
Ford sorprende con una nueva furgoneta eléctrica fabricada en China: más carga y un precio mucho más bajo
El sector de los industriales eléctricos necesita ampliar su gama y mejorar la competencia. Es un nicho con mucho potencial donde no hay mucha variedad. Ahora, Ford ha ampliado el mercado con una nueva propuesta eléctrica pensada especialmente para la logística ligera con un modelo que además llega con el sello de fabricado en China y un precio más competitivo.

Ford ha dado una sorpresa con el lanzamiento de la nueva Transit City, una furgoneta eléctrica que llega con una misión muy clara: ofrecer una alternativa más asequible dentro de la gama de vehículos comerciales de la marca. Con un tamaño cercano al de la Transit Custom y disponible en varias configuraciones, el nuevo modelo busca hacerse un hueco especialmente entre los profesionales que necesitan una furgoneta para trabajar en ciudad.
La nueva Transit City fue presentada por sorpresa el pasado mes de marzo y, aunque comparte nombre y filosofía con el resto de la familia Transit, tiene una particularidad importante: ha sido desarrollada y fabricada en China. Ford quiere aprovechar así los costes de producción de su socio Jiangling Motors para plantar cara a una competencia china que cada vez está ganando más presencia en el mercado europeo de vehículos comerciales.
Dos tamaños y hasta 1.275 kilos de carga útil

La Transit City se ofrece inicialmente con tracción delantera y dos configuraciones de carrocería. La versión corta L1H1 tiene una longitud de 4,99 metros y una distancia entre ejes de 3,06 metros, mientras que la L2H2 alcanza los 5,28 metros gracias a una batalla 30 centímetros mayor. Además de las versiones cerradas, Ford ofrece por primera vez en este segmento un chasis cabina con cabina simple.
El espacio de carga también cambia de forma importante entre ambas variantes. La Transit City L1H1 dispone de unos 6 metros cúbicos y puede transportar hasta tres europalets, mientras que la L2H2 eleva el volumen hasta aproximadamente 8 metros cúbicos y supera los tres metros de longitud útil de carga. La carga útil máxima es de 1.085 kilos en la versión pequeña y alcanza los 1.275 kilos en la grande.
De serie, las dos carrocerías incorporan un suelo de carga resistente, revestimientos parciales en las paredes laterales y argollas para sujetar la mercancía. Ford, eso sí, no contempla la posibilidad de instalar un enganche para remolque, por lo que quienes necesiten esta capacidad tendrán que recurrir a otros modelos de la gama.

En el apartado de equipamiento, la Transit City apuesta por una fórmula bastante sencilla: no habrá una larga lista de extras opcionales. El arranque sin llave y los asientos calefactables forman parte del equipamiento de serie, junto con diferentes sistemas de asistencia a la conducción.
Entre ellos encontramos frenado de emergencia, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, cámara de visión trasera, control de crucero adaptativo y asistente de mantenimiento de carril. El sistema multimedia se articula alrededor de una pantalla táctil de 12 pulgadas y permite conectar el teléfono de forma inalámbrica.
56 kWh y hasta 254 kilómetros de autonomía

La Transit City recurre a un único sistema de propulsión eléctrico. El motor entrega 110 kW, equivalentes a 150 CV, y mueve las ruedas delanteras. No se plantean de momento diferentes niveles de potencia ni versiones con tracción integral, por lo que Ford ha apostado por una configuración sencilla y orientada principalmente al uso profesional.
La energía procede de una batería de 56 kWh útiles, con química LFP. Ford anuncia una autonomía máxima de 254 kilómetros, una cifra que deja claro que esta furgoneta está pensada sobre todo para desplazamientos urbanos y periurbanos, donde su tamaño y capacidad de carga pueden tener más importancia que una gran autonomía para viajar.
La potencia máxima de carga tampoco es especialmente elevada. La Transit City admite hasta 87 kW en corriente continua, mientras que para la carga en corriente alterna incorpora un cargador de 11 kW. En condiciones ideales, Ford calcula unos 33 minutos para pasar del 10 al 80% de carga utilizando un cargador rápido.

También incorpora conducción con un solo pedal, aprovechando la frenada regenerativa para reducir la velocidad hasta detener completamente la furgoneta. Es una función especialmente interesante en ciudad, donde los continuos cambios de ritmo permiten recuperar energía con mayor frecuencia.
La llegada de esta furgoneta tiene además una explicación clara. Ford ya dispone de una amplia gama de vehículos comerciales, desde la Transit Courier hasta la Transit de mayor tamaño, pero la presión de los fabricantes chinos está obligando a las marcas tradicionales a buscar nuevas fórmulas para reducir precios.
Uno de los ejemplos más claros es el Kia PV5, que ha llamado la atención por su relación entre precio, tamaño y posibilidades. Ford sigue siendo uno de los principales referentes europeos en vehículos comerciales, pero la aparición de nuevos rivales procedentes de China está cambiando rápidamente el escenario.
La Transit City se sitúa precisamente en ese espacio. La Transit Custom eléctrica parte actualmente de un precio considerablemente superior, por lo que la nueva furgoneta pretende convertirse en una alternativa para aquellos profesionales que necesitan una Transit, pero no quieren o no pueden asumir el coste de una Custom eléctrica.

Y aquí es donde entra en juego su origen. La Transit City ha sido desarrollada y fabricada en China por Jiangling Motors, una compañía con la que Ford mantiene una relación de larga duración y en la que actualmente posee una participación del 32%. Ambas empresas son socios estratégicos desde 1995, por lo que para Ford no se trata de recurrir a un fabricante completamente ajeno.
La estrategia consiste en utilizar esa colaboración para ofrecer un producto con un precio más competitivo, pero manteniendo todos los servicios asociados al ecosistema Ford Pro. La Transit City contará, por ejemplo, con Ford Pro Telematics, una plataforma destinada principalmente a las empresas y flotas que permite controlar diferentes parámetros del vehículo en tiempo real.
El sistema permite conocer la posición de los vehículos, controlar su estado y recibir avisos de mantenimiento, además de gestionar información relacionada con la carga y la autonomía en las versiones eléctricas. Para una empresa con varios vehículos, este tipo de herramientas puede ser tan importante como el propio precio de compra.
Y finalmente está el precio, probablemente el argumento más importante de esta nueva Transit. Ford abrirá los pedidos en agosto de 2026, con una tarifa de partida de 35.990 euros para la Transit City L1H1.
La versión L2H2 partirá de 38.490 euros, mientras que el chasis cabina tendrá un precio inicial de 37.990 euros.
La producción ya está prevista para este verano y las primeras unidades deberían llegar a los clientes a finales de año. Antes, la Transit City tendrá su presentación pública en el Salón Internacional del Automóvil de Hannover, que se celebrará entre el 15 y el 20 de septiembre.
Con este movimiento, Ford reconoce de alguna manera que el mercado de las furgonetas eléctricas está cambiando. La Transit City no pretende sustituir a la Transit Custom, sino ofrecer una puerta de entrada mucho más económica a la gama eléctrica de Ford, especialmente para quienes trabajan en ciudad y necesitan capacidad de carga sin pagar por prestaciones que quizá no necesitan.



