Objetivo 1.000 km de autonomía: Dongfeng empieza las pruebas finales de sus baterías sólidas que iniciarán su producción este 2026

El fabricante chino Dongfeng ha dado un paso clave de cara al lanzamiento comercial de sus primeras baterías con electrolito sólido al dar inicio a la fase final de pruebas. Lo más interesante es que hablamos de unas celdas avanzadas, pero realistas en sus objetivos, y con un calendario de producción mucho más cercano que sus principales rivales.

Objetivo 1.000 km de autonomía: Dongfeng empieza las pruebas finales de sus baterías sólidas que iniciarán su producción este 2026

Publicado: 15/01/2026 10:10

6 min. lectura

Dongfeng ha dado un paso importante en el desarrollo de una tecnología que será el próximo paso adelante en cuanto a densidad energética y autonomía para los coches eléctricos. El grupo chino ha enviado una flota de pruebas equipada con sus nuevas baterías con electrolito sólido a una de las zonas más frías del planeta. Los vehículos partieron desde Wuhan con destino a la región de Mohe, en el extremo norte de China, donde se enfrentan a un duro programa de ensayos en condiciones invernales extremas.

El protagonista de estas pruebas es un modelo de la gama Dongfeng eπ, que servirá como banco de pruebas real para validar el comportamiento de esta nueva tecnología en temperaturas que oscilan entre los -40 y los -30 grados. El objetivo no es solo comprobar si funciona, sino medir con precisión hasta dónde puede llegar en situaciones que ponen al límite cualquier sistema de almacenamiento energético.

La batería sólida de Dongfeng ha declarado una cifra de densidad energética de 350 Wh/kg, lo que según la propia marca permitirá lograr autonomías superiores a los 1.000 kilómetros con una sola carga, una cifra que ya de por sí llama la atención. Pero lo más interesante llega cuando se analizan los datos en condiciones adversas: Dongfeng asegura que estas baterías mantienen un 72% de su capacidad a -30 grados, algo especialmente relevante para mercados con climas fríos.

Objetivo 1.000 km de autonomía: Dongfeng empieza las pruebas finales de sus baterías sólidas que iniciarán su producción este 2026

Además, han superado pruebas de estabilidad térmica en cajas de calor de hasta 170 grados, muy por encima del estándar nacional chino, fijado en 130 grados. Un dato que apunta directamente a uno de los grandes retos históricos de las baterías: la seguridad.

El programa de ensayos se centra en tres pilares clave: autonomía a baja temperatura, capacidad de carga en frío y durabilidad en condiciones extremas. En total, se realizarán más de 70 pruebas diferentes, evaluando desde la estabilidad de la autonomía hasta la eficiencia de carga y descarga, pasando por la seguridad estructural de la batería y su integración con el conjunto del coche.

Dongfeng no parte de cero en este campo. La compañía ha desarrollado una plataforma propia que cubre todo el proceso, desde la investigación y desarrollo hasta la producción piloto y las pruebas en carretera. Según datos oficiales, ha logrado superar más de 10 tecnologías clave y ha registrado más de 180 patentes de invención relacionadas con las baterías. Su hoja de ruta es ambiciosa, con densidades energéticas que van desde los 240 Wh/kg actuales hasta un objetivo de 500 Wh/kg en el futuro.

Objetivo 1.000 km de autonomía: Dongfeng empieza las pruebas finales de sus baterías sólidas que iniciarán su producción este 2026

Durante la Conferencia Mundial de Baterías de Potencia 2025, celebrada en Yibin, Dongfeng mostró varios de sus productos de nueva generación junto a modelos de sus marcas propias. Allí confirmó que ya cuenta con una línea piloto de producción de 0,2 GWh dedicada a baterías de estado sólido y que su intención es iniciar la producción en serie de las baterías de 350 Wh/kg a partir de septiembre de 2026, listas para su instalación en coches eléctricos. La velocidad de carga anunciada es de 1C, un dato prudente pero coherente con el enfoque en la durabilidad y la seguridad.

En cuanto a la tecnología empleada, los medios chinos detallan que estas baterías utilizan cátodos ternarios de alta capacidad, ánodos de silicio-carbono y un electrolito sólido compuesto de óxidos y polímeros. Esta combinación busca solucionar dos de los grandes puntos débiles de las baterías de litio convencionales: el comportamiento a bajas temperaturas y los riesgos asociados al sobrecalentamiento.

El avance de Dongfeng no se entiende sin el empuje del ecosistema investigador chino. En los últimos años, varios equipos científicos han logrado avances clave en uno de los grandes cuellos de botella de las baterías de estado sólido: la interfaz entre el electrolito y los electrodos. Desde el desarrollo de aditivos de iones de yodo que rellenan microgrietas, hasta nuevos marcos poliméricos que mejoran la flexibilidad del conjunto, pasando por materiales con flúor capaces de soportar altas presiones, el progreso ha sido notable.

Si las pruebas en Mohe confirman lo prometido en el laboratorio, Dongfeng podría situarse en una posición muy interesante dentro de la carrera por las baterías de nueva generación. Un terreno donde no solo cuenta la autonomía, sino también la fiabilidad, la seguridad y el rendimiento real cuando el termómetro cae muy por debajo de cero.

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