
La igualdad de precios entre coches eléctricos y de combustión, más cerca que nunca
En los próximos años, los coches eléctricos irán incrementando su popularidad gracias a sus mayores autonomías, tiempos de carga más reducidos y precios competitivos frente a los modelos térmicos.

De acuerdo con un estudio realizado por la consultora Strategy&, las ventas de coches eléctricos se duplicarán a nivel mundial de cara al año 2030. Para entonces, la cuota de mercado de los BEV (Battery Electric Vehicles) debería rondar el 40%, mientras que en 2035 llegaría al 60%. En paralelo, la demanda de baterías se multiplicará por cinco, llegando a los 5 TWh en 2035.
La adopción masiva de vehículos eléctricos vendrá dada por avances en aspectos como la autonomía y los tiempos de carga. Además, los modelos de nueva generación serán más eficientes y tendrán un menor consumo de energía (unos 14 kWh/100 km de media). Los costes también se reducirán gracias a la mayor competencia, a las economías de escala y a la caída de precio de las materias primas.
El estudio señala que, durante los próximos cinco años, las celdas de las baterías podrían ver disminuido su coste hasta en un 15%. Para 2030, se espera que los coches eléctricos hayan alcanzado la paridad de precios con los modelos con motor de combustión interna en todos los segmentos, algo que allanará el camino para su popularización a gran escala en los principales mercados mundiales.
Eso sí, la transición no será igual en todas las regiones: mientras que China está marcando el camino a seguir al resto del mundo, tanto Estados Unidos como Europa por el momento carecen de redes de carga económicas y lo suficientemente extendidas. Durante el primer trimestre de 2025, los BEV supusieron el 26% de las ventas de turismos nuevos en China, frente al 15% de Europa y el 8% de Estados Unidos.

China, líder indiscutible en la transición a la movilidad eléctrica
A día de hoy, China concentra el 70% de la capacidad de producción de baterías, muy por delante de Corea del Sur (15%) y Japón (5%). Como se puede apreciar, Asia en su conjunto está a años luz del bloque occidental, que se ha quedado complemente descolgado. Por este motivo, los fabricantes europeos y estadounidenses sufren una marcada dependencia de los proveedores orientales.
"La brecha entre los coches eléctricos y los [modelos con] motor de combustión se está acortando. En muchos casos, los vehículos eléctricos a baterías (BEV) ya son tan económicos como los de combustión durante todo su ciclo de vida, desde la compra hasta el mantenimiento y la reventa. Al mismo tiempo, están alcanzando una nueva etapa de madurez: sus tiempos de carga más rápidos y su mayor autonomía los hacen más adecuados que nunca para el uso diario. Estos avances aumentarán significativamente la cuota de mercado de los BEV en los próximos años", explica Jörn Neuhausen, director sénior y responsable de electromovilidad de Strategy& en Alemania.
Fuente | ecomento