La energía solar desde el espacio ya tiene fecha: así quieren enviar electricidad a la Tierra desde satélites

La energía solar espacial comienza a abandonar el terreno de la ciencia ficción con nuevos proyectos de demostración; una empresa estadounidense prepara un sistema capaz de identificar instalaciones en la Tierra y dirigir hacia ellas energía captada desde satélites; el objetivo es crear una nueva forma de llevar electricidad a lugares donde las soluciones convencionales presentan grandes dificultades.

La energía solar desde el espacio ya tiene fecha: así quieren enviar electricidad a la Tierra desde satélites

Publicado: 01/10/2026 20:00

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La energía solar espacial lleva años moviéndose en el terreno de los proyectos futuristas, pero algunas iniciativas empiezan a acercarla a aplicaciones mucho más concretas. La idea es sencilla sobre el papel: captar la luz solar fuera de la atmósfera y enviar después esa energía hasta instalaciones situadas en la Tierra.

Ahora, una empresa estadounidense ha recibido respaldo de las autoridades para avanzar en uno de los elementos necesarios para hacer realidad este concepto. El proyecto busca resolver precisamente uno de los problemas más importantes: conseguir que la energía enviada desde el espacio llegue de forma precisa y segura al lugar previsto.

La compañía pretende utilizar satélites capaces de recoger la radiación solar prácticamente de forma continua y transformarla en un haz de luz infrarroja que pueda dirigirse hacia instalaciones receptoras situadas en la superficie terrestre. Al estar fuera de la atmósfera, el sistema podría aprovechar periodos de generación mucho más amplios que los de una instalación solar convencional.

Un sistema para llevar energía allí donde hace falta

La energía solar desde el espacio ya tiene fecha: así quieren enviar electricidad a la Tierra desde satélites

El elemento central del nuevo proyecto es un pequeño sistema de señalización y localización instalado en las instalaciones receptoras. Su función será permitir que el satélite identifique el destino, compruebe que se trata de un receptor autorizado y establezca una conexión precisa antes de comenzar a transmitir energía.

Esto es especialmente importante porque no se trata simplemente de apuntar un haz hacia una coordenada fija. El sistema debe ser capaz de confirmar que está enviando la energía al lugar correcto y evitar que una señal pueda ser falsificada o utilizada para desviar la transmisión. La compañía asegura que la transmisión solamente podrá comenzar cuando exista una señal activa y autenticada.

Aunque el proyecto tiene una vertiente militar, sus posibles aplicaciones van bastante más allá. Una de las principales ventajas de la energía solar espacial sería precisamente poder suministrar electricidad a lugares remotos donde construir una infraestructura convencional resulta complicado, caro o directamente inviable.

En una instalación aislada, por ejemplo, disponer de una fuente de energía procedente del espacio podría reducir la necesidad de transportar combustible continuamente. Esto permitiría sustituir parte de los desplazamientos necesarios para mantener generadores convencionales y, al mismo tiempo, ofrecer una fuente de electricidad que no dependa directamente de las condiciones solares de ese punto concreto de la superficie.

La tecnología también podría tener interés para zonas aisladas, infraestructuras críticas o regiones con una red eléctrica poco desarrollada. En teoría, una constelación de satélites situada en órbita geoestacionaria podría recibir luz solar durante buena parte del tiempo y dirigir la energía hacia diferentes puntos de la Tierra según las necesidades.

La empresa ya ha realizado pruebas previas de una parte fundamental del sistema, utilizando una plataforma aérea en movimiento para demostrar las capacidades de seguimiento y orientación del haz. El siguiente paso será convertir esa tecnología en un sistema preparado para funcionar desde el espacio.

El calendario previsto contempla integrar el sistema de señalización en el primer satélite de demostración de la compañía, cuyo lanzamiento está previsto para 2028. Posteriormente, la empresa plantea comenzar en torno a 2030 el despliegue de una constelación de satélites en órbita geoestacionaria.

El objetivo final es ambicioso: disponer de una infraestructura capaz de captar energía solar en el espacio y enviarla allí donde sea necesaria en la Tierra. Todavía quedan importantes retos técnicos y económicos por resolver antes de que pueda convertirse en una fuente de electricidad a gran escala, pero avances como este permiten pasar de la teoría a pruebas cada vez más cercanas a una aplicación real.

El componente militar es, en este caso, uno de los primeros campos donde se está estudiando su utilización, pero la parte más interesante está en la posibilidad de disponer de una nueva forma de transportar energía a lugares donde llevar electricidad resulta especialmente complicado. Si los sistemas de captación, transmisión y recepción consiguen alcanzar la eficiencia y fiabilidad necesarias, la energía solar espacial podría terminar teniendo aplicaciones mucho más amplias que las previstas inicialmente.

Fuente | Prnewswire

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