Tesla inicia la construcción de la batería estacionaria más grande del mundo

Las baterías se están convirtiendo con el paso de los años en una solución perfecta tanto para electrificar el transporte, como también para ofrecer una alternativa a las redes eléctricas para solucionar la intermitencia de las energías renovables o estabilizar la red. Una herramienta que está comenzando a ser una opción más interesante a los sistemas mediante combustibles fósiles, y que ahora contará con una nueva instalación formada por baterías de Tesla.

Después del logro de instalar la hasta ahora batería más grande del mundo, el proyecto  Hornsdale en Australia, ahora Tesla vuelve a convertirse en protagonista con el anuncio de la energética norteamericana Pacific Gas & Electric (PG&E) del inicio de los trabajos en una nueva instalación que volverá a colgarse el cartel de «la más grande del mundo».

Este se situará en el condado de Monterrey, California, y estará formado por un total de 256 Megapacks de Tesla que contarán con una potencia conjunta de 182.5 MW y una capacidad de 730 MWh. Una cifra que podemos comparar con los 129 MWh que contaba la instalación australiana durante su instalación, que han sido ampliados posteriormente hasta los 150 MW y 193.5 MWh.

Otra de las ventajas del uso de esta tecnología, que servirá de apoyo a una subestación de PG&E en Moss Landing, es que los plazos de ejecución son bastante cortos, estando prevista la finalización de las obras a principios de 2021, y la activación completa en el segundo trimestre de ese mismo año. 

Además desde la compañía norteamericana se ha indicado que la instalación estará preparada para una segunda fase donde se ampliará la capacidad hasta los 1.1 GWh, y que se sumarán al proyecto en marcha que supondrá la puesta en marcha de una segunda estación de baterías que llegará a los 300 MW y 1.2 GWh, y que todavía no ha sido adjudicada.

Según Fong Wan, vicepresidente de Política Energética y Adquisiciones de PG&E: «El almacenamiento en baterías desempeña un papel integral en la mejora de la eficiencia y fiabilidad general de la red eléctrica, integrando recursos renovables mientras se reduce la dependencia en la generación de combustibles fósiles. Puede servir como una alternativa a las soluciones tradicionales más caras, lo que resulta en menos costes generales para nuestros clientes. La escala, el propósito y la flexibilidad del sistema Moss Landing lo convierten en un hito en el desarrollo y despliegue de baterías a escala de servicios públicos».

PG&E pronostica que el sistema de Moss Landing permitirá a la compañía ahorrar más de 100 millones de dólares durante los 20 años de vida que se estima tendrá como mínimo el proyecto.

Lo que también está claro es que la energética americana ha visto el enorme potencial del uso de baterías para estabilizar la red, y de esa forma tiene en marcha otros muchos proyectos, como una instalación de 75 MW cerca de Morgan Hill, California, así como un proyecto de 2 MW en la subestación Gonzales en el Valle de Salinas. Además, la empresa posee un sistema de baterías de 20 MW en la subestación de Llagas en Gilroy, California.

Una tendencia que se está extendiendo entre otras empresas eléctricas que preparan decenas de proyectos que permitirá reducir el uso de fuentes de respaldo como el gas o el carbón, y que en pocos años cambiará de forma radical el panorama eléctrico en Estados Unidos por la apuesta decidida por las baterías.

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Fuete | PGE

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