
¿Cuánto puedes ahorrar realmente con un coche eléctrico? La diferencia frente a los gasolina en cifras
Pasarse a un coche eléctrico puede suponer una diferencia importante en el gasto diario, especialmente para quienes tienen garaje y pueden cargar en casa; los precios actuales de la energía permiten hacer unas cuentas mucho más favorables de lo que muchos conductores imaginan; con 15.000 km al año, la diferencia frente a la gasolina empieza a ser realmente interesante.

La pregunta se repite cada vez más entre quienes están pensando en comprar un coche eléctrico: ¿realmente cuánto se puede ahorrar frente a un coche de gasolina si se carga en casa? La respuesta depende, lógicamente, del consumo de cada modelo y del precio de la electricidad, pero las cuentas actuales siguen siendo bastante favorables para el coche eléctrico.
El planteamiento es de un propietario que recorre unos 15.000 km al año. Un propietario con plaza garaje que supone un escenario bastante habitual, aunque no es el único y haremos cálculos con escenario también sin plaza de garaje.
Los precios actuales en España permiten hacer una comparación bastante interesante. Durante los últimos siete días, el precio medio diario del PVPC se ha movido aproximadamente entre 0,128 y 0,183 euros/kWh, con una media cercana a 0,162 euros/kWh. El 27 de agosto, por ejemplo, el promedio fue de 0,1721 euros/kWh antes de impuestos, aunque hubo horas en las que el precio cayó hasta unos 0,036 euros/kWh.
El precio publicado del PVPC no incluye todos los impuestos que aparecen posteriormente en la factura, por lo que el coste real para el consumidor es algo superior. Tomando como referencia los precios recientes y aplicando los impuestos y costes operativos correspondientes, sobre todo el término fijo que se ha disparado los últimos meses, podemos trabajar con alrededor de 0,20-0,22 euros/kWh para hacer una comparación prudente.

Y aquí empieza lo interesante. Supongamos un coche eléctrico relativamente eficiente, con un consumo medio de 15 kWh/100 km, y un coche de gasolina que se mueva alrededor de los 6,3 litros/100 km. No estamos hablando de cifras especialmente optimistas, sino de valores perfectamente razonables para vehículos actuales dependiendo del tamaño, el tipo de recorrido y la forma de conducir.
Con 15.000 km al año, el coche eléctrico necesitaría unos 2.250 kWh. Incluso utilizando un coste de 0,218 euros/kWh, el gasto anual en electricidad rondaría los 490 euros. En el caso del coche de gasolina, esos mismos 15.000 km supondrían unos 945 litros. Con la gasolina Sin Plomo 95 situada actualmente en 1,741 euros por litro de media en la Península y Baleares, el gasto se dispara hasta unos 1.645 euros al año.
La diferencia es de aproximadamente 1.155 euros cada año solamente en energía, sin contar el mantenimiento. La cantidad exacta cambiará según el coche, el consumo y la tarifa contratada, pero la conclusión se mantiene: para quien recorre 15.000 km al año y puede cargar habitualmente en casa, el ahorro puede superar con facilidad los 1.000 euros anuales solo en "combustible".
Además, el PVPC tiene una característica especialmente interesante para el propietario de un coche eléctrico: no todas las horas cuestan lo mismo. El 27 de agosto, por ejemplo, el precio llegó a situarse alrededor de 0,036 euros/kWh durante varias horas de la tarde, mientras que por la noche y especialmente durante determinadas horas de la tarde-noche se acercó a 0,30 euros/kWh.

Esto permite que un conductor con cierta flexibilidad pueda programar la recarga para las horas más económicas. No hace falta cargar siempre a las tres de la madrugada: basta con aprovechar los periodos baratos que ofrezca la tarifa. En una vivienda con un cargador doméstico y una potencia suficiente, además, el coche puede quedarse conectado mientras el propietario hace su vida normal y recuperar durante la noche o en las horas más económicas la energía utilizada durante el día.
La comparación también sirve para poner en perspectiva la importancia del garaje. Tener un lugar donde cargar cambia por completo la experiencia económica del coche eléctrico. Quien depende exclusivamente de la recarga pública no necesariamente disfrutará de estos costes, especialmente si utiliza cargadores rápidos con precios elevados.
Por eso, el argumento de que el coche eléctrico solamente resulta interesante para quienes tienen un garaje no es completamente descabellado desde el punto de vista económico. No significa que sea imposible tener un coche eléctrico sin plaza propia, pero sí que la posibilidad de cargar en casa es una de las grandes ventajas económicas de esta tecnología. Lo vemos más abajo con datos.
También hay otro aspecto que conviene tener en cuenta. El ahorro calculado aquí corresponde únicamente al coste de la energía. Un coche eléctrico también prescinde de elementos habituales en un motor de combustión, como el aceite del motor, filtros asociados al sistema de lubricación o determinados componentes mecánicos sometidos a desgaste. Eso no significa que el mantenimiento sea gratuito, pero sí puede reducir el gasto a largo plazo.
En este cas, 15.000 km anuales, las cuentas son suficientemente buenas como para que no tenga mucho sentido esperar a que la tecnología del coche eléctrico mejore. Los que se pasen al coche eléctrico empezarán a ahorrar desde el minuto uno.
¿Y si no tengo punto de carga en casa?

Hoy en día el no tener plaza de garaje, y por lo tanto un lugar donde cargar cada noche, no es una barrera infranqueable para tener coche eléctrico. No es tan cómodo como llegar y enchufar, y dependemos de los puntos públicos. Algo que encarece el coste de las recargas. Pero incluso en este escenario negativo, donde el 100% de las cargas sean en una toma rápida pública, sin tener en cuenta los puntos en alterna que suelen ser más baratos, sigue siendo más barato que los de combustión.
Si tomamos como referencia el escenario planteado anteriormente, con una suscripción de unos 9,90 euros al mes podemos acceder a tarifas en redes rápidas más razonables, estando la media en torno a los 0,39 euros/kWh. Usando estas tomas para recargar los 2.250 kWh necesarios para recorrer 15.000 km al año supondrían unos 1.013 euros de electricidad. A esto habría que sumar unos 119 euros correspondientes a las doce cuotas mensuales, de manera que el gasto anual se situaría en aproximadamente 1.132 euros. Es decir, seguiríamos gastando menos que con un coche de gasolina, pero la ventaja ya no sería de más de 1.100 euros, sino de unos 500 euros al año frente al escenario de gasolina utilizado en nuestra comparativa.
Y aquí aparece una diferencia importante que a veces se pasa por alto: un coche eléctrico no necesita necesariamente un garaje para ser más barato de utilizar, pero sí lo necesita para sacar todo el partido económico a la tecnología. Si toda la energía procede de una red pública y se paga alrededor de 0,39 euros/kWh, el ahorro frente a la gasolina sigue existiendo, pero se reduce considerablemente.
Además, habría que tener en cuenta el tiempo que el conductor debe dedicar a desplazarse hasta los puntos de carga y esperar durante la recarga. Por eso, para quien no dispone de una plaza propia, resulta especialmente importante buscar tarifas de suscripción, cargadores económicos y recargas en horarios favorables.
| Escenario | Precio de la energía | Coste energético anual | Coste fijo anual | Gasto total anual | Ahorro frente al gasolina |
|---|---|---|---|---|---|
| Eléctrico cargando en casa | 0,218 euros/kWh | 491 euros | — | 491 euros | 1.162 euros |
| Eléctrico sin garaje con suscripción | 0,39 euros/kWh | 878 euros | 119,88 euros | 998 euros | 655 euros |
| Eléctrico sin garaje, Zunder a 0,45 euros/kWh | 0,45 euros/kWh | 1.013 euros | 119,88 euros | 1.132 euros | 521 euros |
| Gasolina | 1,75 euros/l | 1.653 euros | — | 1.653 euros | — |
*Precio orientativo utilizado en el cálculo anterior para representar el coste doméstico con PVPC e impuestos. El PVPC publicado por ESIOS varía hora a hora, por lo que el coste real dependerá de cuándo se realicen las recargas.


