
CATL trae a Europa sus esperadas baterías de sodio: desplegará 5 GWh de su sistema Tener Sodium a partir de 2027
CATL se ha aliado con Alfen para traer su sistema de almacenamiento energético Tener Sodium a Europa. Esta tecnología utiliza baterías de sodio y promete una estabilidad térmica superior a la de las baterías de litio, así como una vida útil muy amplia.

CATL ha llegado a un acuerdo con el proveedor europeo Alfen para desplegar un total de 5 GWh de capacidad de almacenamiento energético estacionario con el nuevo sistema Tener Sodium de la compañía china. El despliegue comenzará en 2027 y marcará la llegada de las esperadas baterías de sodio de CATL a nuestro mercado.
Ambas empresas llevan colaborando desde 2023, si bien hasta ahora el suministro se ceñía a la tecnología de litio. El sodio promete varias ventajas: una resistencia superior a temperaturas extremas, una mayor durabilidad y una estructura de costes optimizada (el sodio es más barato que el litio; además, el precio de este último está sujeto a cierta volatilidad).
"Las baterías de iones de sodio representan el siguiente paso en nuestra concepción del almacenamiento de energía: son más diversificadas, resistentes y están diseñadas para adaptarse a la dirección que está tomando el mercado", declara Michael Colijn, director ejecutivo de Alfen.
Tan Libin, director de atención al cliente y copresidente de ventas y marketing de CATL, apostilla: "Gracias a su excelente rendimiento en materia de seguridad y a las ventajas de sostenibilidad de su ciclo de vida, las baterías de iones de sodio aportarán un valor único a los clientes europeos y respaldarán la transición de la región hacia un futuro energético más limpio y resiliente".

Las baterías de sodio de CATL prometen una vida útil de 15.000 ciclos
El sistema Tener Sodium presenta una arquitectura modular. Cada módulo tiene una capacidad superior a los 30 MWh y pesa algo menos de 42 toneladas. Utilizando un total de 34 módulos, se puede alcanzar una capacidad combinada de 1 GWh. Según CATL, su vida útil se sitúa en 15.000 ciclos a 25 ºC, lo que equivale a unos 25-30 años, periodo en el que su capacidad se mantendría por encima del 70%.
Como indicábamos antes, esta tecnología permite una enorme estabilidad independientemente de la temperatura: a -20 ºC retiene el 92% de su capacidad, y a 45 ºC soporta más de 10.000 ciclos sin necesidad de aislamiento adicional o refrigeración forzada. Por lo tanto, su uso en sistemas de almacenamiento energético estacionario tiene todo el sentido del mundo.

Este sistema ha sido diseñado para ser ignífugo, y está a prueba de explosiones incluso en situaciones extremas. Por otro lado, la refrigeración se ha optimizado, reduciendo con ello el autoconsumo del 2% (la media de la industria) al 1%. Además, tiene un nivel de ruido de 65 dB; es decir, 10 dB inferior al de los equipos tradicionales, por lo que puede instalarse cerca de los centros de consumo.
Fuente | CnEVPost


