
Batería de estado sólido: Europa contraataca a China con esta alianza sin precedentes
Europa pretende reforzar su competitividad en un sector dominado por China y en el que las baterías de estado sólido son vistas como la tecnología del futuro. Para ello, ha creado una nueva alianza.

El auge y consolidación del coche eléctrico se sustenta en varios pilares, pero sin duda uno de los más importantes es el de las baterías. En los últimos años, la tecnología asociada a las mismas ha evolucionado notablemente, pero solamente la química de sodio ha arañado apenas el dominio del litio.
Así seguirá siendo en los próximos años, ya que el siguiente gran paso se basa también en este preciado metal alcalino, el más ligero de la tabla periódica. Hablamos de las baterías de estado sólido, que para sorpresa de nadie también parecen tener en China a su mercado dominante.
Europa no se resigna, sin embargo, a depender por completo del gigante asiático. Apuestas como la de Northvolt han acabado fracasando, pero el Viejo Continente vuelve a levantarse de la lona sostenido con una alianza sin precedentes.

La batería Argylium toma forma
En un mercado dominado por gigantes como CATL y BYD, Europa y sus fabricantes dependen por completo de lo que China y sus empresas quieran. Para intentar reducir dicha ‘condena’, surge la nueva alianza denominada Argylium.
La misma ha sido constituida por la unión entre Syensqo y Axens, y tiene como objetivo principal desarrollar nuevos materiales para la creación de baterías de estado sólido, concretamente con los sulfuros como componentes base.
Gracias a eso, Argylium debe permitir fabricar nuevas celdas con mayor potencia de carga que reduzca el tiempo de espera. Además, la alianza espera conseguir una mayor industrialización y, finalmente, una producción eficiente de baterías de estado sólido en masa para vehículos eléctricos.
En el proyecto toma parte, además de las dos empresas ya mencionadas, IFP Energies Nouvelles, compañía especializada en química orgánica y materiales basados en óxidos y sulfuros. Así, las futuras baterías de estado sólido de Argylium estarían íntegramente diseñadas en Europa.
Experiencia en el sector
Tanto Syensqo como Axens cuentan ya con experiencia en el sector de las baterías. La primera, con sede en Bélgica, opera una línea de producción en La Rochelle, Francia, y lleva más de una década investigando en su laboratorio de París. Por su parte, la segunda es conocida por su desarrollo industrial y sus conocimientos en ingeniería de procesos.
El plan de Argylium pasa por colaborar con fabricantes de baterías y automóviles para el uso de los materiales innovadores que la recientemente creada compañía desarrolle. Si todo va según lo previsto, la producción a gran escala será una realidad en 2030.
De momento, la batería de estado sólido se basa más en promesas que en realidades, aunque ya empiezan a surgir las primeras unidades en vehículos que prometen llevarlas al mercado este mismo año.
Las ventajas de esta nueva química son, principalmente, una densidad energética muy superior, una mayor autonomía o ligereza (en función de lo que se quiera priorizar) y un consumo y precio inferiores.


