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China inaugura el mayor parque de baterías de sodio del mundo, comienza una nueva era para las energías renovables

Poco a poco, las baterías de sodio van ganando terreno en el panorama internacional. Esta alternativa emergente a las baterías de litio se caracteriza entre otras cosas por su sostenibilidad, su asequibilidad, su facilidad de reciclaje, su mejor tasa de carga y su buen rendimiento a temperaturas extremas; eso sí, a cambio ofrece una densidad energética algo inferior.

Si bien Europa está dando impulso a esta tecnología, por el momento China le lleva la delantera. Grupos como Farasis ya producen celdas de este tipo; además, a corto plazo se les unirá el gigante BYD, que las ofrecerá en sus modelos más pequeños (Seagull, Dolphin…) en paralelo a las ya conocidas LFP (litio-ferrofosfato).

Aunque sus aplicaciones para el transporte son prometedoras, todo apunta a que, al menos inicialmente, las baterías de sodio jugarán un papel destacado en el almacenamiento energético estacionario, un nicho en pleno auge gracias al rápido despliegue de las energías renovables en todo el mundo, las cuales necesitan sistemas de respaldo para corregir su intermitencia.

La compañía eléctrica estatal China Datang Corporation acaba de poner en funcionamiento el mayor parque de baterías de sodio del mundo. Las instalaciones, ubicadas en la provincia de Hubei, tienen una capacidad de 100 MWh. El proveedor es HiNa, empresa que seguramente a algunos lectores les suene por suministrar el pack del JAC Yiwei EV, el primer turismo eléctrico en emplear esta química.

HiNa Battery

Europa no quiere descolgarse de China en su apuesta por las baterías de sodio

El parque de baterías, que más adelante ampliará su capacidad a 200 MWh, puede liberar energía durante los periodos de demanda pico para satisfacer las necesidades de unos 12.000 hogares durante un día. HiNa estima que el centro logrará evitar la emisión de unas 13.000 toneladas de dióxido de carbono de forma anual.

Se espera que el desarrollo de las baterías de sodio también permita dar un nuevo impulso al despliegue de las energías renovables. La firma sueca Northvolt recientemente presentó su primera generación de celdas de este tipo, las cuales ofrecen una densidad energética de 160 Wh/kg y están destinadas precisamente al almacenamiento energético estacionario. Sus futuras evoluciones también se utilizarán en vehículos eléctricos.

«El mundo ha depositado grandes esperanzas en [las baterías de] sodio y me complace mucho decir que hemos desarrollado una tecnología que permitirá su implementación generalizada para acelerar la transición energética. Es un hito importante para la propuesta de mercado de Northvolt, pero una tecnología de baterías como esta también es crucial para alcanzar los objetivos globales de sostenibilidad, al hacer que la electrificación sea más rentable, sostenible y accesible en todo el mundo», declaraba hace unos meses Peter Carlsson, CEO y cofundador de Northvolt.

Fuente | CnEVPost

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