
Se presenta el Volkswagen ID. Polo: fabricado en España, hasta 455 km de autonomía y desde 25.000 euros
El reinado del Renault 5 en el segmento B eléctrico podría estar cerca de su fin: Volkswagen acaba de presentar el nuevo ID. Polo, un utilitario de fabricación española que promete una amplia autonomía y una habitabilidad digna del segmento superior.

Hoy empieza una nueva era para Volkswagen. La firma alemana acaba de presentar el nuevo ID. Polo, un modelo que representa el pistoletazo de salida para su próxima generación de coches eléctricos, los cuales apostarán por diseños más tradicionales y nomenclaturas ya conocidas por el público. Adiós a las denominaciones alfanuméricas: a partir de ahora, la familia ID. tendrá nombres propios.
El Volkswagen ID. Polo es un hatchback de cinco puertas encuadrado en el segmento B (utilitarios), categoría en la que tendrá que enfrentarse a rivales como el Peugeot E-208 o el Renault 5. Mide 4.053 metros de largo, 1.816 mm de ancho y 1.530 mm de alto, con una distancia entre ejes de 2.600 mm. Por lo tanto, es apenas 2 cm más corto que el Polo térmico.
Su estética se basa en el aplaudido prototipo ID. 2all Concept de 2023, del que toma su lenguaje de diseño Pure Positive. Se trata de un auténtico back to basics para Volkswagen, con unas líneas sobrias y reconocibles que evocan a anteriores creaciones de la marca como el Golf Mk7. De hecho, tiene más aspecto de Golf que de Polo, con elementos característicos como el pilar C en forma de arco de flecha.
La séptima generación del Polo, del que se han vendido más de 20 millones de unidades a lo largo de más de medio siglo de trayectoria, tiene una 'cara' simpática, con una firma lumínica en forma de párpados, una toma de aire en forma de sonrisa y unas air curtains que recuerdan a unos hoyuelos y mejoran la aerodinámica (coeficiente de 0.264). Los grupos ópticos se unen al logo corporativo (que está iluminado) mediante una barra LED a modo de bigotera.

La séptima generación del Volkswagen Polo es 100% eléctrica
El perfil nos revela rápidamente que nos encontramos ante un coche eléctrico, con un capó y unos voladizos reducidos, así como una amplia distancia entre ejes. A pesar de todo, Volkswagen se ha esforzado por darle una silueta tradicional con dos volúmenes bien definidos. Las llantas son de hasta 19 pulgadas, y los tiradores de las puertas traseras están ocultos. En la zaga nos encontramos con unos expresivos pilotos continuos 'coast-to-coast'.
El habitáculo sigue la misma senda del exterior, con un aspecto relativamente conservador que busca marcar distancias con su hermano mellizo, el más radical CUPRA Raval. Volkswagen hace especial hincapié en la habitabilidad, pues hay más espacio en todas las cotas respecto al Polo térmico; además, el maletero cubica 441 litros, más que un Golf (381 litros) o un ID.3 Neo (383 litros). Por supuesto, dispone de un práctico doble fondo.

El salpicadero está protagonizado por la instrumentación Digital Cockpit de 10 pulgadas (que cuenta con un modo de visualización retro inspirado en el cuadro del Golf de primera generación) y una pantalla táctil de 13 pulgadas. La marca ha escuchado a sus clientes, y ha reintroducido tanto los botones físicos del volante como las teclas del climatizador. No podemos dejar de mencionar los cuatro pulsadores para los elevalunas, el sistema ID.Light interactivo, el techo panorámico y el uso de superficies de tela en el salpicadero y las puertas para mejorar la calidad percibida.
Nuestro protagonista se asienta sobre la plataforma MEB+ de tracción delantera, que equipa el nuevo motor APP290. Inicialmente, su gama estará formada por tres versiones. El modelo de acceso y el intermedio comparten su batería LFP (litio-ferrofosfato) de 37 kWh, diferenciándose por la potencia de su propulsor: 116 CV (85 kW) en el primer caso y 135 CV (99 kW) en el segundo. Su autonomía se sitúa en 329 km WLTP y pueden cargar a un máximo de 90 kW (10-80% en 27 minutos). Volkswagen destaca que la carga rápida se incluye de serie, un clarísimo dardo al R5.

El Polo más tecnológico hasta la fecha
El tope de gama (al menos hasta la llegada del GTI de 226 CV/166 kW) combina un motor de 211 CV (155 kW) con una batería NCM (níquel, cobalto, manganeso) de 52 kWh, suficiente para homologar un alcance de 455 km WLTP. El pico de carga en corriente continua se sitúa en 105 kW (10-80% en 24 minutos). Las tres opciones pueden cargar a 11 kW en corriente alterna y alcanzan una velocidad punta de 160 km/h. No falta la carga bidireccional V2L (Vehicle-to-Load) de 3.6 kW.
Utiliza suspensiones MacPherson delante y por barra de torsión detrás, mientras que el sistema de frenado one-box emplea discos en ambos ejes. Pesa entre 1.568 kg (batería de 37 kWh) y 1.576 kg (batería de 52 kWh). En términos de equipamiento, habría que destacar los faros Matrix LED IQ.Light, el Connected Travel Assist, la función One Pedal...

La gama está formada por los niveles de acabado Trend (que incluye faros LED, Lane Assist, climatizador, la instrumentación de 10 pulgadas y la pantalla táctil de 13 pulgadas asociada al sistema de infoentretenimiento Innovision, basado en Android), Life (añade el control de crucero adaptativo, cámara de marcha atrás, cargador inalámbrico para smartphones...) y Style (añade faros matriciales, volante y asientos calefactados, llave digital...).
La preventa comenzará a finales de abril, y su producción se llevará a cabo en la planta de Martorell (Barcelona), donde compartirá línea de montaje con el CUPRA Raval. Además, más adelante sus baterías (que utilizarán las celdas unificadas del Grupo Volkswagen) pasarán a ser fabricadas en Sagunto (Valencia) por PowerCo. Su precio de partida se situará por debajo de los 25.000 euros antes de ayudas (por ejemplo, en Alemania costará 24.995 euros).


