
La nueva apuesta de Lucid combina eficiencia, calidad, precio competitivo y llegará en 2026
Lucid Motors anuncia su tercer coche eléctrico, un modelo de tamaño medio que destaca por su eficiencia y calidad. Aunque la producción será limitada en 2026, se trata de un paso clave para que la marca amplíe su mercado más allá del lujo.

Lucid Motors avanza con su tercer coche eléctrico, un modelo que promete ser muy interesante por el historial de calidad y eficiencia de la marca. Aunque la compañía reconoce que la producción durante 2026 será limitada, la llegada de este nuevo modelo de tamaño medio marca un hito importante en la estrategia de Lucid para expandirse más allá del segmento de lujo.
El director ejecutivo interino, Marc Winterhoff, explicó durante la presentación de resultados del cuarto trimestre que Lucid ya ha comenzado a fabricar vehículos de validación de producción para este crossover de tamaño medio. Según Winterhoff, las primeras unidades ensambladas “han salido sin problemas” y los costes de los componentes se han mantenido por debajo de lo previsto.
Aunque se esperaba que este modelo contribuyera a los objetivos de producción de 25.000 a 27.000 unidades para 2026, Winterhoff aclaró que no habrá cifras significativas este año. Sin embargo, la compañía considera que esta plataforma de tamaño medio es clave para transformar a Lucid de un fabricante de lujo de nicho a un productor de mayor volumen, gracias a su capacidad de ampliar considerablemente el mercado potencial.
Winterhoff describió el programa como “en la recta final” del desarrollo, y señaló que, tras construir los primeros vehículos de validación, aún quedan cuatro etapas de verificación antes de iniciar la producción en serie. La fábrica M2 en King Abdullah Economic City, Arabia Saudí, donde se ensamblará inicialmente el modelo, avanza “ligeramente por delante de lo previsto”. La instalación de equipamiento comenzó en el último trimestre y continúa según lo planeado.

Además, se está desarrollando un ecosistema de proveedores local, con empresas como Pirelli, Lear y Benteler colaborando en la producción de componentes en la región. Según Winterhoff, la estructura de costes de esta plataforma “es favorable frente a la competencia” y representa “un cambio radical en nuestra estructura de costes variables y fijos”. La compañía ofrecerá más detalles durante su Investor Day, programado para el 12 de marzo.
El proyecto saudí se financia mediante un préstamo de 1.400 millones de dólares del Fondo de Desarrollo Industrial de Arabia Saudí, aunque el director financiero, Taoufiq Boussaid, mencionó un retraso de uno o dos trimestres para acceder a los fondos.
Este coche eléctrico de tamaño medio tendrá un precio de partida similar al precio medio de venta de un vehículo nuevo en Estados Unidos, posicionándolo en el centro del mercado general estadounidense, lejos del segmento de lujo donde actualmente compiten el Air (69.900 euros) y el Gravity (79.900 euros). Fabricarlo en Arabia Saudí también permitirá a Lucid evitar aranceles estadounidenses sobre piezas importadas de China, una ventaja importante para mantener un precio competitivo.

El modelo de tamaño medio, un D-SUV, servirá además como base para el robotaxi autónomo que Lucid desarrolla junto a Uber y Nuro. La compañía está entregando los últimos vehículos de prueba alfa a la asociación y mantiene la previsión de despliegue comercial en el área de San Francisco a finales de año. No obstante, al igual que con el modelo para consumidores, este robotaxi solo aportará “un número reducido” de unidades en 2026, aumentando paulatinamente en los años siguientes.
En Europa, Lucid reconoce que sus modelos actuales —el Air y el Gravity— son “todavía grandes para la demanda europea”. La compañía no prevé un crecimiento significativo hasta la llegada del coche de tamaño medio, que tendrá un formato más adecuado para el mercado europeo. En enero de 2026, Lucid registró apenas 18 unidades en cuatro países europeos y unas 1.321 unidades durante 2025.
A día de hoy, Lucid no ha revelado el nombre del modelo, sus especificaciones exactas ni la estructura de acabados. Tampoco ha confirmado si la planta AMP-1 producirá el coche junto al Air y al Gravity o si será exclusivo de M2 en Arabia Saudí, un dato clave para la logística y la exposición a aranceles. Los detalles sobre la futura función de conducción autónoma punto a punto, prevista para el Gravity, también se posponen hasta el Investor Day.
Lo que sí es evidente es que Lucid está dando pasos firmes hacia un coche eléctrico prometedor, que combina la eficiencia y la calidad por las que la marca es reconocida, y que podría abrir nuevas oportunidades tanto en Estados Unidos como en Europa. La expectación es grande, y aunque la producción inicial será limitada, este modelo representa un paso clave en la expansión de Lucid más allá del lujo.


