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El reciclado de las baterías de los coches eléctricos estará automatizado, y ya se desarrolla en Europa

La pregunta que muchos se hacen es qué pasará con las millones de baterías de los coches eléctricos actuales cuando estos terminen su vida útil, ya sea por edad o por algún imprevisto. La respuesta es la reutilización y el reciclaje. Dos alternativas que contarán con la automatización y la inteligencia artificial como herramientas para lograr un proceso rápido, eficiente y económico, y que ya se está desarrollando en Europa.

Un equipo de la Universidad de Agder, Noruega, está probando un sistema que utiliza brazos robóticos para lograr separar de forma rápida y segura las diferentes piezas que forman una batería de un coche eléctrico. El objetivo es automatizar y agilizar el desmontaje de estas baterías, clasificar los componentes y prepararlas para su reciclaje.

El proceso comienza con la descarga de la energía que pueda quedar en la batería, y que se almacena para su uso en otras aplicaciones. Luego un robot usa sus pinzas para clasificar los componentes de la batería en un proceso que se ha perfeccionado hasta el punto de que el robot puede distinguir los diferentes tipos de plástico utilizados en las celdas y módulos de las baterías.

Según sus diseñadores, si los brazos del robot son capaces de separar diferentes tipos de plástico y extraerlos de la batería, significa que también será capaz de separar otros componentes que le dan forma como el manganeso, el litio, el cobalto, el cobre, el aluminio y el níquel, que se podrán reciclar de manera más eficiente utilizando menos energía.

Este método lleva a cabo el desmontaje automático utilizando robots controlados por una avanzada cámara 3D con inteligencia artificial. Antes de que los brazos del robot comiencen a desmontar la batería, la inteligencia artificial ha detectado todas las piezas de la batería y ha calculado su ubicación exacta.

Esto permitirá al sistema poder trabajar con diferentes baterías. Y es que según los responsables del proyecto, en el mercado hay hasta 300 tipos de baterías para coches eléctricos diferentes. Por lo tanto, para lograr un proceso eficiente en todos los casos será necesario el uso intensivo de la inteligencia artificial.

Usando mano de obra humana, cada batería necesita dos personas y unos 45 minutos para su desmontaje. Un proceso donde además se añaden riesgos a la integridad como la posibilidad de explosión o la fuga de materiales tóxicos. Algo que con mano de obra robotizada se elimina.

En estos momentos el sistema ha sido capaz de desmontar de forma rápida y eficiente la batería de dos coches eléctricos diferentes. Algo que abre las puertas a las pruebas industriales más intensas que logren pulir la tecnología y llevarla a un plano comercial de mayor volumen a corto plazo en un sistema que tendrá ante si retos como adaptar sus capacidades a las baterías actuales, pero también a las futuras.

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