
Probando un cargador doméstico chino de 60 euros ¿Hace falta realmente gastar 300 o 400 euros?
Cuando buscamos un cargador para enchufe schuko, un cargador doméstico, normalmente nos encontramos con propuestas de entre 200 y 400 euros. Pero una prueba pone en entredicho si hace falta pagar tanto por este elemento o merece la pena uno chino de bajo coste.

Recargar un coche eléctrico desde un enchufe convencional puede ser una solución muy práctica cuando todavía no disponemos de un cargador instalado en casa, o vamos de visita a un lugar que directamente no lo tiene. Para hacerlo correctamente hace falta un cargador portátil de modo 2, un dispositivo que incorpora su propia electrónica de control y protección y que permite conectar el coche directamente a una toma doméstica.
El problema es que estos cargadores no siempre vienen incluidos con el coche y, cuando toca comprarlos por separado, algunos fabricantes piden varios cientos de euros. Una prueba realizada por el portal francés Automobile-Propre ha puesto a prueba una alternativa que juega en otra liga por precio: un cargador Junsun de 3,7 kW que puede encontrarse por 61 euros.

El resultado resulta especialmente interesante porque, pese a su reducido precio y a proceder de un fabricante poco conocido en Europa, el dispositivo consiguió completar numerosas sesiones de recarga sin problemas aparentes. Eso sí, la prueba también deja una conclusión importante: el cargador no es el único elemento que hay que vigilar, ya que la instalación eléctrica tiene un papel fundamental.
Este tipo de dispositivo puede recibir diferentes nombres, como cargador ocasional, cargador doméstico, cargador portátil o cargador de modo 2. Todos hacen referencia a un equipo que incorpora una caja de control entre el enchufe doméstico y el conector que se conecta al coche.
No es, por tanto, simplemente un cable con dos conectores. La caja permite gestionar la intensidad de carga, controlar diferentes parámetros eléctricos y actuar ante determinadas incidencias, de ahí que resulte más apropiado hablar de cargador.
Mucho más barato que los cargadores oficiales

La diferencia de precio frente a las opciones de los fabricantes resulta considerable. Renault cobra alrededor de 400 euros por su cargador doméstico, Kia ronda los 423 euros y Peugeot llega aproximadamente a los 439 euros. Además, existen diferencias importantes en cuanto a potencia y funcionamiento.
El cargador ofrecido por Peugeot, por ejemplo, no supera los 2,3 kW, mientras que otras alternativas alcanzan los 3,7 kW. Renault también limita la potencia de su dispositivo cuando no se conecta a una toma reforzada Green'up, mientras que Kia utiliza un adaptador doméstico de grandes dimensiones asociado a un cable de tipo 2.
Frente a ellos, el Junsun probado ofrece una potencia máxima de 3,7 kW y permite seleccionar manualmente entre 6, 8, 10, 13 y 16 A. Su precio se mueve habitualmente entre 55 y 70 euros dependiendo de las promociones, aunque también puede encontrarse en otras plataformas por unos 100-150 euros.
El fabricante que aparece en la caja es Shenzhen Shineyou New Energy Technology, aunque el dispositivo se comercializa bajo la marca Junsun. El modelo analizado fue adquirido por unos 61 euros y enviado desde un almacén situado en Polonia, por lo que el pedido tardó solamente seis días en llegar.
Al abrir el embalaje, el conjunto presenta un aspecto bastante convencional. La caja de control y los conectores llegan protegidos y se incluye un manual de 18 páginas redactado en inglés. También incorpora una tapa para proteger el conector de tipo 2 cuando permanece desconectado del coche.
Su funcionamiento es sencillo. Primero se conecta el enchufe doméstico de tipo E/F, después se selecciona la intensidad mediante el botón táctil de la caja de control y finalmente se conecta el terminal de tipo 2 al coche. El dispositivo indica el estado mediante sus luces y la recarga comienza pocos segundos después.
A 16 A, el cargador alcanza los 3,7 kW de potencia máxima, una cifra que permite recuperar una cantidad considerable de energía durante una noche. Sin embargo, el hecho de que el cargador sea capaz de trabajar a 16 A no significa que cualquier enchufe doméstico sea adecuado para mantener esa intensidad durante horas.
De hecho, este es uno de los aspectos más importantes de la prueba. Al no necesitar una toma reforzada específica para alcanzar los 3,7 kW, el usuario debe asegurarse de que el enchufe, la línea eléctrica y sus protecciones están preparados para soportar 16 A de manera prolongada.
Si existen dudas sobre el estado de la instalaci��n, resulta más recomendable reducir la intensidad a 10 A o incluso a 6 A. La recarga será más lenta, pero también disminuirá la exigencia sobre la toma y el cableado.
Una caja de control sencilla pero bastante completa

Por su precio, el Junsun no intenta competir en funciones de conectividad. No dispone de Wifi ni Bluetooth, pero tampoco parece necesitarlos para cumplir con su función principal. Toda la gestión se realiza mediante un único botón táctil y una pantalla LCD.
El dispositivo permite programar el inicio de la recarga mediante un temporizador de hasta 10 horas. También guarda en memoria la configuración utilizada anteriormente, de manera que no es necesario volver a seleccionar la intensidad cada vez que se conecta el coche.
La pantalla muestra los kWh recuperados y la duración de la sesión, además de información sobre tensión, intensidad, potencia y temperatura. También indica si existe conexión a tierra y si el coche está correctamente conectado.
Para quienes quieran controlar con más detalle lo que ocurre durante la recarga, el dispositivo muestra incluso la tensión del fil pilote, utilizado para la comunicación entre el cargador y el coche.

En caso de detectar una anomalía, el indicador luminoso cambia a rojo y aparece un código de error. El sistema contempla siete códigos diferentes, relacionados con problemas como exceso de temperatura, sobreintensidad, fallos de comunicación, fugas de corriente o problemas con la conexión a tierra.
Las características técnicas también son bastante completas para tratarse de un dispositivo de este precio. El cargador funciona entre 195 y 250 V en monofásico, ofrece cinco niveles de intensidad y puede adquirirse con longitudes de 4, 5, 8 y 10 metros.
El conjunto pesa 2,2 kg y dispone de un conector de tipo 2 para el coche y de un enchufe doméstico de tipo E/F. La caja de control mide unos 20 centímetros.
También incorpora protección térmica. Cuando la temperatura interna alcanza los 65 grados, reduce automáticamente la intensidad, mientras que a 85 grados detiene la recarga. A esto se suman protecciones frente a sobreintensidad, baja intensidad, sobretensión y baja tensión, además de un diferencial de 30 mA.
La caja dispone de protección IP65, mientras que el conector alcanza IP55 cuando está conectado e IP54 cuando permanece desconectado. El fabricante declara compatibilidad con el estándar IEC 61851-1:2017 y un funcionamiento entre -25 y 55 grados.
La gama también incluye versiones de mayor potencia, con 7,4, 11 y 22 kW, aunque esas variantes utilizan diferentes conectores y no deben confundirse con el modelo monofásico de 3,7 kW probado.
Diez recargas y ningún problema

La verdadera prueba llegó al utilizar el cargador durante aproximadamente un mes. Automobile-Propre realizó alrededor de una decena de sesiones de recarga, tanto en casa como durante desplazamientos, utilizando dos coches eléctricos diferentes: un Renault Zoe con batería de 41 kWh y un Hyundai Kona con batería de 64 kWh.
Durante ese periodo, que es corto realmente, no se registraron problemas de funcionamiento. El cargador trabajó con ambos modelos sin incidencias, incluso con el Renault Zoe, un modelo bastante "especial" a la hora de la carga por sus protecciones y elevadas exigencias.
La sesión más larga se realizó a 16 A. En total, el coche recuperó 39,56 kWh en 11 horas y 23 minutos, con una potencia media de aproximadamente 3,5 kW. Es un resultado lógico para una recarga doméstica de este tipo, teniendo en cuenta las pérdidas que se producen durante el proceso.
La prueba también incluyó una recarga nocturna utilizando una toma exterior convencional. No se detectó un calentamiento excesivo durante las horas que permaneció conectado el coche.

Y hubo otro dato especialmente llamativo. Incluso durante un periodo de temperaturas muy elevadas, la temperatura indicada por el propio cargador no superó los 38 grados.
El tamaño del dispositivo tampoco parece ser un inconveniente importante. El cargador puede guardarse bajo la bandeja del maletero del Hyundai Kona, ocupando relativamente poco espacio. Esto permite llevarlo habitualmente en el coche como solución de emergencia sin tener que reservar demasiado espacio para él.
Eso sí, hay un dato anunciado por el fabricante que conviene tomar con cierta cautela. Junsun asegura que el cargador puede soportar hasta 10.000 conexiones. Es una cifra difícil de verificar en una prueba de apenas unas semanas y que equivaldría a más de 27 años si se realizara una conexión cada día.
Por tanto, la prueba demuestra que el dispositivo funciona correctamente durante el periodo analizado, pero todavía queda por comprobar cómo responderá después de varios años de uso. Ese es precisamente uno de los principales interrogantes cuando se compra un cargador de este tipo a un fabricante poco conocido.
¿Merece la pena un cargador de 61 euros?

La conclusión de la prueba es bastante clara: un cargador doméstico económico puede cumplir perfectamente con su función sin necesidad de gastar 300 o 400 euros. Al menos durante el periodo analizado, el Junsun consiguió ofrecer hasta 3,7 kW y funcionar con dos coches eléctricos diferentes sin registrar problemas.
Pero eso no significa que todos los cargadores económicos sean igual de recomendables. El funcionamiento a largo plazo sigue siendo una incógnita y también resulta fundamental comprobar que el producto elegido cuenta realmente con las protecciones necesarias.
Hay además una conclusión todavía más importante. El elemento crítico no es únicamente el cargador, sino la instalación eléctrica donde se conecta. Mantener una intensidad de 16 A durante muchas horas exige mucho más a un enchufe que utilizarlo para conectar pequeños aparatos domésticos durante unos minutos.
Por eso, antes de utilizar un cargador portátil de 3,7 kW a máxima potencia, conviene comprobar el estado del enchufe, la línea que lo alimenta y las protecciones eléctricas. Si la instalación es antigua o existen dudas, reducir la intensidad puede ser una decisión mucho más sensata.
En definitiva, la prueba realizada por Automobile-Propre deja una imagen bastante positiva de este cargador Junsun. Por unos 61 euros ofrece una potencia de 3,7 kW, regulación de intensidad, temporizador, pantalla y diferentes sistemas de protección, aunque todavía tendrá que demostrar que puede mantener ese funcionamiento durante muchos años.
Y quizá esa sea la única gran pregunta que queda por responder: si un cargador que cuesta una pequeña parte que los oficiales será capaz de mantener sus prestaciones después de miles de horas de funcionamiento.


