España necesita más baterías para reforzar la red y esta tecnología quiere evitar que fallen cuando más se necesitan

Las grandes baterías están llamadas a desempeñar un papel cada vez más importante en la red eléctrica; una nueva colaboración tecnológica quiere mejorar su fiabilidad mediante el análisis continuo de sus datos; el objetivo es detectar señales de riesgo antes de que una anomalía termine provocando una avería.

España necesita más baterías para reforzar la red y esta tecnología quiere evitar que fallen cuando más se necesitan

Publicado: 28/08/2026 07:00

9 min. lectura

La inteligencia artificial empieza a tener un papel cada vez más importante en un elemento que será fundamental para el futuro de la red eléctrica: las grandes instalaciones de baterías. ELECTRA AI y la compañía surcoreana MinTech han anunciado una colaboración para desarrollar un sistema capaz de detectar problemas en los sistemas de almacenamiento antes de que terminen provocando un fallo.

La idea es bastante sencilla, aunque sus implicaciones pueden ser importantes. Las dos empresas quieren combinar los equipos de diagnóstico de baterías de MinTech con la plataforma Battery Fleet Analytics de ELECTRA AI, de manera que los datos obtenidos de las baterías puedan analizarse en tiempo real para encontrar señales que indiquen que algo no funciona como debería. El objetivo es pasar de reaccionar ante una avería a intentar anticiparse a ella.

Una batería que avisa antes de fallar

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Las instalaciones BESS, siglas en inglés de sistemas de almacenamiento de energía mediante baterías, están llamadas a convertirse en una pieza cada vez más habitual de las redes eléctricas. Son capaces de almacenar electricidad cuando existe un exceso de generación y devolverla cuando hace falta, algo especialmente interesante en sistemas con una elevada presencia de energía solar y eólica. Pero también introducen un nuevo reto: hay que vigilar miles de celdas, módulos y componentes que trabajan de forma continua.

Aquí es donde entra la tecnología desarrollada por ELECTRA AI y MinTech. La compañía surcoreana aporta sus sistemas de inspección y diagnóstico, mientras que ELECTRA utiliza los datos obtenidos para realizar un análisis más profundo del estado de las baterías. Entre las tecnologías empleadas por MinTech se encuentra la espectroscopia de impedancia electroquímica, que permite estudiar las características eléctricas de una batería y obtener información sobre su estado.

La plataforma de ELECTRA AI puede utilizar esos datos junto con la información procedente del funcionamiento diario de la instalación. De esta forma, el sistema busca patrones que puedan estar relacionados con una degradación anormal o con la aparición de un problema. La intención es que el operador reciba una advertencia antes de que una anomalía termine convirtiéndose en una avería.

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Esto puede resultar especialmente importante en las grandes plantas de almacenamiento. Un problema localizado en un módulo no tiene por qué quedarse necesariamente ahí, y detectar una anomalía con antelación puede permitir intervenir antes de que la instalación tenga que reducir su capacidad o detenerse. Además de evitar pérdidas de producción, la detección temprana puede ayudar a reducir riesgos de seguridad asociados a un fallo de las baterías.

Por ahora, eso sí, conviene poner la noticia en su sitio. No estamos ante una nueva planta BESS que ya esté funcionando con esta tecnología, sino ante una colaboración técnica entre ELECTRA AI y MinTech para desarrollar y probar esta combinación de diagnóstico y análisis predictivo. Ambas compañías pretenden continuar trabajando en diagnóstico de baterías, análisis mediante inteligencia artificial y predicción de riesgos.

Y aquí aparece una conexión especialmente interesante con España. El gran apagón del 28 de abril de 2025 demostró que la estabilidad de una red eléctrica moderna depende de muchos elementos funcionando correctamente al mismo tiempo. Los análisis posteriores determinaron que el incidente tuvo un origen multifactorial y estuvo relacionado, entre otras cuestiones, con problemas en el control de la tensión y una cascada de desconexiones. No fue un fallo provocado por una batería, por lo que sería incorrecto afirmar que una tecnología como esta habría evitado por sí sola aquel apagón.

Sin embargo, el almacenamiento sí aparece como una de las piezas que pueden contribuir a hacer más robusto el sistema eléctrico. El propio marco normativo aprobado después del apagón señala que el almacenamiento y la flexibilidad pueden mejorar la resiliencia de la red, además de facilitar una integración más eficiente de las energías renovables.

España necesita más baterías para reforzar la red y esta tecnología quiere evitar que fallen cuando más se necesitan

Eso hace que una tecnología capaz de vigilar de forma continua el estado de esas baterías tenga bastante sentido. Cuantas más baterías se incorporen a la red, más importante será saber en todo momento si están disponibles y si pueden responder cuando se las necesita. Una instalación que debería actuar como respaldo pero que tiene módulos degradados o un problema que todavía no ha provocado una avería visible puede perder parte de su utilidad precisamente cuando más falta hace.

Hay ejemplos que permiten entender hasta qué punto el almacenamiento puede marcar diferencias. Durante el apagón de 2025, algunas localidades que disponían de sistemas de acumulación pudieron mantener el suministro o recuperar rápidamente la electricidad cuando la red principal dejó de funcionar. San Vicente del Monte, en Cantabria, fue uno de los casos destacados por RTVE.

España necesita más baterías para reforzar la red y esta tecnología quiere evitar que fallen cuando más se necesitan

Además, España ha acelerado el despliegue de almacenamiento después del apagón. La potencia instalada de baterías pasó de 28 MW en abril de 2025 a 193 MW en abril de 2026, un aumento del 589%, según datos recopilados por Fundación Renovables a partir de cifras de Red Eléctrica.

La tendencia también se aprecia en los nuevos proyectos. En Euskadi, por ejemplo, había 21 proyectos BESS en tramitación en julio de 2026, con una capacidad conjunta de 1.403 MWh y 352,61 MW de potencia de carga y descarga. El Gobierno Vasco define estas instalaciones como un complemento necesario para las renovables, ya que permiten almacenar electricidad cuando existe excedente y devolverla cuando aumenta la demanda.

Y es precisamente en este escenario donde la propuesta de ELECTRA AI y MinTech puede ganar relevancia. No se trata únicamente de instalar más baterías, sino de conseguir que funcionen durante años de forma segura y predecible. El almacenamiento será tan útil como fiable sea la infraestructura que lo sostiene, y ahí el diagnóstico continuo puede convertirse en una herramienta tan importante como la propia batería.

La tecnología todavía tiene camino por recorrer antes de poder demostrar que puede prevenir fallos a gran escala en instalaciones comerciales. Pero el planteamiento resulta interesante: utilizar los datos que ya generan las baterías para detectar comportamientos anómalos antes de que sean evidentes para el operador.

En un sistema eléctrico que cada vez dependerá más de las renovables y, por tanto, de la capacidad de almacenar y gestionar la electricidad, anticiparse a los problemas puede ser tan importante como disponer de más capacidad. Después de lo ocurrido el 28 de abril de 2025, España necesita más almacenamiento, pero también necesita que ese almacenamiento sea fiable, esté disponible y pueda responder cuando la red lo requiera. Esta tecnología apunta precisamente en esa dirección.

Fuente | Businesswire

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