
Los coches eléctricos que se han estrellado en ventas en España en 2025
Nuestro mercado del coche eléctrico ha crecido con fuerza en 2025, pero varios modelos conocidos sufren fuertes caídas de ventas. Algunos superventas de años anteriores pierden terreno frente a una competencia cada vez más atractiva, lo que supone un escenario muy complejo que solo fuertes rebajas de precio y ofertas de derribo podrían mitigar.

El mercado español del coche eléctrico ha vivido en 2025 un año de contrastes. Mientras algunos modelos nuevos han conseguido abrirse camino con fuerza, con un 77% más ventas que en 2024, pero otros han sufrido una caída clara de matriculaciones, en muchos casos tras varios años siendo referencias en su segmento. Con los datos oficiales sobre la mesa, repasamos los coches eléctricos que más han perdido fuelle en España frente a 2024, centrándonos solo en modelos con un volumen relevante y evitando los casos testimoniales.
En total, el mercado ha pasado de 62.814 matriculaciones en 2024 a 111.775 unidades en 2025, un crecimiento muy notable en el conjunto, pero que esconde realidades muy distintas según el modelo. Porque no todos han sabido aprovechar el tirón.
Los coches eléctricos que más ventas pierden en España

Al igual que ha ocurrido en otros mercados europeos, algunos coches eléctricos que parecían asentados han entrado en una fase claramente descendente. En muchos casos se trata de modelos veteranos, con tecnología ya conocida, o de propuestas que están a la espera de una renovación profunda.
Uno de los casos más llamativos es el MG MG4, que pasa de 2.667 unidades matriculadas en 2024 a solo 863 en 2025. Hablamos de una caída cercana al 67,6%, un golpe muy duro para un modelo que llegó a ser uno de los eléctricos más competitivos por precio. Los aranceles, una competencia cada vez más agresiva y una renovación todavía no materializada en nuestro mercado parecen estar detrás de este desplome que veremos si le da la vuelta con la nueva generación que ya ha salido en China, pero que no tiene fecha de llegada para Europa.

El Renault Mégane eléctrico tampoco se libra. De 519 unidades en 2024 pasa a 308 en 2025, lo que supone un descenso del 40,6%. Un modelo que está castigado por su elevado precio y una oferta que empieza a sentirse superada frente a rivales más recientes, a la espera de una actualización que le devuelva protagonismo en 2026 donde se esperan versiones con batería de amplia autonomía, 87 kWh y 650 km WLTP, pero también una con celdas LFP que se convierta en una opción más razonable económicamente.
Otro caso claro es el del Volvo EX30. Tras un arranque muy fuerte en 2024 con 2.355 matriculaciones, en 2025 se queda en 1.508 unidades, un descenso del 36%. Aun así, conviene ponerlo en contexto: el modelo ha sufrido ajustes productivos y cambios de fábrica, y sigue siendo uno de los eléctricos pequeños premium más visibles en nuestras carreteras.

En el lado de Tesla, el Tesla Model 3 también muestra síntomas de desgaste. Pasa de 11.031 unidades en 2024 a 9.957 en 2025, lo que supone una caída del 9,8%. No es un desplome dramático, pero sí confirma que el empuje inicial se ha moderado y que la competencia ya no le pone las cosas fáciles. Más preocupante es la situación del Tesla Model S y del Tesla Model X, con descensos del -65% y -61% respectivamente, quedándose en volúmenes casi testimoniales para modelos largamente amortizados y que hace años piden a gritos una actualización más produnda.
Entre los modelos más veteranos, el Nissan LEAF continúa su lento adiós. De 184 unidades en 2024 baja a solo 68 en 2025, una caída del -63% que refleja claramente que su ciclo comercial está prácticamente agotado, y a la espera de la nueva generación que ya se fabrica en Sunderland. Algo similar ocurre con el Hyundai Ioniq 6, que pasa de 156 a 84 matriculaciones, un -46% que lo deja muy lejos del protagonismo que se esperaba de él.
No todos los descensos son tan acusados, pero sí significativos. El Cupra Born baja de 935 a 700 unidades, un 25% menos, mientras que el BMW i4 retrocede ligeramente de 648 a 618 matriculaciones. Incluso modelos de nicho como el Porsche Taycan muestran cierto cansancio, con un leve descenso del 5,7%, aunque en su caso sigue manteniendo un perfil muy estable para su precio y posicionamiento.
En el lado opuesto encontramos excepciones interesantes. El Fiat 500e, por ejemplo, mejora sus cifras pasando de 570 a 664 unidades, demostrando que los urbanos eléctricos todavía tienen margen si el precio acompaña. Pero son más bien la excepción que la norma.
El mensaje que dejan los datos es claro: el mercado del coche eléctrico crece, pero no perdona. Los modelos que no se renuevan, que se encarecen o que pierden atractivo frente a nuevas propuestas acaban cayendo con rapidez. 2025 ha sido un año de transición para muchos coches eléctricos conocidos, y todo apunta a que 2026 será decisivo para saber quién se queda y quién pasa definitivamente a un segundo plano.


