
Volvo llama a revisión 40.000 EX30 por riesgo de incendio en la batería
Hace ya unas semanas que hablábamos de la recomendación de Volvo a los propietarios del EX30 de no cargar sus coches más allá del 70% para evitar riesgos. Ahora, la marca sueca propiedad del grupo chino Geely ha iniciado una llamada a revisión que afecta a más de 40.000 unidades del EX30 por un posible riesgo de incendio en la batería.

No están siendo meses fáciles para Volvo en su ofensiva eléctrica. La buena acogida en la presentación del EX60 se ha visto ensombrecida por los efectos de los aranceles de Europa y Estados Unidos, problemas de software y retrasos varios. Ahora se suma un nuevo frente: una llamada a revisión que afecta a 40.323 unidades del EX30 por posible riesgo de incendio en la batería.
El protagonista es el Volvo EX30, el SUV compacto que en su lanzamiento se había convertido en un éxito de ventas, que pronto se desinfló. Según la información publicada por Reuters, el problema estaría en determinados módulos de la batería que podrían sobrecalentarse y, en el peor de los casos, provocar un incendio.
La campaña afecta tanto al EX30 Single Motor Extended Range como al EX30 Twin Motor Performance. Ambos montan celdas suministradas por Shandong Geely Sunwoda Power Battery, una empresa participada por Geely, matriz china de Volvo. Desde la marca aseguran que el proveedor ya ha corregido el fallo y que la solución pasa por sustituir los módulos afectados dentro del pack de baterías de alto voltaje.

Mientras llega la reparación definitiva, Volvo ha estado contactando con propietarios en más de una docena de países para recomendarles dos medidas muy concretas: no cargar el coche por encima del 70% y aparcarlo lejos de garajes y edificios. Un aviso que, aunque suene a precaución lógica, no deja de generar inquietud entre los usuarios.
En Estados Unidos, la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carretera ya recogía en enero esta advertencia, que estaría en vigor desde al menos diciembre de 2025 en varios mercados. Allí se hablaba inicialmente de unas 40 unidades potencialmente afectadas, fabricadas entre el 6 de septiembre de 2024 y el 25 de octubre de 2025. Sin embargo, la cifra global asciende ahora a más de 40.000 coches eléctricos.
Limitar la carga al 70% no es un detalle menor. El Volvo EX30 Single Motor 2025 homologa una autonomía de unos 420 kilómetros. Si aplicamos ese límite, hablamos de quedarse en torno a 295 kilómetros en el mejor de los casos. En autopista o con frío, la cifra puede bajar de forma sensible. Para quienes hacen desplazamientos largos a diario, esto supone reorganizar rutinas, buscar más puntos de recarga y, en algunos casos, depender más de cargadores rápidos públicos, que suelen ser más caros que cargar en casa.

Algunos propietarios ya han mostrado su malestar, apuntando a que esta restricción temporal puede traducirse en mayores costes de uso y menos comodidad. No es lo mismo aprovechar la carga nocturna en casa que tener que hacer paradas adicionales durante la semana.
Más allá del impacto práctico, esta llamada a revisión toca un punto especialmente delicado para la imagen de la marca. Volvo ha construido durante décadas su reputación alrededor de la seguridad. No en vano, fue la responsable de popularizar el cinturón de seguridad de tres puntos en 1959, un invento que marcó un antes y un después en la industria. Por eso, cualquier problema relacionado con incendios resulta especialmente sensible.
Para Volvo, el reto ahora es doble. Por un lado, resolver cuanto antes la sustitución de los módulos defectuosos y minimizar las molestias a los clientes. Por otro, proteger una imagen de marca que siempre ha estado ligada a la seguridad como valor central. El EX30 debía ser el modelo que abriese la puerta del coche eléctrico a miles de nuevos compradores. Ahora, le toca demostrar que también puede superar este bache sin dejar cicatrices duraderas.



