
Las dos tecnologías que China impulsará en 2026 y que llevarán al coche eléctrico a una nueva dimensión
China no es solo el principal mercado para coches eléctricos y el principal exportador, también están llevando a un nuevo nivel el desarrollo tecnológico en vehículos y baterías. Esta será su gran apuesta para el 2026.

Por decimoséptimo año consecutivo, China se convirtió en el país en el que más coches se vendieron en el mundo: 34 millones de unidades, lo que supone un récord absoluto. De estos, 16,49 millones entran dentro de la categoría de los llamados NEV o vehículos de nueva energía, que incluyen a los eléctricos puros, híbridos enchufables y los EREV de rango extendido. Casi la mitad de los coches que se venden en China son enchufables.
Es el resultado de muchos años de trabajo y de impulso estatal de una estrategia que empezó en la década de los 2000. Esta tenía un objetivo claro: convertir a China también en potencia mundial de la electromovilidad. En 2026 se espera que se alcancen los 19 millones de coches enchufables vendidos, pero las miras del gobierno chino van mucho más allá de ver cómo las ventas crecen.
El nuevo año supone para China entrar en el “XV Plan Quinquenal”, de aquí al 2030. El Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China se reunió para atar cabos, analizar la situación de la industria automovilística del país y valorar lo logrado en el último lustro. De cara a los próximos años, la ambición es máxima. Los medios del gigante asiático dieron a conocer algunos de los planes que quiere llevar a cabo el gobierno chino.

Muchos de ellos son, digamos, muy genéricos, y algunos más específicos: promocionar el programa de intercambio de vehículos, una mayor apuesta por los camiones pesados de nueva energía, optimizar los ciclos de reemplazo de vehículos, fortalecer las investigaciones de costes y control de precios, mantener un entorno competitivo justo, apoyar la cooperación internacional en materia de comercio, inversión y tecnología.
En definitiva, fomentar el desarrollo de la industria de los vehículos NEV, estableciendo objetivos de desarrollo y tareas más claras que lleven a una mayor innovación. Y en este sentido, se mencionaron de forma explícita dos tecnologías en concreto: las baterías de estado sólido y los sistemas de conducción autónoma de nivel 3.
En el tema de las baterías de estado sólido, los avances de la industria china empiezan a ser más palpables, o al menos eso hacen saber los principales fabricantes implicados: Chery, SAIC, Sunwoda, Dongfeng, Changan… Lo que apuntaba para la próxima década, los investigadores chinos están pasando ya de la investigación de laboratorio al despliegue en prototipos e incluso para la producción a escala.

Con densidades energéticas de entre 350 y 720 Wh/kg, y con autonomías eléctricas que superen los 1.000 kilómetros (incluso hasta los 1.300 km en el caso de Tailand New Energy), el 2026 podría ser un año de verdadero impulso para esta tecnología, aunque todo apunta a que la escalada a producción en serie no se produzca en realidad hasta el año próximo.
Y por otro lado está la tecnología de conducción autónoma, donde los fabricantes chinos están tomando también la delantera y de forma ordenada. Si bien la mayor parte de la tecnología en este sentido que vemos en Occidente se centra en los sistemas de nivel 2 (ya consolidado también en China), parece que las marcas están más dispuestos a dar el salto directamente al nivel 4, en el cual ya el conductor se puede desentender del volante.
BYD, Xpeng, Li Auto, Changan… ya han conseguido permisos de prueba para el nivel 3, el cual podría hacerse realidad ya en este 2026 y comercializarse en algunos coches. En este nivel 3 (automatización condicional), a diferencia del 2 (automatización parcial) donde el conductor debe estar siempre listo para intervenir, el sistema puede manejar la conducción en ciertas condiciones (autopistas, atascos…) y el conductor solo necesita estar preparado para tomar el control cuando el sistema lo solicite, pudiendo quitar las manos del volante temporalmente.
Fuente | SINA



