
Cuánto se degrada la batería de un coche eléctrico cada año: ¿afecta de verdad la carga rápida?
Geotab habla claro al analizar la degradación media anual de las baterías de coches eléctricos. El uso de los cargadores rápidos es el factor que más influye en la salud de la batería.

El último informe realizado por Geotab analiza cuánto se degradan las baterías de los coches eléctricos al cabo de un año, destacando además cuáles son los principales factores que provocan un desgaste más acelerado. La base del estudio son 22.700 coches eléctricos de 21 marcas y modelos diferentes, analizando sus datos reales a través de su información telemática.
Así pues, el resultado principal del informe habla de que la degradación media anual de las baterías es del 2,3%, lo que supone un incremento respecto a los datos del año anterior, cuando la media resultante fue del 1,8%. Esta subida se debe a los cambios en los patrones de uso de los vehículos eléctricos, determinando una mayor dependencia de la carga rápida.
Si bien algunos estudios afirman que el uso intensivo de los cargadores de corriente continua no tiene un efecto directo en la salud de las baterías, como el que realizó Recurrent Auto recientemente con valores de coches Tesla, en este caso Geotab resuelve de forma diferente: sí, el abuso de la carga rápida sí que tiene un efecto directo. Es más, la potencia de carga es, según Geotab, el factor operativo con mayor influencia en la salud de la batería de los coches eléctricos en la actualidad.
«La salud de las baterías de los vehículos eléctricos sigue siendo sólida, incluso a medida que los vehículos se cargan más rápido y se utilizan de forma más intensiva. Nuestros últimos datos muestran que las baterías siguen superando con creces los ciclos de sustitución previstos por la mayoría de las flotas. Lo que ha cambiado es que el comportamiento de carga tiene ahora un papel mucho más relevante en la velocidad a la que envejecen las baterías», asegura Iván Lequerica, vicepresidente de EMEA en Geotab.

Está claro que las baterías se degradan con el paso del tiempo, pero también que las tasas de degradación van a variar dependiendo del propio modelo, de cómo usemos el vehículo y, sobre todo, el comportamiento de carga. Y a pesar de cualquier sentimiento negativo que pueda trasladar el estudio, aseguran que la mayoría de las baterías modernas siguen siendo «plenamente aptas» para usarse más allá de los plazos habituales de propiedad y renovación de flotas.
Se establecieron diferentes frecuencias de uso de carga rápida y se determinaron diferentes niveles de degradación media anual: los que usaron una frecuencia baja (menos del 12% del total) de cargas rápidas, la degradación fue del 1,5% al cabo de un año de media; los que emplearon esta carga rápida más del 12% del total, la degradación media fue del 2,5%; por último, los que emplearon una frecuencia del más del 40% del total de sesiones con cargas superiores a 100 kW, la degradación media fue del 3%.
El factor del clima también influye, aunque menos: Geotab determina que, en vehículos que operan en regiones más cálidas, la degradación subió un 0,4% extra en comparación con los que circulan habitualmente en climas templados. La forma de cargar las baterías también se cuestiona: el informe dice que no se debe ser tan estricto en la carga diaria de mantenerse siempre en un rango del 20-80% de la capacidad de la batería. «Salvo en los casos en los que pasan periodos prolongados y recurrentes cerca del nivel de carga máximo o mínimo»; es decir, la clave no es el rango, sino evitar dejar el coche durante mucho tiempo casi al 100% o al 0% de su capacidad.
Y un factor más que añadir a la lista: el uso intensivo del vehículo, aunque con matices, sobre todo para las empresas. El estudio determina que el uso más intensivo de los coches eléctricos, lo que implica también mayores ciclos de carga, aumenta en un 0,8% la degradación anual. Para las flotas, la clave está en realidad en el equilibrio, ya que ese desgaste puede quedar compensado por los beneficios operativos, económicos y de productividad de mantener los coches en servicio.
Fuente | Geotab



