
La enorme diferencia en el mantenimiento de un Audi A4 diésel y un Tesla Model Y: la comparativa que enciende X
La comparativa de los costes de mantenimiento de un coche de combustión con uno eléctrico ha vuelto a generar debate en redes sociales. Las diferencias entre ambos vehículos se elevan, en este caso, hasta los mil euros anuales.

A estas alturas de la vida, es irrefutable que los coches eléctricos presentan unos costes de mantenimiento muy inferiores a sus equivalentes térmicos. El motivo es sencillo: muchos menos componentes mecánicos, lo que deriva en menores averías y, en consecuencia, se queda más dinero en el bolsillo.
Eso es lo que intenta demostrar la comparativa realizada y calculada en X con un Tesla Model Y y un Audi A4 diésel del que fue propietario. La fórmula parece sencilla: cinco años de uso y 80.000 kilómetros. ¿Cuánto cuestan las visitas al taller con uno y otro vehículo? «El resultado es indecente», asegura el post en la antigua Twitter.
Como te podrás imaginar, la publicación ha generado debate, con algunas críticas muy puntuales respecto a algunos apartados que parecen exagerados en el mantenimiento del Audi. Todo lo que tenga que ver con el coche eléctrico y sus comparativas con los vehículos de combustión va a generar controversia en una gran parte del público, y en este caso no iba a ser menos.
Pero vamos a ver las cifras que comparte este ex propietario de un Audi A4 2.0 TDI al cabo de un lustro y 80.000 km. En ese período se ha gastado 6.060 euros en talleres, o 1.212 euros al año, o 101 euros al mes. En la comparativa con el Tesla Model Y, el coste es de 1.050 euros en talleres al cabo de cinco años, 210 euros al año, o 17,50 euros al mes. Sí, la diferencia es abismal, pero ¿es completamente real?
¿Son realistas todos estos datos?
Los comentarios de los internautas en X no se han hecho esperar: «Sí, podemos quitar 2000€ no justificados a ese coste del Audi, pero quedan 3000€ de diferencia», «Tu formato de comparación está bien, pero hay que dejar de mentir a la gente. El eléctrico seguirá siendo más ventajoso, pero hay que ser honesto en tus comparaciones».
La mayor parte de las críticas justamente mencionan algunas de las reparaciones o etapas de mantenimiento “exageradas” que se le han atribuido al Audi diésel, como el ejemplo de los diez cambios de aceite en ese período (¿uno cada 8.000 km?). «¿Qué es este cálculo completamente sesgado para el coche de gasolina? ¿Dónde viste que haces dos limpiezas de FAP en 80.000 km también, diez cambios de aceite en 80.000? Estoy totalmente de acuerdo en que el coche eléctrico es económico, pero esto es una tontería».
Algunos propietarios de coches Audi con motor de combustión han salido al paso también: «He tenido no uno, sino 19 coches Audi entre 2004 y 2025. Nunca, jamás, he cambiado una correa de distribución antes de los 80.000 km. Nunca he hecho más de dos revisiones antes de los 80.000 km. Nunca he cambiado un embrague en mi vida en ningún coche; además, solo el 10% de los Audis tienen transmisión manual. Entiendo que quieras promocionar Tesla, pero no mientas».

Nadie pone en duda las ventajas del mantenimiento en un coche eléctrico, y eso que no se han comentado otras ventajas en esos cinco años, como el ahorro frente a los repostajes de combustible o las ventajas económicas, por ejemplo, al aparcar el coche en zonas de estacionamiento regulado.
Estudios recientes apuntan a que los coches eléctricos cuestan hasta un 54% menos de mantener que los de combustión, a la par que el riesgo de averías es menor gracias a que su mecánica, como veíamos, es más simple: 20 piezas móviles de un motor eléctrico, frente a las 2.000 de un motor térmico.
Los eléctricos tampoco están exentos de posibles averías o de cuidados necesarios, como el de los neumáticos, los frenos, el control del estado de la batería o la supervisión de sistemas eléctricos. Simplemente, el mantenimiento es diferente al tradicional: menos foco en la parte mecánica y sí en la parte electrónica y de prevención.



