
Los coches eléctricos de ocasión logran algo que parecía imposible frente a los diésel y gasolina
Los coches eléctricos de ocasión viven un momento histórico tras superar por primera vez a los modelos de combustión en velocidad de venta; el aumento de la oferta y unos precios más equilibrados están impulsando la demanda; además, cada vez más conductores procedentes de gasolina y diésel apuestan por dar el salto a la movilidad eléctrica.

Durante años se dio por hecho que los coches eléctricos de segunda mano tendrían más dificultades para encontrar comprador. Sin embargo, el mercado acaba de dar un vuelco que pocos esperaban. El aumento de la oferta, unos precios mucho más equilibrados y el interés de conductores que abandonan la gasolina y el diésel están cambiando por completo el panorama.
El mercado de coches eléctricos de ocasión ha dejado de ser un nicho para convertirse en uno de los grandes protagonistas del sector. Mientras el mercado de segunda mano atraviesa una fase de desaceleración, los eléctricos siguen avanzando con fuerza y, por primera vez, se venden más rápido que los modelos con motor de combustión.
Se trata de un cambio de tendencia importante, impulsado por la llegada de un mayor volumen de unidades recientes, una depreciación más predecible y una mayor confianza por parte de los compradores. La gran pregunta ahora es si estamos ante un fenómeno puntual o ante el inicio de una nueva etapa para el mercado de ocasión.
Los coches eléctricos de ocasión aceleran mientras el mercado de segunda mano pierde fuerza

Francia es uno de los mercado de ocasión más maduros de Europa. Durante el segundo trimestre de 2026 los galos registraron 72.244 operaciones de compraventa de coches eléctricos de ocasión. El mejor mes fue abril, con 26.092 unidades, lo que supone un crecimiento del 63% respecto al mismo periodo del año anterior. Tras un ligero descenso en mayo, junio cerró con 23.222 transacciones, todavía un 73% por encima del año pasado.
Todo ello cobra todavía más importancia si se compara con el comportamiento del conjunto del mercado de ocasión, que retrocedió un 6% durante el trimestre. Es decir, los coches eléctricos avanzan justo en el sentido contrario al resto del mercado, consolidando una tendencia que hasta hace poco parecía improbable.
Los modelos que concentran la mayor parte de las operaciones siguen siendo los pioneros en popularizar la movilidad eléctrica. El Renault Zoe, el Peugeot e-208, el Tesla Model 3 y el Fiat 500e continúan liderando tanto los anuncios como las ventas, gracias a una oferta abundante y a unos precios cada vez más competitivos.
También cambia la forma de comprar estos vehículos. Frente al protagonismo que tuvo el alquiler durante los primeros años, ahora son la compra directa y la financiación las que ganan terreno. Las operaciones de compra aumentaron un 55%, frente al 34% del alquiler, reflejando una mayor confianza de los particulares en el mercado de ocasión.
Además, las ventas entre particulares siguen creciendo con fuerza. En el segundo trimestre se contabilizaron 10.464 operaciones, un 39% más que un año antes, confirmando que el coche eléctrico usado empieza a consolidarse como una opción habitual para muchos conductores.
Los eléctricos ya cambian de manos antes que los modelos de combustión

El dato más llamativo del estudio tiene que ver con el tiempo que tarda un vehículo en encontrar comprador. Por primera vez, un coche eléctrico de ocasión se vende antes que uno de gasolina o diésel.
Durante el segundo trimestre de 2026, un eléctrico permaneció de media 138 días en el mercado, frente a los 142 días de un modelo de combustión. Apenas tres meses antes esa cifra ascendía a 151 días, lo que pone de manifiesto la rapidez con la que está evolucionando este mercado.
Esta mejora también se refleja en los concesionarios, cuyos niveles de stock descendieron un 12% entre el primer y el segundo trimestre.
Los vehículos con entre tres y cinco años de antigüedad son los que mejor comportamiento presentan. Representan el 58% de las ventas realizadas por profesionales y ahora necesitan 128 días para venderse, frente a los 144 días registrados durante el trimestre anterior. Los coches de menos de tres años prácticamente igualan ese resultado, con una media de 126 días, mientras que los modelos de entre cinco y ocho años siguen necesitando más tiempo, con 190 días, aunque también muestran una evolución positiva.

El comportamiento tampoco es idéntico en todos los segmentos. Los urbanos, como el Fiat 500e, necesitan unos 147 días para encontrar comprador. En el segmento B, donde se sitúa el Renault 5, la media baja hasta 139 días, acercándose mucho a la de sus equivalentes de combustión.
El caso más destacado corresponde a los SUV familiares. Gracias al tirón del Tesla Model Y, este tipo de vehículos apenas necesita 97 días para venderse, muy por debajo de los 133 días que registran los SUV de gasolina y diésel.
Otro aspecto especialmente interesante es el perfil del comprador. El 76% de quienes adquirieron un coche eléctrico de ocasión procedían de un vehículo de gasolina o diésel. Los híbridos convencionales apenas representaron el 5% de los cambios, mientras que los híbridos enchufables se quedaron en el 3%. Además, el regreso a un coche de combustión tras haber tenido un eléctrico sigue siendo muy reducido.
En cuanto a la antigüedad, los coches eléctricos vendidos entre particulares tienen una media de 4,7 años, muy inferior a los 10,8 años que presentan los modelos de combustión del mercado de ocasión.
Los precios también parecen haber encontrado un punto de equilibrio. Entre enero y mayo de 2026, un coche eléctrico de menos de tres años tuvo un precio medio de 32.702 euros, frente a los 38.695 euros de una unidad nueva antes de aplicar ayudas. Con los incentivos disponibles, la diferencia ronda el 10%, lo que hace que muchos compradores prefieran acceder directamente al mercado de ocasión.
Eso sí, existen excepciones. Modelos muy demandados y con listas de espera siguen manteniendo una elevada cotización. Es el caso del Renault 5, cuyo precio medio alcanza los 29.428 euros, o del Citroën ë-C3, que ronda los 23.485 euros debido a la fuerte demanda y a la limitada disponibilidad.
En el lado opuesto aparecen modelos mucho más asentados en el mercado, como el Peugeot e-208, cuya depreciación ronda el 30% respecto al precio nuevo, una cifra muy similar a la de su versión de combustión. Por su parte, un Tesla Model 3 fabricado entre 2022 y 2024 cambia de manos por unos 29.300 euros de media, mientras que Tesla concentra cerca del 25% de todas las búsquedas realizadas por los compradores interesados en un coche eléctrico de ocasión.


