
El BMW iX4 apunta alto con diseño deportivo y grandes prestaciones
MW ultima el lanzamiento del iX4, un SUV eléctrico de estilo coupé que apuesta por un diseño más deportivo que el iX3. Cazado en plena fase de pruebas, promete buenas prestaciones y una estética más emocional. Su objetivo es claro: competir directamente con el Tesla Model Y y la armada china.

BMW sigue ampliando su gama de coches eléctricos y ya tiene casi listo un nuevo modelo con el que quiere arañar ventas al superventas del segmento. Se trata del BMW iX4, un SUV de estilo coupé que acaba de ser cazado durante sus pruebas finales en Europa y que llegará como una alternativa más deportiva y emocional al BMW iX3.
Si el iX3 te parecía correcto pero algo soso, el iX4 nace precisamente para cubrir ese hueco. Mantiene la base técnica y el planteamiento general, pero apuesta por una silueta más agresiva y menos práctica, algo que en este tipo de coches suele tener bastante tirón comercial.
A nivel frontal, el parecido con el iX3 es evidente. BMW repite la parrilla de doble riñón en posición vertical, acompañada por la nueva firma lumínica horizontal de la marca. Un diseño continuista, pero que encaja bien con la imagen actual de los SUV eléctricos del fabricante alemán.

Donde realmente cambia el iX4 es en el perfil. El parabrisas está más inclinado y se prolonga en una línea de techo muy descendente, claramente inspirada en los SUV coupé de la casa. Esto obliga a rediseñar las puertas y reduce la superficie acristalada, reforzando esa imagen más deportiva. También llama la atención el contraste entre los hombros redondeados de la carrocería y unos pasos de rueda más marcados.
En la parte trasera, el BMW iX4 se desmarca aún más del iX3. Estrena un alerón específico con la tercera luz de freno integrada y prescinde del limpiaparabrisas trasero, un detalle que refuerza su enfoque estético por encima de la funcionalidad. Bajo el camuflaje se intuyen unos pilotos muy similares a los del iX3 y un paragolpes de diseño continuista, aunque todavía es pronto para sacar conclusiones definitivas.

Del interior no hay imágenes, pero todo apunta a que replicará prácticamente al del iX3. Eso significa un salpicadero dominado por la pantalla panorámica de extremo a extremo, con un sistema multimedia de 17,9 pulgadas, volante de diseño futurista, head-up display en 3D y un asistente personal inteligente que cada vez gana más protagonismo en los modelos de BMW.
En el apartado técnico, el BMW iX4 llegará con argumentos de peso. La versión más potente será previsiblemente el iX4 50 xDrive, con doble motor y tracción total, capaz de entregar 463 CV y 645 Nm de par. Unas cifras que deberían permitirle acelerar de 0 a 96 km/h en torno a los 4,7 segundos y alcanzar una velocidad máxima limitada a 210 km/h.

La energía la proporcionará una batería de 108,7 kWh, con una autonomía homologada WLTP que podría situarse alrededor de los 805 km. A esto se suma una capacidad de carga rápida en corriente continua de hasta 400 kW, suficiente para pasar del 10 al 80% en apenas 21 minutos, siempre que se den las condiciones ideales.
BMW no se quedará ahí. La marca ya ha dejado caer que habrá más versiones del iX4, que se irán presentando en paralelo a las futuras variantes del iX3. Todo indica que el fabricante alemán quiere cubrir un abanico amplio de precios y prestaciones para plantar cara, sin complejos, al Tesla Model Y dentro del segmento de los SUV eléctricos de corte deportivo.


