
El Volkswagen ID.4 se transformará en ID.Tiguan tras su actualización en 2026
Volkswagen estaría preparando un cambio clave en su gama eléctrica con el ID.4 como protagonista. El SUV podría adoptar el nombre ID.Tiguan coincidiendo con una profunda actualización que ha sido avistada durante sus últimas pruebas de invierno.

Volkswagen prepara un movimiento importante en su gama de coches eléctricos, y el protagonista vuelve a ser el ID.4. Según distintas informaciones procedentes de Alemania, el SUV eléctrico podría cambiar de nombre en los próximos meses y pasar a llamarse ID.Tiguan. Desde la marca, por ahora, no hay confirmación oficial, pero todo apunta a que el anuncio es solo cuestión de tiempo.
La estrategia no sería nueva. Volkswagen ya ha empezado a recuperar denominaciones históricas dentro de su familia eléctrica. El reciente caso del ID.2, que finalmente se presentará como ID.Polo, marca claramente el camino. Y ahora le tocaría el turno al ID.4, uno de los pilares eléctricos de la marca en Europa y a nivel global.
Volkswagen vuelve a apostar por nombres con historia

La familia ID nació durante la etapa de Herbert Diess al frente del grupo. El primero en llegar fue el ID.3, allá por 2020, con la idea de inaugurar una nueva era totalmente eléctrica. Sin embargo, con el paso del tiempo, quedó claro que las denominaciones basadas en letras y números no terminaban de calar entre los clientes. Tampoco dentro de la propia compañía, donde nunca hubo un entusiasmo real por este sistema de nombres tan frío.
El actual responsable de la marca Volkswagen, Thomas Schäfer, fue claro al respecto: los nombres icónicos no deben desaparecer. Modelos como Polo, Golf, Passat o Tiguan siguen teniendo un peso enorme en la memoria colectiva del mercado, y prescindir de ellos fue, visto ahora, un error. La solución pasa por unir tecnología eléctrica con una identidad reconocible, algo que el cliente entiende y valora.
En este contexto, el cambio del ID.4 a ID.Tiguan encaja perfectamente. Más aún si tenemos en cuenta que el coche recibirá una actualización profunda en 2026. No será un simple lavado de cara. Volkswagen planea una revisión completa que afectará tanto al diseño como a la tecnología.

Por dentro, el ID.4 dará un paso atrás —en el buen sentido— en su apuesta por las superficies táctiles. Vuelven los botones físicos, una demanda clara de los usuarios. El exterior también se renovará con un aspecto más sólido y cercano al Tiguan de combustión, reforzando esa conexión visual y emocional con uno de los SUV más exitosos de la marca.
La futura transformación del Volkswagen ID.4 en ID. Tiguan no será un simple cambio de nombre. El nuevo ID. Tiguan adoptará el lenguaje de diseño Pure Positive, con un estilo más sobrio y clásico, alejándose del aire futurista que hasta ahora definía a la familia ID. A nivel técnico, dará el salto a la plataforma MEB+, con nuevas baterías y celdas de química LFP, lo que debería traducirse en una mejora clara de costes, eficiencia y tiempos de carga.
Todo apunta a que esta actualización será tan profunda que el salto del ID.4 al ID. Tiguan recordará al que hubo entre generaciones clave del Golf: mismo concepto, pero muy superior en todos los aspectos. Además, la renovación podría suponer la desaparición del ID.5, mientras que las versiones más capaces del ID. Tiguan superarían los 600 km de autonomía WLTP. Queda por ver si la variante deportiva mantendrá la denominación GTX o adoptará unas siglas más acordes con la nueva etapa de la marca.

La presentación de esta nueva etapa del ID.4-Tiguan está prevista para finales de 2026, mientras que su llegada al mercado se produciría ya en 2027. Curiosamente, el ID.5 quedaría al margen de esta estrategia: no habrá renovación ni cambio de denominación. Volkswagen concentra todos sus esfuerzos en el ID.4, consciente de su importancia estratégica.
No es una decisión casual. El Tiguan de combustión sigue siendo el superventas de Volkswagen. Solo en 2025, la marca entregó 565.000 unidades en todo el mundo. En comparación, el ID.4 alcanzó 148.000 unidades, una cifra notable, pero todavía lejos del referente que supone el Tiguan. El objetivo está claro: trasladar ese éxito al terreno eléctrico aprovechando un nombre que inspira confianza.
Dentro de la compañía también se barajan más cambios a medio plazo. Se especula con que el ID.3 podría convertirse en ID.Golf, el ID.7 en ID.Passat, y que futuros modelos como el ID.Every1 recuperen denominaciones míticas como Up o incluso Lupo. De momento, no hay confirmaciones oficiales, pero el rumbo parece definido.
Volkswagen quiere dejar atrás la etapa más impersonal de su gama eléctrica y volver a hablar el lenguaje de siempre, el que los clientes entienden. Y si el ID.4 acaba llamándose ID.Tiguan, será solo el principio de una transformación mucho más amplia.


