Los taxistas de esta ciudad europea se pasan al coche eléctrico: 10.000 euros de ahorro al año frente al diésel

Moverse en coche eléctrico es mucho más barato que en un modelo de combustión. Pero esto se multiplica cuando el coche es tu herramienta de trabajo. Esto lo han comprobado en sus propias carnes los taxistas de la ciudad francesa de Niza, que han empezado a apostar fuerte por el coche eléctrico atraídos por el ahorro y el menor mantenimiento.

Los taxistas de esta ciudad europea se pasan al coche eléctrico: 10.000 euros de ahorro al año frente al diésel

Publicado: 09/04/2026 08:14

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Cada vez más taxistas en Europa están apostando por el coche eléctrico. El encarecimiento del combustible, junto con los menores costes de mantenimiento, está acelerando una transición que, aunque todavía minoritaria, empieza a consolidarse en un sector clave, tanto por volumen, como también por ser un escaparate para el mercado.

Y es que desde siempre los particulares han mirado de reojo qué coche se compraban los taxistas. Gente con profundo conocimiento del rendimiento de los coches que eran comerciales sobre ruedas. Es por eso que ver cada vez más coches eléctricos entre su flota es una gran noticia.

Uno de los casos más representativos es el de Franck La Salvia, secretario general de los taxis de la ciudad francesa de Niza, que hace cinco años decidió dar el salto con un Tesla Model 3. Lo hizo por motivos medioambientales, pero también por comodidad y, sobre todo, por una cuestión económica que con el tiempo se ha demostrado clave.

Gracias a las ayudas públicas disponibles en ese momento, su inversión inicial se situó en unos 35.000 euros. Desde entonces, asegura que ha dejado de gastar en combustible y que el ahorro anual ronda los 10.000 euros, una cifra que explica por sí sola el creciente interés de sus compañeros por este tipo de vehículos.

El mantenimiento es otro de los puntos fuertes. Según explica, las visitas al taller han sido prácticamente testimoniales, limitándose a intervenciones menores. Una diferencia notable frente a los coches con motor de combustión, que requieren revisiones más frecuentes y costosas.

El crecimiento es real, pero todavía limitado

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A pesar de las ventajas, la adopción del coche eléctrico entre los taxis de Niza aún está lejos de ser mayoritaria. En una flota total de 437 vehículos, alrededor de 60 ya son eléctricos, lo que representa cerca de un 14% del total.

Una de las razones de este crecimiento moderado es la reducción de las ayudas públicas. Según datos de asociaciones de consumidores, las subvenciones se han reducido a la mitad en los últimos años, lo que dificulta el acceso a estos modelos para muchos profesionales.

Pero no es el único obstáculo. Existe también una preocupación persistente en torno a la autonomía. Los taxistas, por la naturaleza de su trabajo, necesitan vehículos capaces de cubrir largas jornadas sin interrupciones. El miedo a quedarse sin batería sigue siendo un freno para algunos, y eso en Francia, donde la red de carga es bastante más extensa que en España.

Sin embargo, esta percepción está empezando a cambiar. Los modelos más recientes han mejorado notablemente en este aspecto, con autonomías que en algunos casos se acercan a los 600 kilómetros reales, lo que reduce considerablemente la ansiedad por la carga.

Aun así, el sector reclama más infraestructura. En particular, los taxistas solicitan un aumento de los puntos de carga rápida en las ciudades, además de que estos estén reservados específicamente para los profesionales del taxi. Consideran que esta medida sería clave para acelerar la transición.

Lo que está claro es que, entre el ahorro económico, el menor mantenimiento y la mejora de las autonomías, el coche eléctrico ya no es una opción experimental en el sector del taxi, sino una alternativa cada vez más difícil de ignorar.

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