
El Ford Fiesta ST volverá y esta vez será eléctrico: puede tener una sorpresa incluida
El Ford Fiesta prepara su regreso al mercado europeo con una nueva generación completamente renovada; la marca quiere recuperar además el espíritu deportivo que convirtió al pequeño modelo en uno de sus coches más queridos; la futura gama podría guardar una versión especialmente interesante para los aficionados.

Ford está preparando una nueva etapa para su gama europea para tratar de frenar una hemorragia de ventas sin final. Sobre todo cuando hablamos de coches eléctricos, donde no han logrado hacerse un hueco. Entre los nombres que podrían recuperar protagonismo, hay uno que resulta especialmente interesante para los aficionados: el Fiesta.
La nueva generación del pequeño modelo llegará como coche eléctrico y utilizará una arquitectura desarrollada por Renault, pero la sorpresa puede estar en lo que venga después. Ford quiere recuperar sus modelos deportivos y el Fiesta ST aparece como uno de los candidatos con más posibilidades.
La información publicada por Auto Express tras hablar con Christian Weingartner, responsable europeo de producto de Ford, apunta a que la marca considera imprescindible contar con una gama de modelos de altas prestaciones para recuperar esa conexión con los aficionados. El directivo no confirmó que el nombre ST vaya a utilizarse, pero sí dejó claro que Ford quiere coches realmente capaces y una gama deportiva creíble. Y ahí es donde el futuro Fiesta puede tener mucho que decir.
La operación tiene además una curiosa conexión con Renault. El nuevo Fiesta estará basado en la arquitectura RG EV Small, desarrollada por el grupo francés y utilizada actualmente por el Renault 5 y por el Alpine A290. No sería, por tanto, una simple adaptación de un modelo existente, sino el aprovechamiento de una base que ya ha demostrado que puede soportar una puesta a punto bastante más deportiva.
Un Fiesta ST eléctrico con tecnología del Alpine A290

El punto más interesante de esta historia es precisamente el Alpine A290. Este modelo utiliza la misma arquitectura y demuestra hasta dónde puede llegar técnicamente. En su versión más potente dispone de 160 kW (220 CV), alcanza los 100 km/h desde parado en 6,4 segundos y llega hasta los 170 km/h. Además, utiliza una batería de 52 kWh y puede recargar en corriente continua a 100 kW.
El A290 también incorpora una puesta a punto específica, con una carrocería más ancha, menor altura y un chasis trabajado para ofrecer un comportamiento mucho más deportivo que el Renault 5. Alpine ha apostado además por un eje trasero multibrazo y una configuración pensada para que el coche mantenga su carácter incluso cuando se busca algo más que desplazarse por ciudad. Es precisamente esta capacidad de la plataforma la que abre la puerta a un futuro Fiesta ST eléctrico.
Ford podría ir incluso un paso más allá. Una de las posibilidades que se manejan es instalar un segundo motor eléctrico en el eje trasero, lo que permitiría crear un Fiesta ST con tracción a las cuatro ruedas. No está confirmado y, de momento, tampoco hay datos sobre la potencia que tendría ese hipotético sistema, pero sería una forma bastante contundente de diferenciarlo del Fiesta convencional y de situarlo por encima de lo que ofrece actualmente el A290.
En cuanto al diseño, no parece que Ford vaya a transformar por completo la carrocería. La idea sería mantener las líneas generales del nuevo Fiesta y añadir los elementos habituales de una versión ST, como llantas específicas, pequeños cambios en los paragolpes, una puesta a punto más agresiva y los correspondientes emblemas. Es una fórmula que Ford ya ha utilizado con anteriores generaciones y que permitiría mantener el coste bajo control.

Y tiene bastante sentido. El último Fiesta ST ya demostraba que no hacía falta convertir el pequeño Ford en un coche radical para conseguir un producto muy especial. El modelo utilizaba un motor 1.5 EcoBoost de 200 CV, suspensión específica, llantas de 18 pulgadas y asientos deportivos, además de una puesta a punto enfocada claramente al comportamiento.
Ahora Ford tendría la oportunidad de trasladar esa filosofía al coche eléctrico. El resultado podría ser especialmente interesante porque el par instantáneo de los motores eléctricos permite conseguir una respuesta mucho más inmediata que la de un pequeño motor de gasolina. Si además se apuesta por un segundo motor trasero, el Fiesta ST podría convertirse en un pequeño deportivo con una capacidad de aceleración y tracción muy superior a la de su antecesor.
Eso sí, todavía estamos hablando de un proyecto y no de un modelo confirmado con ficha técnica propia. Ford no ha anunciado oficialmente la potencia, batería, autonomía, prestaciones ni precio del Fiesta ST, y tampoco ha confirmado que vaya a llamarse ST. Lo que sí parece claro es que la marca quiere recuperar los modelos de altas prestaciones dentro de su nueva estrategia europea.
El Fiesta convencional estaría previsto para 2028, dentro de la ofensiva de nuevos modelos que Ford prepara específicamente para Europa. Después de su lanzamiento, la compañía espera acelerar la llegada de nuevas variantes, por lo que un hipotético Fiesta ST podría aparecer entre uno y dos años más tarde si finalmente recibe luz verde.
Hay otro detalle que no conviene pasar por alto. Ford mantiene actualmente una relación cada vez más estrecha con Renault para desarrollar modelos pequeños destinados al mercado europeo. El Renault 5, que acaba de recibir además mejoras de eficiencia y autonomía, utiliza versiones de 40 y 52 kWh, mientras que la gama llega hasta 430 km WLTP en la configuración actualizada de mayor capacidad.
Por tanto, la base tecnológica está ahí. Lo que falta por saber es cuánto quiere Ford diferenciarse. Un Fiesta ST con una configuración similar a la del A290 ya sería interesante, pero un pequeño eléctrico con dos motores y tracción total sería otra historia completamente distinta. Y podría convertirse en uno de esos coches que demuestran que la electrificación no tiene por qué acabar con los modelos pensados para disfrutar al volante.
Por ahora toca esperar. Ford todavía no ha puesto fecha, precio ni especificaciones sobre la mesa, pero la puerta está abierta y las declaraciones de sus responsables europeos dejan claro que los deportivos vuelven a formar parte de los planes. Para los que todavía echan de menos al Fiesta ST, no es poca cosa.


