
Esta bicicleta eléctrica estrena la primera cámara trasera integrada del mundo y gafas inteligentes para aumentar la seguridad
La seguridad es un aspecto clave cuando hablamos de bicicletas. Ahora, llega a un nuevo avance en esta bici eléctrica que incorpora tecnologías propias del automóvil como cámara trasera integrada; radar; iluminación inteligente y gafas conectadas forman parte de un ecosistema pensado para reducir riesgos en la movilidad urbana.

La seguridad se ha convertido en uno de los grandes retos para los ciclistas, y ahora Volkswagen ha querido aportar su granito de arena al presentar una bicicleta eléctrica que apuesta por una solución muy diferente. En lugar de centrarse únicamente en ofrecer más autonomía o un motor más potente, incorpora tecnologías heredadas del automóvil para ayudar al ciclista a anticiparse a los peligros del tráfico.
La bicicleta eléctrica que lleva la seguridad del automóvil a las dos ruedas
Volkswagen, en colaboración con el especialista n+, ha presentado una nueva gama de bicicletas eléctricas premium que pretende marcar un antes y un después en materia de seguridad. El elemento más llamativo es que presume de ser la primera bicicleta eléctrica del mundo con una cámara de visión trasera completamente integrada, un sistema que se complementa con radar de detección de vehículos y un completo ecosistema de dispositivos inteligentes.
La filosofía del proyecto se aleja de la habitual carrera por montar motores más potentes o baterías de mayor capacidad. En este caso, el objetivo ha sido trasladar a las dos ruedas algunas de las tecnologías que llevan años utilizando los coches para reducir accidentes y mejorar la percepción del entorno.
El corazón del sistema recibe el nombre de Smart View. Se trata de una cámara de alta definición situada en la parte posterior de la bicicleta que envía una imagen en tiempo real a una pantalla integrada de forma discreta en el manillar. De esta manera, el ciclista puede comprobar qué sucede detrás de él sin necesidad de girar la cabeza, algo especialmente útil en ciudad o durante maniobras de adelantamiento.

Junto a la cámara trabaja un radar que vigila la aproximación de otros vehículos y es capaz de advertir de su presencia cuando entran en el ángulo muerto. Es un funcionamiento similar al de algunos dispositivos específicos para ciclistas que ya existen en el mercado, aunque en este caso todo el sistema viene perfectamente integrado de fábrica en la propia bicicleta.
La iluminación también juega un papel protagonista. Volkswagen y n+ han desarrollado una tira LED que recorre el tubo superior del cuadro y que actúa como una luz diurna permanente para mejorar la visibilidad. Además, cambia de color según la maniobra que vaya a realizar el usuario: se ilumina en rojo durante las frenadas y en ámbar al indicar un giro, facilitando que el resto de usuarios de la vía interpreten sus movimientos.
El ecosistema de seguridad se completa con dos accesorios opcionales. El primero es un casco inteligente que se conecta mediante Bluetooth con la bicicleta y replica las señales luminosas para aumentar todavía más la visibilidad. También incorpora un acelerómetro capaz de detectar una caída importante y enviar automáticamente un mensaje de emergencia a los contactos previamente configurados.
El segundo accesorio son unas gafas inteligentes que recuerdan a los sistemas de visualización frontal utilizados en algunos automóviles. Desarrolladas por ingenieros con experiencia en cascos de aviación militar, proyectan directamente sobre el campo de visión del usuario indicaciones de navegación, alertas de ángulo muerto e información relevante del trayecto, evitando que tenga que apartar la vista de la carretera.
Según Peter Jost, responsable del área de Accesorios, Lifestyle y Licencias de Volkswagen, muchas de estas tecnologías son habituales en el sector del automóvil, pero su adaptación a una bicicleta demuestra que es posible evolucionarlas para mejorar la seguridad de una forma realmente útil.
La seguridad se convierte en el nuevo argumento para conquistar el mercado

Durante los últimos años, buena parte de las novedades en bicicletas eléctricas se han centrado en ofrecer más autonomía o motores más capaces. Sin embargo, el crecimiento de la movilidad urbana y el aumento del tráfico han convertido la seguridad en uno de los aspectos más importantes tanto para fabricantes como para usuarios.
Hasta ahora existían soluciones similares desarrolladas por empresas especializadas en accesorios para ciclismo, pero normalmente obligaban a instalar cámaras, radares o luces adicionales sobre el manillar o el cuadro, con el consiguiente impacto en la estética y la comodidad de uso.
La propuesta de Volkswagen y n+ apuesta precisamente por integrar todos esos elementos desde el diseño inicial de la bicicleta, consiguiendo un resultado mucho más limpio y funcional. Esto podría convertirse en una tendencia durante los próximos años si otros fabricantes deciden seguir el mismo camino.
La nueva gama arrancará con versiones Sport, cuyo precio en Reino Unido parte de 3.999 libras, una cifra equivalente a unos 4.700 euros al cambio. Esa tarifa ya incluye el sistema Smart View con cámara trasera integrada. El casco inteligente y las gafas inteligentes se comercializarán por separado con un precio aproximado de 590 euros cada uno.
Más allá de su coste, esta bicicleta demuestra que el futuro de la movilidad sobre dos ruedas no pasa únicamente por recorrer más kilómetros con cada carga. También consiste en ofrecer herramientas capaces de reducir riesgos y hacer que compartir la carretera con el resto del tráfico sea una experiencia mucho más segura.


