
La subida de la gasolina y el diésel dispara el interés por los coches eléctricos
Según recogen varios portales alemanes, el interés de los clientes por el coche eléctrico se ha disparado a raíz del encarecimiento de los carburantes por la guerra en Irán.

Los precios de los carburantes continúan subiendo a pesar de la reciente bajada del petróleo. La guerra de Irán está demostrando, una vez más, la necesidad de reducir nuestra dependencia de los combustibles fósiles. Algo que aparentemente ha empezado a calar entre la ciudadanía, como demuestra el creciente interés de muchos clientes por los coches eléctricos.
Según recogen plataformas alemanas como Carwow o Meinauto, el encarecimiento de la gasolina y el diésel a raíz del conflicto en Oriente Medio está llevando a muchos usuarios a plantarse el salto a la movilidad eléctrica. "El aumento de los precios del petróleo está teniendo un impacto directo en el interés por los coches eléctricos", confirma Philipp Sayler von Amende, director ejecutivo de Carwow en Alemania.
"Nuestros datos muestran que, desde el 28 de febrero, la proporción de configuraciones de coches eléctricos ha aumentado del 55% al 63%. Los modelos de gasolina y diésel juntos solo representan alrededor del 23% de las configuraciones, por debajo del nivel de finales de febrero. Los híbridos, en cambio, se mantienen relativamente estables en torno al 15%".
Un portavoz de Meinauto señala que las ofertas y el contenido sobre vehículos alternativos (véase los coches eléctricos), así como las guías de ahorro de combustible, están recibiendo un tráfico bastante superior al promedio. También se aprecia una mayor reticencia a la hora de tomar decisiones de compra. "Actualmente observamos que algunos potenciales compradores están posponiendo la decisión de comprar un coche nuevo y esperando a ver cómo evolucionan los precios de la energía y la situación geopolítica".

El coche eléctrico, una solución a la dependencia del petróleo extranjero
A pesar de las presiones de algunos fabricantes y formaciones políticas para tratar de debilitar los objetivos de electrificación de la Unión Europea (empresa en la que han tenido cierto éxito, como demuestran la descafeinada normativa Euro 7 o la reciente caída de los planes para prohibir la venta de turismos que no sean cero emisiones en 2035), cada vez está más claro que la industria se dirige inexorablemente en dicha dirección.
Lo que durante mucho tiempo se consideró una decisión motivada por la ecología, se va tornando en una elección puramente económica. Los coches eléctricos cada vez son más baratos, lo que unido al relanzamiento de las ayudas en Alemania podría disparar las ventas de este tipo de modelos, que cada vez convencen a un mayor número de conductores.

Eléctricos de última generación como el BMW iX3 o los Mercedes-Benz CLA y GLC están experimentando una fuerte demanda en el mercado alemán; además, se espera que la inminente renovación de los Volkswagen ID.3 e ID.4, así como el lanzamiento de los nuevos ID. Polo e ID. Cross, ayuden a cimentar el crecimiento de los BEV (Battery Electric Vehicles) en el país germano.
Fuente | ecomento


