
"El problema no es China, sino Europa". Según ANFAC, Bruselas se está pegando un tiro en el pie con su política industrial
José López-Tafall, director general de ANFAC, considera que la Unión Europea se ha equivocado al no acompañar sus objetivos de reducción de emisiones con una política industrial sólida para el sector automotriz.

El año pasado, las ventas de turismos eléctricos (BEV) superaron por primera vez la barrera de las 100.000 unidades en el mercado español, un hito que ha permitido a esta tecnología hacerse con una cuota del 8.85%. Aunque el crecimiento logrado en 2025 ha sido muy destacado, lo cierto es que nuestro país sigue a la cola de Europa en lo que a electrificación se refiere.
A finales del año pasado, Bruselas decidió pisar el pedal de freno al anunciar unos objetivos de descarbonización para 2035 descafeinados: en lugar de exigir a los fabricantes de automóviles una reducción de emisiones del 100%, finalmente será del 90% respecto a los niveles de 2021. Sobre el papel, esto permitirá la supervivencia del motor de combustión interna a través de los híbridos enchufables (PHEV), los eléctricos de autonomía extendida (EREV), los combustibles sintéticos y los biocombustibles.
José López-Tafall, director general de ANFAC (Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones), ha señalado durante una reciente entrevista con RNE que, si bien la electrificación sigue siendo la tecnología dominante para descarbonizar el sector, la Unión Europea debe acompañar sus regulaciones con una política industrial sólida que no ponga en jaque su propia competitividad.
En su opinión, la industria europea está en riesgo no por la presión de los fabricantes chinos, sino por imponer obligaciones sin una política industrial paralela. "El principal problema... paradójicamente no es el chino, es la propia regulación europea... si no ponemos una política pública donde la descarbonización se haga en paralelo con la competitividad". Por ello, pide a Europa que revise su enfoque y despliegue una serie de medidas para apoyar la transición del sector.

El Plan Auto+ promete importantes mejoras frente al Plan MOVES III
"Europa ha cometido errores en los ritmos y ha cometido errores en los mecanismos de acompañamiento al sector y a los ciudadanos". A pesar de todo, las plantas españolas se están adaptando con rapidez al coche eléctrico; sin ir más lejos, este mismo año el Grupo Volkswagen comenzará a ensamblar los CUPRA Raval, Skoda Epiq y Volkswagen ID. Polo e ID. Cross en sus centros de Landaben (Navarra) y Martorell (Barcelona).
El nuevo Plan Auto+ de ayudas a la compra de coches eléctricos será clave para apoyar el crecimiento de esta tecnología en nuestro país. Tras varios años sufriendo la inefectividad del Plan MOVES III, en el que las subvenciones tardaban entre uno y dos años en cobrarse, el nuevo programa parece responder a las peticiones de fabricantes y compradores al reducir los tiempos de espera mediante una gestión centralizada.

Eso sí, su aprobación seguramente no llegue hasta primavera o incluso verano. Si bien será retroactivo, durante los primeros meses de 2026 no habrá ningún plan de ayudas, lo que podría afectar negativamente a las ventas de coches eléctricos... o no, ya que el Plan MOVES III estuvo fuera de combate durante buena parte de 2025 (primero cuando naufragó su enésima extensión, después al quedarse sin fondos en la mayoría de comunidades autónomas), y eso no impidió que la demanda aumentara notablemente respecto a 2024.


