
Con los carburantes disparados, conducir un coche eléctrico puede ser 4 veces más barato
La gasolina y el diésel vuelven a acercarse a los 2 euros por litro en España; con estos precios, las diferencias de coste entre las distintas tecnologías son cada vez más importantes para quienes utilizan el coche a diario; hemos puesto cifras al coste real de recorrer la misma distancia.

El fuerte encarecimiento de los carburantes está volviendo a cambiar las cuentas de quienes utilizan el coche a diario. En España, tanto la gasolina como el diésel se mueven ya alrededor de los 2 euros el litro, mientras que recorrer la misma distancia con un coche eléctrico cargado en casa puede costar varias veces menos.
Los últimos datos disponibles sitúan el precio medio de la gasolina 95 en torno a 1,92 euros por litro, mientras que el gasóleo A se encuentra en una cifra prácticamente idéntica. Son precios que vuelven a poner el coste de utilizar un coche con motor de combustión en el centro del debate, especialmente para quienes recorren muchos kilómetros cada año.
La situación cambia radicalmente cuando se compara con el coste de la electricidad. El precio medio del PVPC durante septiembre se sitúa alrededor de los 0,18 euros por kWh, aunque existe una diferencia enorme entre las horas más caras y las más económicas del día. Para un conductor que pueda cargar en casa y aprovechar las horas de menor precio, la factura puede reducirse todavía más.

Para hacer una comparación sencilla, podemos tomar como referencia un coche de gasolina con un consumo de 7,2 litros cada 100 kilómetros, un diésel que necesite unos 6,7 litros y un coche eléctrico con un consumo aproximado de 17 kWh cada 100 kilómetros. Son cifras razonables para vehículos actuales de tamaño medio y permiten comparar las tres tecnologías en unas condiciones similares.
Con los precios actuales, recorrer 100 kilómetros con el coche de gasolina supone unos 13,80 euros en combustible. En el caso del diésel, la cifra se queda en unos 12,90 euros, mientras que un coche eléctrico cargado en casa con el precio medio de la electricidad necesita alrededor de 3,10 euros para recorrer esos mismos 100 kilómetros.
La diferencia es considerable. Con estas condiciones, recorrer 100 kilómetros con el coche eléctrico cuesta unas cuatro veces menos que hacerlo con gasolina y algo más de cuatro veces menos que con diésel. Y estamos hablando únicamente del coste de la energía, sin incluir mantenimiento, impuestos, neumáticos o cualquier otra diferencia asociada a cada tipo de vehículo.
La comparación puede ser todavía más favorable para el coche eléctrico si el propietario consigue concentrar la carga en las horas más económicas. El precio del PVPC cambia cada hora y existen momentos en los que la electricidad puede situarse muy por debajo de la media diaria. Hoy por ejemplo, 25 de septiembre, la hora más cara está entre las 20 y las 21 de la noche, cuando se va el sol y entra el gas, mientras que la más barata coincide con el pico de producción de la solar, entre las 14 y las 15 horas, con un coste de apenas 4.8 céntimos el kWh (antes de impuestos y gastos).
| Tipo de coche | Consumo utilizado | Precio energía/combustible | Coste cada 100 km | Diferencia frente al eléctrico |
|---|---|---|---|---|
| Gasolina | 7,2 l/100 km | 1,92 euros/l | 13,82 euros | 4,5 veces más caro |
| Diésel | 6,7 l/100 km | 1,92 euros/l | 12,86 euros | 4,2 veces más caro |
| Eléctrico | 17 kWh/100 km | 0,18 euros/kWh | 3,06 euros | — |
Evidentemente, no tendría sentido utilizar únicamente la hora más barata de cada día para calcular el coste habitual de un coche eléctrico. No todos los conductores pueden cargar en ese momento y el precio cambia constantemente. Pero sí sirve para mostrar el margen que existe cuando se dispone de un cargador en casa y se puede elegir cuándo cargar.
Tampoco vamos a meter en la ecuación los que tienen paneles solares en su vivienda, ya que no queremos abusar.
Además, el precio de la gasolina y el diésel tampoco se mantiene estable. Durante las últimas semanas los carburantes han seguido una trayectoria ascendente y han vuelto a acercarse a los máximos que ya vimos en otros momentos de los últimos años. Para quien utiliza el coche todos los días, cada céntimo de subida tiene un impacto directo sobre el coste anual.
Esto tiene una consecuencia especialmente importante para quienes recorren muchos kilómetros. Un conductor que haga 15.000 kilómetros al año gastaría aproximadamente 2.070 euros en gasolina, suponiendo un consumo de 7,2 litros cada 100 kilómetros y un precio de 1,92 euros por litro. Con un diésel de 6,7 litros cada 100 kilómetros, la factura anual sería de unos 1.930 euros.
En un coche eléctrico con un consumo medio de 17 kWh cada 100 kilómetros y cargando en casa al precio medio de septiembre, el coste energético se situaría en torno a 470 euros al año para esos mismos 15.000 kilómetros.
| Tipo de coche | Coste anual |
|---|---|
| Gasolina | 2.073 euros |
| Diésel | 1.929 euros |
| Eléctrico | 459 euros |
La diferencia se acerca así a 1.600 euros al año frente a un coche de gasolina y ronda los 1.500 euros respecto a un diésel. El resultado real dependerá del consumo de cada vehículo, del precio de la electricidad contratado y, sobre todo, de cuánto se cargue en casa frente a los cargadores públicos.
Aquí aparece una de las claves de la comparación. No todas las recargas de un coche eléctrico cuestan lo mismo. Quien carga habitualmente en casa disfruta de una ventaja económica muy superior a quien depende de cargadores rápidos públicos. En viajes largos, el precio por kWh puede aumentar considerablemente y acercar el coste por kilómetro al de un coche de combustión eficiente.
Por eso, la gran diferencia económica del coche eléctrico aparece sobre todo cuando existe la posibilidad de cargar en casa. Un conductor con garaje, cargador y una tarifa eléctrica razonable puede aprovechar las horas más económicas y reducir de forma considerable el coste de cada desplazamiento.
La comparación también puede hacerse tomando como referencia un depósito completo. Repostar 50 litros de gasolina a 1,92 euros por litro supone unos 96 euros. Si esos 50 litros permiten recorrer unos 695 kilómetros con un consumo de 7,2 litros cada 100 kilómetros, un coche eléctrico que necesite 17 kWh cada 100 kilómetros tendría que consumir unos 118 kWh para recorrer la misma distancia.
Con el precio medio de la electricidad utilizado en esta comparación, esa energía costaría alrededor de 22 euros. Es decir, el conductor del coche eléctrico podría recorrer una distancia equivalente a la de un depósito de gasolina por unos 22 euros de electricidad frente a los casi 100 euros necesarios para llenar el depósito.

La diferencia ronda por tanto los 74 euros en un único recorrido equivalente, aunque hay que tener en cuenta que estamos comparando una recarga doméstica con el repostaje en una estación de servicio. Si esa misma carga tuviera que realizarse en un cargador rápido público, la diferencia sería mucho menor.
El mercado español también está cambiando. Los coches eléctricos todavía representan una parte minoritaria del parque, pero sus matriculaciones siguen creciendo. En agosto se matricularon 10.266 coches eléctricos en España, un 31,8% más que en el mismo mes de 2025, mientras que el acumulado del año alcanzó las 93.508 unidades, un 33% más.
Todavía existen barreras importantes. La principal para muchos conductores sigue siendo el precio de compra y, especialmente para quienes viven en un piso sin plaza propia, la dificultad de disponer de un punto de carga doméstico. La expansión de la red pública facilita el uso, pero dificulta la decisión de compra al desconocer la mayoría que se puede vivir sin plaza ni cargador en casa.

Pero cuando se analiza exclusivamente el coste de mover el coche, la fotografía actual resulta bastante clara. Con la gasolina y el diésel alrededor de los 1,92 euros por litro y la electricidad doméstica muy por debajo del coste energético equivalente de los carburantes, recorrer kilómetros con un coche eléctrico puede resultar hasta cuatro veces más barato.
Y cuanto más se utiliza el coche, mayor es la diferencia acumulada. Para alguien que hace 10.000 kilómetros al año puede representar cientos de euros de ahorro, mientras que para un conductor que supera los 20.000 o 25.000 kilómetros la diferencia puede alcanzar varios miles de euros a lo largo de unos pocos años.
La clave, por tanto, no está únicamente en que un coche eléctrico consuma menos energía. Es la combinación entre una mayor eficiencia y la posibilidad de comprar esa energía a un precio mucho más bajo, especialmente cuando se dispone de carga doméstica y se aprovechan las horas económicas.
Eso sí, esta ventaja no significa que cualquier coche eléctrico sea automáticamente más barato de utilizar en cualquier circunstancia. Un modelo grande y pesado puede consumir bastante más que uno compacto, mientras que una recarga rápida durante un viaje puede acercar el coste por kilómetro al de un coche de gasolina o diésel eficiente.
La diferencia realmente importante aparece cuando el coche eléctrico se utiliza como vehículo habitual y la mayor parte de sus kilómetros se hacen después de cargar en casa. En ese escenario, el coste de la energía sigue siendo una de las grandes ventajas económicas del coche eléctrico en España, y con los carburantes actuales la distancia frente a gasolina y diésel se ha vuelto todavía más evidente.



