
Tesla Model Y, 585 km en invierno y en verano: más paradas y más gasto, pero los datos te van a sorprender
Un mismo coche, el Tesla Model Y. La misma ruta, de 585 kilómetros. Los datos hablan por sí solos: el SUV eléctrico gasta más y tiene que parar más a cargar la batería en invierno, pero ¿cuánto de más? Esta es la diferencia también con un diésel.

Viajar en coche eléctrico en invierno sale más caro que hacerlo en verano, sí. La química manda y la forma que tienen las bajas de temperaturas de afectar al rendimiento de una batería son conocidas por todos. Pero nada mejor que un caso práctico y real para ver la diferencia de consumos, costes, tiempos para parar a cargar la batería y, para darle más contexto todavía, mostrando también el contraste con un vehículo diésel.
Este caso práctico tiene los siguientes datos que debes conocer antes de nada: el protagonista es un Tesla Model Y Gran Autonomía, que monta una batería de 75 kWh para una autonomía eléctrica WLTP de 603 kilómetros. La ruta es la misma para toda la comparativa: el trayecto entre París y Burdeos, que consta de 585 kilómetros. Por un lado, se realizó un primer viaje en verano, en el mes de julio, a una temperatura media registrada de 22ºC. Por el otro, otra en invierno, en el mes de enero, a una media de -2ºC.
| Tesla Model Y en verano | Tesla Model Y en invierno | |
|---|---|---|
| Consumo real | 15,5 kWh/100 km | 21,8 kWh/100 km |
| Consumo total | 90,7 kWh | 127,5 kWh |
| Paradas a cargar | 1 Supercargador V4 (40 kWh) | 2 Supercargadores (38+32 kWh) |
| Coste Supercargadores | 13,60 € | 23,80 € |
| Tiempo de parada | 18 minutos | 38 minutos |
| Autonomía restante al llegar | 14% | 11% |
| Coste real por kilómetro | 0,023 €/km | 0,041 €/km |
Como puedes ver en la tabla, el consumo real varió de forma considerable entre una ruta y la otra: un 40% más en invierno, de 15,5 a 21,8 kWh a los 100 kilómetros. Esto se debe a varios factores, en los que el frío es el principal culpable: la batería funciona peor a temperaturas tan bajas, habiendo unas mayores resistencias internas en las celdas, lo que genera una menor eficiencia, una menor capacidad útil y, en consecuencia, un mayor consumo y una menor autonomía real.
El uso de la calefacción es más perjudicial que el del aire acondicionado; además de consumir más, hay que tener en cuenta que parte de la energía se usa en invierno para calentar la batería. Aunque el Tesla tiene una bomba de calor, que lo hace más eficiente, en trayectos largos el consumo es mayor, especialmente en los primeros instantes del viaje.
Otro dato clave: en verano, este Model Y completó la ruta realizando una sola parada, en un Supercargador V4, en el que empleó 18 minutos para recuperar 40 kWh a su batería. En invierno, se tuvieron que realizar dos paradas en los Supercargadores, sumando en total 30 minutos para recuperar 38 y 32 kWh, respectivamente, a lo que su probador suma otros 8 minutos para el precalentamiento de la batería.
El Tesla Model Y protagonista pagó 10,20 euros más en los Supercargadores en invierno (un 75% más) y estuvo parado 20 minutos más (otro 75% más del tiempo). La autonomía se vio reducida en un 29% por el frío, el cual también afectó también a la hora de rendir en las paradas a recargar. Conducir un eléctrico en invierno no solo cuesta más para el bolsillo, también roba más tiempo, como demuestra esta prueba.
A pesar de lo que se dice del rendimiento de los coches eléctricos en invierno, que es cierto que se ve penalizado, la verdad también es reveladora frente a un vehículo de combustión. Puede que el eléctrico rinda menos en invierno, pero aún así es tres veces más económico que un coche diésel en el mismo trayecto. Según los cálculos de los probadores en cuestión, que no informan de qué vehículo diésel utilizaron, hablan de que este último gastó 50 litros para dicho trayecto, con un coste de 72 euros (a 1,74 euros el litro).
Una cifra que, como estamos viendo en las últimas semanas por la crisis energética derivada de la guerra en Irán, puede ser incluso superior. Pero como conclusión, sacamos este coste real por kilómetro teniendo en cuenta estos gastos: en eléctrico y en verano, cada kilómetro sale a 0,023 euros; en eléctrico y en invierno, cada kilómetro sale a 0,041 euros; en diésel, cada kilómetro cuesta 0,123 euros.



