
Así está la situación del FSD de Tesla en Europa país por país
La semana pasada Países Bajos daba luz verde al FSD de Tesla. Un primer paso crucial que abre las puertas a un mercado europeo donde la situación es compleja y algo caótica. Analizamos el estado de cada mercado según las respuestas de la autoridad de tráfico correspondiente.

La histórica aprobación del sistema de conducción autónoma Full Self-Driving de Tesla en Países Bajos ha abierto la veda en Europa, pero el mapa comunitario está resultando mucho más complejo de lo que muchos esperaban. Mientras unos países extienden la alfombra roja, otros ya han dejado claro que no lo aceptarán sin pelear. La sensación de efecto dominó rápido se ha topado con la realidad regulatoria de Bruselas y con las resistencias nacionales.
Bélgica y Noruega lideran la aceptación al FSD de Tesla, mientras Francia dice “no”

Los primeros en moverse con rapidez han sido Bélgica y, fuera de la UE pero dentro del espacio europeo, Noruega. Ambos han mostrado una postura favorable al reconocimiento del FSD, allanando el camino para que los propietarios de Tesla puedan activar el sistema en sus carreteras. En el extremo opuesto se encuentra Francia, que por ahora ha optado por un rechazo activo a la tecnología tal como está planteada.
El resto de países europeos navegan en una incertidumbre considerable. Italia y España han recibido las solicitudes de Tesla, pero aún no hay respuesta oficial. En el caso español, la tendencia es alinearse con la solución que dicte la Unión Europea, lo que podría retrasar cualquier luz verde hasta el tercer trimestre de 2026, dejando atrás el optimista mes de mayo que algunos daban por hecho.
Alemania y Austria, en silencio; Dinamarca y Suecia, a la espera
La situación en Alemania es confusa. El país no ha emitido una posición clara, y su silencio genera dudas sobre si acabará respaldando el sistema o lo vetará. Austria, tradicionalmente alineada con el criterio de la autoridad alemana del KBA en asuntos de asistentes a la conducción, tampoco se ha pronunciado. El ministerio competente no ha hecho declaraciones públicas ni aparece en los rastreadores oficiales sobre el estado del FSD.
Por su parte, Dinamarca y Suecia mantienen una postura de reserva. Ambos países responden con fórmulas como “confidencial” o evitan dar declaraciones concretas. La autoridad de transporte sueca, Trafikverket, ya ha insinuado que prefiere esperar al veredicto de la UE antes de tomar una decisión propia.
El calendario juega en contra de las previsiones más optimistas. La Comisión Europea no ha fijado ninguna votación para el 5 de mayo, fecha que Tesla manejaba como posible hito. Además, la RDW neerlandesa, la autoridad oficial de tráfico y vehículos de los Países Bajos, solo dispondrá de 20 minutos para presentar un informe, lo que hace inviable una decisión comunitaria antes del verano.
La conclusión es clara: el efecto dominó no será inmediato, y Europa camina hacia un mosaico de normas donde convivirán el sí, el no y el espera. Lo que si está claro es que antes de terminar este año, habrá FSD en Europa.



