
El futuro DS N°3 apunta a más de 450 km de autonomía y un precio por debajo de los 30.000 euros
DS necesita recuperar terreno perdido y para lograrlo prepara un cambio de rumbo para recuperar el atractivo de uno de sus modelos más emblemáticos; el nuevo prototipo F3ver adelanta una propuesta más compacta y deportiva, alejada de la fórmula de los todocaminos; la marca francesa quiere volver a competir en un segmento clave con un diseño diferenciador y un precio más accesible.

DS prepara un cambio de rumbo con uno de los modelos más importantes de su historia reciente. La marca francesa quiere recuperar parte de la personalidad que la convirtió al DS3 en una referencia dentro de los compactos premium, después de que su apuesta por los todocaminos no haya conseguido los resultados esperados. El primer adelanto de esta nueva etapa se ha presentado en forma de prototipo.
El DS F3ver Concept anticipa las líneas maestras del futuro DS N°3, un modelo que supondrá un cambio importante respecto al actual DS 3. En lugar de seguir apostando por una carrocería elevada, el fabricante regresará a un formato más bajo y estilizado, recuperando una fórmula que ya le dio buenos resultados. La propuesta también pretende acercar la marca a un público más amplio, sin renunciar a los rasgos de diseño que distinguen a sus modelos.
El regreso a los orígenes tiene una explicación comercial. El primer DS 3, presentado en 2009 como Citroën DS3 y convertido en un modelo de la marca DS en 2014, llegó a superar las 20.000 matriculaciones anuales en Francia durante sus mejores ejercicios. Hasta 2020 se vendieron cerca de 500.000 unidades en todo el mundo, principalmente en Europa. Su sucesor, transformado en un pequeño todocamino, no ha logrado repetir ese éxito y ha dejado a DS con la necesidad de replantear su modelo de acceso.
El proyecto de la nueva generación también ha sufrido varios cambios de rumbo. En 2024, DS trabajaba en una evolución del todocamino actual, pero la iniciativa terminó reconvertida en un coche de carrocería más baja. El desarrollo se habría paralizado temporalmente en 2025 antes de recibir luz verde de nuevo. Ahora, el prototipo F3ver permite hacerse una idea más concreta de lo que prepara la firma francesa.
DS F3ver Concept: una nueva silueta y un diseño más personal

El prototipo mide 4,19 metros de largo, 1,84 metros de ancho y 1,46 metros de alto, con una distancia entre ejes de 2,70 metros. Estas proporciones lo sitúan entre los utilitarios de mayores dimensiones y los compactos, con un planteamiento que lo acerca a futuros rivales como el Hyundai Ioniq 3. La carrocería baja, los voladizos cortos y las aletas traseras marcadas refuerzan una imagen más deportiva que la del DS 3 actual.
El maletero llega a los 400 litros, una cifra interesante para un coche de este tamaño. No obstante, hay que tener en cuenta que hablamos de un prototipo y que tanto las dimensiones definitivas como el espacio disponible podrían cambiar cuando llegue la versión de producción. Las grandes llantas de 21 pulgadas y la reducida altura libre al suelo también responden, al menos en parte, a las necesidades estéticas de este ejercicio de diseño.
El lenguaje visual supone una evolución respecto a los DS N°4, N°7 y N°8, con superficies más limpias y líneas de carrocería muy marcadas. El frontal prescinde de la tradicional parrilla y apuesta por un elemento vertical negro, bautizado como tótem, que integra el logotipo iluminado y oculta cámaras y sensores de los sistemas de asistencia a la conducción. Los grupos ópticos delanteros dibujan una forma de Y, con una firma luminosa que desciende hacia el paragolpes.
DS también quiere simplificar el diseño para reducir el número de componentes y facilitar la fabricación. La marca denomina a esta filosofía Design Intelligence, una estrategia que busca combinar una imagen reconocible con una arquitectura más sencilla, una aerodinámica optimizada y una mayor sensación de calidad. En el F3ver, esa idea se aprecia en la limpieza de las superficies y en la decisión de prescindir de algunos recursos visuales que se han popularizado entre los fabricantes, como las franjas luminosas que conectan los faros.
En la parte trasera, otro elemento vertical ocupa el centro del paragolpes. En el prototipo incorpora una pantalla con la que sería posible transmitir información a otros usuarios de la vía, aunque su llegada al modelo de producción parece poco probable. Los pilotos, de formas rectangulares y situados en los extremos, recuperan un recurso gráfico que recuerda a la primera generación del DS 3 después de su actualización. La próxima DS N°3 compartirá, además, su base técnica con el futuro Peugeot E-208.
La personalización volverá a tener un papel importante. El F3ver luce una pintura que cambia entre tonos violetas y azules según la luz y el ángulo desde el que se observa. Este efecto se consigue mediante pigmentos especiales y anticipa una de las posibilidades que DS quiere recuperar para su nuevo modelo: ofrecer combinaciones de colores menos habituales que permitan diferenciar cada unidad.
La carrocería se ha concebido para que elementos como las aletas traseras y el marco del techo puedan pintarse en un color distinto al resto. Esta solución permite ampliar las posibilidades de personalización sin complicar demasiado el proceso industrial, ya que las piezas pueden pintarse por separado antes del montaje. La marca también estudia la posibilidad de añadir motivos decorativos que se extiendan por varios paneles. Por ahora, DS no ha mostrado el interior del prototipo, por lo que todavía no hay información concreta sobre el diseño del salpicadero o el equipamiento.
Una nueva plataforma eléctrica y más de 450 kilómetros de autonomía

DS todavía no ha facilitado las especificaciones técnicas definitivas del N°3. Según la información publicada por L'Argus, el modelo se desarrollará como un coche eléctrico sobre la nueva plataforma modular multienergía STLA One, que debutará en el futuro Peugeot E-208. La distancia entre ejes permitirá aprovechar el espacio disponible para instalar una batería de tamaño suficiente para competir en el mercado europeo.
El objetivo sería alcanzar al menos 450 kilómetros de autonomía homologada en ciclo WLTP en la configuración más eficiente. Se trata de una cifra todavía provisional, ya que el fabricante no ha confirmado la capacidad de la batería, la potencia de los motores ni las prestaciones de carga. Como referencia, el actual DS 3 E-Tense anuncia hasta 404 kilómetros de autonomía homologada, por lo que el nuevo modelo buscaría mejorar el alcance sin dar el salto a un segmento de mayores dimensiones.
La plataforma y la simplificación de los elementos de diseño también tendrán un papel fundamental en el precio. DS pretende situar el modelo por debajo de la barrera de los 30.000 euros, una diferencia importante respecto al actual DS 3 eléctrico. Con ello, la marca tratará de llegar a compradores que buscan un coche eléctrico compacto con un diseño distintivo, pero que no están dispuestos a pagar las cantidades habituales de los modelos premium.
El posicionamiento comercial será especialmente importante para una firma que necesita recuperar volumen de ventas. Los DS N°7 y N°8 no han conseguido, por ahora, impulsar las matriculaciones al nivel esperado, y el futuro N°3 tendrá que desempeñar un papel relevante en la estrategia de la compañía. La idea es que DS resulte más atractiva para un público amplio, en lugar de concentrarse exclusivamente en una clientela reducida.
También existe la posibilidad de que sus dimensiones le permitan acogerse a la futura categoría europea M1E, vinculada al proyecto E-Car. Este marco podría facilitar la fabricación de coches pequeños y asequibles mediante la reducción de determinados requisitos de equipamiento, aunque todavía no están definidos todos sus detalles. Además, cualquier limitación de peso o potencia podría condicionar la capacidad de la batería y las prestaciones, por lo que no se puede dar por hecho que el DS N°3 vaya a beneficiarse de estas medidas.
En cuanto a su fabricación, la planta de Poissy, donde se ha producido el DS 3, tiene previsto abandonar la fabricación de automóviles antes de finalizar la década para centrarse en otras actividades industriales. Según las informaciones disponibles, el futuro N°3 podría ensamblarse en España, previsiblemente en Zaragoza, junto al próximo Peugeot E-208. Su llegada a los concesionarios se espera para finales de 2028, siempre que se cumplan los plazos previstos.
El DS F3ver Concept representa, por tanto, algo más que un cambio de carrocería. La marca busca recuperar la personalidad de su primer modelo de acceso, apostar por un coche eléctrico de dimensiones contenidas y ajustar el precio para competir en un mercado cada vez más exigente. El reto será trasladar el atractivo del prototipo a un vehículo de producción que conserve su diseño, ofrezca una autonomía competitiva y, sobre todo, consiga corregir los problemas comerciales de su predecesor.


