
Tesla pierde los millones de euros de Stellantis y Toyota por sus créditos de emisiones en Europa
El fondo común de emisiones que formaban Tesla, Stellantis y Toyota, entre otras marcas, se verá reducido en este 2026. Un duro golpe financiero para Elon Musk y una decisión atrevida por parte de los otros dos gigantes automovilísticos.

Según los últimos documentos publicados por la Unión Europea, el “pool” de emisiones de CO2 gobernado por Tesla en los últimos años ya no cuenta con sus dos principales “financiadores”. Stellantis y Toyota ya no figuran en este fondo común europeo que busca compartir créditos regulatorios con marcas con excedentes, como es el caso de la marca de Elon Musk.
No es una noticia menor, ya que este “pool” ha permitido a Tesla recibir miles de millones de dólares en pagos en los últimos años. En 2024, por ejemplo, la marca norteamericana obtuvo unos 2.760 millones de dólares a nivel mundial por la venta de créditos regulatorios. En 2025, la cifra cayó un 28%, hasta los 2.000 millones de dólares, aproximadamente.
Ahora, esa cifra se verá nuevamente reducida de cara a los objetivos del 2026 tras la salida de dos gigantes como Stellantis y Toyota, que eran precisamente los que más aportaban a un grupo en el que también están (de momento) Ford, Mazda, Honda, Subaru y Suzuki. Súmale además otro “golpe” para Tesla, y es la pérdida de otros 1.400 millones de dólares más en Estados Unidos tras la eliminación oficial del mercado de créditos de emisiones el año pasado.
La salida de Stellantis y Toyota en el “pool” europeo supone además una decisión importante para estas dos compañías. Recordemos que la normativa de la Unión Europea permite a los fabricantes de coches que no pueden cumplir por sí solos los objetivos de emisiones de CO2 en su flota agruparse y unirse a fondos comunes con fabricantes que tienen excedentes. Tesla, en este caso, es pagada por permitir que las otras marcas promedien las emisiones de su flota.

Las posiciones de ambos grupos son bien distintas. En el caso de Stellantis, a pesar de incumplir su objetivo de CO2 el año pasado en 6 gramos de CO2 por kilómetro (según las previsiones de Dataforce), tiene un aliado importante que le debería permitir poder mejorar los promedios de CO2 de su flota sin necesidad de pagar cantidades ingentes de dinero a su rival Tesla. Este es Leapmotor, que se está preparando para empezar a fabricar coches en las instalaciones de Stellantis en Zaragoza y cuyas cifras de ventas y presencia comercial están al alza en Europa.
Para Toyota, principal fabricante de coches a nivel mundial, las previsiones apuntan a que los japoneses serán capaces de cumplir sus objetivos por sí solos. Ya no solo los coches híbridos autorrecargables de su gama aportan a reducir sus emisiones: Toyota sigue apostando cada vez más por los coches eléctricos puros y las ventas se están notando: bZ4X, C-HR+, Urban Cruiser está al caer, Highlander también se electrificará…
Estas noticias no significan la pérdida millonaria para Tesla de forma inmediata, ya que las decisiones para formar parte de este “pool” u otros, como el ya existente con Mercedes-Benz y otras marcas como Volvo, Polestar y Smart, se deben tomar antes del 1 de diciembre de cada año. Es decir, que en el caso de que estas compañías vean a última hora que no van a cumplir sus objetivos, podrían volver al redil.
No obstante, en Tesla deben saber que su negocio de venta de créditos de emisiones tenía que ser temporal. Aunque Europa dio una flexibilidad de tres años en el cálculo de sus emisiones de CO2, está claro que las marcas están cada vez más apostando por la venta de coches eléctricos en Europa. Además, la marca de Elon Musk se enfrenta a una caída constante de sus ventas de coches desde hace muchos meses, algo que podría afectarles a este modelo de negocio que, para el resto de fabricantes, les permiten evitar sanciones por exceso de CO2.
Fuente | Electrek



