
Saltan las alarmas en BYD: ocho meses de caídas pese a disparar sus ventas fuera de China
Después de años de crecimiento fulgurante, BYD está entrando en una fase de aterrizaje con unas ventas en China que caen con fuerza. La presión de la competencia y los márgenes ajustados complican el panorama del gigante chino.

BYD no logra levantar cabeza en su mercado clave. El fabricante chino ha cerrado abril con 314.100 coches vendidos, lo que supone una caída del 15,7% respecto al mismo mes del año pasado. Se trata además del octavo mes consecutivo en descenso interanual, una tendencia que empieza a preocupar incluso en una marca que hasta hace poco parecía imparable.
BYD crece fuera de China, pero no compensa el frenazo interno
El gran salvavidas de BYD está siendo su expansión internacional. En abril, las ventas fuera de China alcanzaron un récord de 134.542 unidades, lo que representa un espectacular crecimiento del 70,9% interanual. Esto significa que el 42,8% de las ventas totales ya llegan de mercados exteriores, una cifra que deja claro hacia dónde mira ahora el fabricante.
Sin embargo, este impulso no es suficiente para compensar la debilidad del mercado doméstico. Desde septiembre de 2025, BYD no ha conseguido encadenar ni un solo mes de crecimiento interanual. Y eso que en verano del año pasado había mostrado señales de recuperación.
En el acumulado entre enero y abril, la marca suma 1.003.039 turismos vendidos, lo que supone un descenso del 26,4% respecto al mismo periodo del año anterior. Por el contrario, las exportaciones alcanzan 455.707 unidades, con un crecimiento del 59,8%. El objetivo de BYD para 2026 es ambicioso: colocar 1,5 millones de coches en el extranjero.
Si ampliamos la foto total, incluyendo vehículos comerciales y autobuses, BYD matriculó en abril un total de 321.123 unidades.
Las distintas marcas muestran un comportamiento desigual

Dentro del grupo, no todas las divisiones están sufriendo por igual. La marca principal, que engloba las series Dynasty y Ocean, entregó 273.448 coches, con una caída del 21,2%. Es el núcleo del negocio, y su debilidad pesa mucho en el resultado global.
Por otro lado, Fang Cheng Bao, la submarca enfocada al todoterreno pero que ahora también apuesta por berlinas eléctricas, ha crecido con fuerza. En abril logró 29.138 unidades, lo que supone un impresionante aumento del 190,2%. Un dato que muestra que hay margen de crecimiento en segmentos más específicos.
No corren la misma suerte las marcas más exclusivas. Denza, la propuesta premium, ha caído un 26,9% hasta las 11.250 unidades. En cambio, Yangwang, centrada en el lujo más alto, ha crecido un 95,6%, aunque con volúmenes todavía muy reducidos: apenas 264 unidades.
A todo esto se suma un contexto financiero complicado. En el primer trimestre del año, BYD vio cómo su beneficio neto se desplomaba un 55,4% hasta los 4.090 millones de yuanes (unos 599,0 millones de dólares). La intensa guerra de precios en China y el aumento de los costes del hardware están presionando los márgenes.
Opinión
La situación de BYD es más delicada de lo que parece a simple vista. Sí, las exportaciones van como un tiro, pero el mercado chino sigue siendo el corazón del negocio y ahí la marca está perdiendo fuelle. La estrategia pasa por lanzar nuevos modelos, acelerar su expansión internacional y apostar por tecnologías como la carga ultrarrápida.
La clave puede estar precisamente en esos nuevos sistemas de carga, que prometen marcar diferencias en un mercado saturado de propuestas similares. Si BYD logra convertir esa ventaja en un argumento de peso, podría recuperar terreno. Pero de momento, los datos de abril dejan claro que el crecimiento exterior todavía no tapa las grietas internas.
Habrá que seguir muy de cerca los próximos meses, porque la competencia en China no da tregua y cualquier debilidad se paga cara.


