
El Polestar 2 se reinventa: más grande, más equipado y con carga a 800 voltios
El Polestar 2 se prepara para una renovación profunda que cambiará buena parte de la receta original; la segunda generación llegará con una imagen más diferenciada y una mayor presencia dentro de la gama; Polestar también prepara importantes novedades tecnológicas para convertirlo en uno de sus modelos más avanzados.

El Polestar 2 fue el modelo que puso a la marca sueca, de propiedad china, en el mapa y, sobre todo, el que permitió alcanzar un volumen de ventas importante. Por eso, la segunda generación tiene ante sí una tarea complicada: mantener el éxito de un coche que durante años ha sido la referencia de Polestar y, al mismo tiempo, marcar distancias con una etapa en la que sus modelos todavía estaban demasiado ligados a Volvo.
La relación entre ambas marcas es especialmente evidente en el Polestar 2 actual. El modelo nació como hermano del Volvo XC40 y, de hecho, el prototipo que anticipó su llegada llegó a lucir el logotipo de Volvo. Su diseño también comparte numerosos elementos con aquel modelo, algo que ha alimentado durante años la percepción de que Polestar era, en esencia, una especie de Volvo eléctrico con un enfoque más deportivo.
La próxima generación quiere romper definitivamente con esa imagen. El nuevo Polestar 2 tendrá un diseño mucho más alineado con los últimos modelos de la marca y adoptará el característico frontal que ya pudimos ver por primera vez en el prototipo Precept. La principal seña de identidad serán los faros divididos en dos grupos, una solución que Polestar ya ha confirmado indirectamente a través de los primeros adelantos del coche.
La marca ha anunciado que el nuevo Polestar 2 llegará a comienzos de 2027, por lo que su presentación ya no queda demasiado lejos. Aunque todavía faltan muchos detalles por conocer, las primeras informaciones apuntan a un modelo que crecerá en tamaño y que aprovechará ese aumento para ofrecer un interior más espacioso.
Un Polestar 2 más grande y con una nueva base tecnológica

Uno de los cambios más interesantes estará en la carrocería. El nuevo Polestar 2 seguirá siendo un cinco puertas, aunque la marca continúa refiriéndose a él como una berlina. Todo apunta a que tendrá una silueta más cercana a un fastback, con una línea del techo que se prolongará más hacia la parte trasera antes de caer.
El modelo actual apuesta por una carrocería tipo liftback con una zaga de aspecto bastante tradicional. En la nueva generación, Polestar podría mantener una solución similar, aunque con una caída del techo más progresiva. El propio Michael Lohscheller, consejero delegado de Polestar, ya había hablado de un diseño de tres volúmenes, por lo que todavía quedará espacio para una parte trasera relativamente marcada.
Este cambio no será únicamente estético. Una carrocería algo más larga y con un techo que se prolonga durante más tiempo hacia la zaga permitirá ganar espacio para los pasajeros de las plazas traseras y también mejorar la capacidad de carga. Será una evolución importante para un modelo que nunca ha destacado precisamente por tener uno de los habitáculos más amplios de su categoría.

Para quienes necesiten todavía más espacio, Polestar prepara además el futuro Polestar 7, un SUV que llegará como alternativa dentro de la gama. Curiosamente, este modelo se situará por debajo del Polestar 2 en precio, mientras que la nueva generación de la berlina podría subir un escalón dentro de la oferta de la marca gracias a su mayor tamaño, equipamiento y nivel tecnológico.
En el apartado tecnológico también habrá un cambio profundo. El Polestar 2 actual ha recibido numerosas actualizaciones durante su vida comercial, pero su base técnica empieza a acusar el paso del tiempo frente a los modelos más recientes del grupo Geely. Para solucionarlo, la segunda generación recurrirá a la plataforma SEA de Geely, una arquitectura que ya utilizan modelos como el Volvo EX30 y el Zeekr X y que también permite desarrollar vehículos de mayores dimensiones.
Polestar no se limitará, eso sí, a trasladar esta plataforma sin cambios. La nueva berlina eléctrica debería incorporar una evolución tecnológica más avanzada, con una arquitectura eléctrica de 800 voltios y una potencia de carga rápida que podría situarse alrededor de los 300 kW. De confirmarse estas cifras, el salto respecto al Polestar 2 actual sería considerable y permitiría reducir notablemente los tiempos necesarios para recuperar autonomía durante los viajes largos.

Otro de los grandes protagonistas será el software. Polestar está apostando con fuerza por el concepto de coches definidos por software, con buena parte de sus funciones gestionadas desde una arquitectura electrónica centralizada. Esto permitirá que el vehículo reciba actualizaciones a distancia durante buena parte de su vida útil y que determinadas funciones puedan evolucionar sin necesidad de pasar por un taller.
También se espera que el nuevo Polestar 2 pueda incorporar carga bidireccional, una tecnología que permite utilizar la energía almacenada en el coche para devolver electricidad a la red. El sistema V2G todavía está dando sus primeros pasos en muchos mercados, pero Polestar trabaja en esta solución y el nuevo modelo podría convertirse en uno de los primeros de la marca en aprovecharla.
A ello se sumaría la función V2L, que permite utilizar la batería del coche para alimentar dispositivos eléctricos externos. En la práctica, el Polestar 2 podría funcionar como una fuente de energía móvil para diferentes aparatos, algo especialmente interesante durante viajes, actividades al aire libre o simplemente para disponer de electricidad en lugares donde no existe una toma convencional.
Todo apunta, por tanto, a que el próximo Polestar 2 será bastante más que una simple renovación estética. Será un coche más grande, con una identidad propia mucho más marcada y con una base tecnológica completamente nueva. La incógnita estará en el precio, ya que no parece probable que la segunda generación vaya a ser más barata que el modelo actual.
El aumento de tamaño, el mayor nivel de equipamiento y la tecnología de 800 voltios apuntan precisamente en la dirección contraria. Además, Polestar quiere reforzar el carácter dinámico del modelo, por lo que la segunda generación podría situarse en una posición más elevada dentro del mercado.
Habrá que esperar todavía unos meses para conocer todos los detalles, pero la presentación prevista para comienzos de 2027 empieza a estar lo suficientemente cerca como para que el nuevo Polestar 2 deje de ser una promesa lejana. Y esta vez, la marca quiere que nadie tenga dudas de que estamos ante un Polestar y no simplemente ante un Volvo con otro logotipo.


