responde que la red de Anhui ya alcanza los 166 puntos de venta y que está colaborando con FAW-Volkswagen en determinados establecimientos para llegar a más clientes. Es una ampliación necesaria para dar visibilidad a sus modelos, aunque el desafío comercial sigue abierto: atraer público al concesionario y lograr que encuentre razones suficientes para comprar frente a una oferta local cada vez más competitiva.
Pese al débil arranque del SUV, Volkswagen mantiene ambiciones elevadas para el UNYX 09, la berlina desarrollada también con Xpeng cuya llegada a los concesionarios está prevista este mes. Los planes internos contemplaban unas ventas medias cercanas a las 4.900 unidades mensuales. Su lanzamiento permitirá comprobar si la alianza empieza a traducir la rapidez de desarrollo en resultados comerciales o si Volkswagen necesita revisar también cómo posiciona y vende sus nuevos coches en China.


