¿Quieres estar informado diariamente con las últimas novedades del mundo del motor?

Ahora no Permitir

Los coches eléctricos son más baratos en China que sus equivalentes térmicos, lo que explica su éxito arrollador

China se ha convertido en los últimos años en el paraíso de los coches eléctricos. El pasado mes de mayo, las ventas combinadas de híbridos enchufables y eléctricos a baterías rozaron el 50% de cuota de mercado (46.8%); es decir, prácticamente uno de cada dos automóviles vendidos en el país asiático es enchufable, el doble que en Europa.

En plena guerra de precios, los fabricantes chinos han reducido al máximo los márgenes de beneficio en su mercado natal. En consecuencia, la ansiada paridad entre coches térmicos y eléctricos ya ha comenzado a alcanzarse; de hecho, en algunas ocasiones los modelos eléctricos resultan más asequibles que sus equivalentes con motor de combustión interna.

Por contra, en Europa este hito no se alcanzará hasta 2027-2030. Esto se debe en gran medida a que los grupos chinos cada vez están apostando con más fuerza por las baterías LFP (litio-ferrofosfato), una química más barata que la típica NCM (níquel, cobalto, manganeso) que todavía utilizan de forma masiva las marcas occidentales. Por otro lado, no podemos perder de vista que la integración vertical le da a los fabricantes chinos acceso directo a las materias primas que componen las baterías, lo que a la postre se traduce en un menor coste.

«En China ya existe la paridad de precios en el segmento de volumen», explica al medio alemán Automobilwoche Björn Noack, socio de la consultora Bain & Company. «Puede que, debido a los altos descuentos de los coches eléctricos a baterías en China, la balanza incluso se haya inclinado en algunos casos y los coches eléctricos resulten más baratos para los compradores. En Europa y Alemania suponemos que la paridad de precios se producirá entre 2027 y 2030. Una razón es que los costes de las baterías son significativamente más altos aquí».

BYD Seagull

La apuesta de China por las baterías LFP comienza a dar sus frutos

Según las estimaciones de Bain, una batería de 60 kWh cuesta unos 6.500 dólares a los grupos chinos, entre 1.000 y 2.000 dólares menos que a los alemanes. En China, un SUV compacto vale de media 18.000 dólares independientemente de si es térmico o eléctrico, mientras que en Europa se paga el equivalente a 35.000 dólares por el primero y 46.000 dólares por el segundo.

Algunos fabricantes de baterías europeos como Northvolt o Tiamat se encuentran trabajando en una prometedora alternativa a las baterías LFP: las baterías de sodio. Sin embargo, en este frente las compañías chinas también llevan ventaja, puesto que tanto Farasis como HiNa están produciendo celdas de este tipo para turismos eléctricos; además, el gigante BYD podría unírseles este mismo año.

Fuente | Automobilwoche

Compártelo: Compartir en WhatsApp Compartir en Menéame