¿Es realmente interesante preclimatizar la batería antes de una carga rápida?

La preclimatización de la batería es un sistema que nos permite adecuar la temperatura del pack para acceder a mayores potencias de carga rápida, pero ¿merece la pena el gasto energético y el coste frente al tiempo que ahorramos?

¿Es realmente interesante preclimatizar la batería antes de una carga rápida?

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Publicado: 05/04/2025 08:00

La preclimatización de la batería de un coche eléctrico es una acción que adecua la temperatura del pack para que al llegar a una estación de carga rápida, podamos aprovechar al máximo las capacidades del coche y la estación. Pero esto supone el tener que gastar unos kWh climatizando la batería. ¿Merece la pena el gasto con el tiempo que vamos a ahorrar? Algunos piensan que no.

Un youtuber alemán, que colabora con la aplicación de de carga AirElectric, probó si merecía la pena la preclimatización de su Tesla.

Y es que todos sabemos que unas baterías demasiado frías pueden tener problemas para acoger con agrado una elevada potencia de carga. Por lo tanto, para lograr una temperatura idónea, el sistema tiene que calantarlas hasta una temperatura de ambiente.

Para completar esta acción, la mayoría de fabricantes ofrecen ahora un sistema automático que funciona cuando indicamos en el navegador que vamos a visitar una estación de carga rápida en nuestro recorrido. Esto permitirá calentar el pack en invierno, y enfriarlo en verano.

Algunos fabricantes también permiten el preacondicionamiento manual . Tesla no ofrece esta opción, pero si otras marcas, como Volkswagen, ya lo incorporan en algunos modelos, así como Hyundai, con su nuevo IONIQ 5. Pero independientemente de que sea automático o manual: la preclimatización cuesta energía, y la energía es dinero.

Para su prueba, este propietario condujo aproximadamente una hora, o 100 kilómetros, hasta el Supercargador más cercano con temperaturas invernales de alrededor de 2 grados centígrados. Conduciendo de esta manera, el consumo sin preacondicionamiento se colocó entre 18 y 20 kWh/100 km. El sistema de navegación informó que llegaría a la estación de carga con un nivel de entre el 20 y el 22%.

¿Merece la pena la preclimatización en un coche eléctrico?

Tan pronto como se seleccionó el Supercargador como destino, la previsión de autonomía cayó inmediatamente al 11%. Por consiguiente, la preclimatización consume el 10% de la capacidad de la batería.

Para el Tesla con tracción total (75 kWh netos), esto corresponde a unos 7 u 8 kWh. Esta energía debe recuperarse durante la sesión de carga, y que se suma a las pérdidas durante el propio proceso, lo que lleva al conductor a estimar la pérdida total en 9 kWh.

Incluso con la preclimatización, la carga se quedó en un pico de 190 kW (con SoC del 10 al 20%). Para recargar los 9 kWh, con esta potencia de carga, habrían sido necesarios 9 kWh / 190 kW, lo que supone un ahorro de apenas tres minutos.

Según las lecturas con su sistema OBD, que puede usarse para leer datos del sistema de gestión de la batería (BMS) este mostraba que antes de la climatización, la batería estaba a 14 grados (a 2 grados de temperatura exterior). Después de unos 50 minutos la temperatura de las celdas aumentó hasta los 38 grados. Pero eso no fue suficiente para alcanzar la potencia de carga máxima de 250 kW.

Este el coste en tiempo, en dinero, y teniendo en cuenta el precio de los Supercargadores en España (para los clientes de Tesla de entre 0.41 y 0.46 euros el kWh) el coste económico habría sido de entre 3.7 y 4.1 euros. Todo por ahorrar apenas tres minutos.

Por lo tanto, en este caso, parece claro que no merece la pena el coste económico para un ahorro en tiempo tan pequeño, algo que elimina buena parte del mito de la preclimatización como algo fundamental para acelerar los tiempos de carga.

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